domingo, 19 de octubre de 2008
I M A G I N A R I U M, Domingo 5/20 de Octubre de 2008
El Extraño Color de la Luz
I
“Quiom se dio cuenta que faltaba un color. Se ajustó los ojos y limpió con delicadeza sus lentes dorados, y aun así notó que faltaba un color. Levantó la mirada al cielo azul y miró alrededor y sintió que faltaba un color. Se sentía extraño, como si una sutil mezcla de tristeza y melancolía invadiera cada una de sus moléculas. Se lo decía su corazón, se lo afirmaba la calma, tanto que al respirar sentía la falta de ese color y esa extraña sensación de vacio ¿Será que el color es tan solo una ilusión?, se preguntó, ¿será que los colores son el reflejo de nuestros sentimientos, de nuestras acciones? ¿Por qué el color es tan intenso en este planeta?, pero, ¿Cuál color faltaba? Quiom tomó su bitácora y se conecto a su conciencia virtual buscando respuesta, pero el extenso banco de información existente en la memoria virtual de la bitácora no poseía ningún dato al respecto, solo información acerca de La Iradiam, lo que aquí conocemos como Aura. Quiom se quito sus lentes pero la intensa luz invadió sus ojos por lo que tuvo que cerrarlos y colocarse nuevamente los lentes, nunca había sentido tanta intensidad, algo sucedía con la luz de este mundo, que era la más intensa y la más poderosa que había percibido, aun más luminosa que la de la estrella Virgia, localizada en el sistema de Horoskia, a cinco mil años luz de los cielos de Quram.
“A tus ordenes Quiom”, escuchó una voz interior, la mas dulce y hermosa de las voces femeninas que había escuchado, y que como una ola de energía recorría su plexo solar.
– Ya estamos conectados Quiom. Iniciando revisión de sistema.
– Que gusto escucharte de nuevo Aura, revisa los acoplamientos de los sentidos y ajusta el campo visual.
– Sistemas y sentidos auditivos, táctiles, gustativos, olfativos al 100%, ajustando campo visual debido a alteración tonal. Filtros UV y Cristales Refractarios para Hipersensibilidad activados. El Termograma no indica perturbaciones. Horizonte virtual pleno. Conciencia y Alma virtuales transferidas. Sistemas de alerta y detección de la bitácora establecidos. Ahora somos uno Quiom.
– Algo sucede Aura, hoy la luz es más intensa que nunca, pero siento que falta algo, siento una perturbación, como si faltara un color.
– Aura, necesito de tu ayuda. Prepara el holograma, carga el programa Riju para 48 horas terrestres.
– Cargando programa Riju, insertando memoria de conversación y respuesta, ¿deseas imagen de espejo?
– Imagen de Espejo y Nitidez absoluta Aura, condensación atómica e hiperrealismo al 105%. Que el holograma sea lo mas palpable posible.
– Ajustando parámetros, creando imagen térmica, puedes saludar, no olvides de darle la mano.
– ¡Hola!, ¿quien eres?, pregunto Quiom.
– Soy Quiom, contesto el Holograma con un apretón de manos mientras lo veía de arriba a abajo.
– Ajusta tono e intensidad, reduce el eco vocal a dos grados, aumenta el Termal y la altura. Ajusta tono muscular.
– Imagen de espejo finalizada. Conciencia y Memoria Virtual cargadas.
Duración de la proyección 48 horas terrestres a partir de la señal.
“El programa Riju permite a los viajeros interestelares crear un doble, una imagen de espejo, lo que aquí conocemos como un Holograma, y que debido a la concentración molecular que se desee, se puede lograr una imagen tan nítida, tan real, que es posible tocar al holograma e incluso sostener una conversación con el. Es muy útil cuando se viaja solo ya que permite al viajero dejar un doble a cargo de la nave y de su instrumental hasta el regreso del original, así como también estar en dos partes a la vez con plena conciencia. El programa Riju permite la duplicación de la conciencia, llamada Consciencia Virtual lo que quiere decir que el Holograma, conocido como imagen de espejo puede hablar, ver, tocar, oír, sentir, pensar, recordar, reflexionar y hasta tomar decisiones como si fuera el ser original mas nunca tomar alguna decisión o acción contra el ser original. Las computadoras también están dotadas de una conciencia virtual, pero en este caso cada una es única de cada computadora, no son conciencias creadas en serie.”
Quiom y Aura, el Alma y Conciencia Virtual de su bitácora se habían acoplado, ahora ella formaba parte de su conciencia y tenía acceso a su memoria, así como también Quiom tenia acceso a su extenso banco de datos, llamado conciencia virtual. Aura tendría la posibilidad de sentir, de ver, de tocar, de oler, ver y oír a través del cuerpo de Quiom y el podría sentir y pensar virtualmente, como una computadora.
II
Aura también percibió a través de los ojos de Quiom la perturbación en la luz, producto de la falta de un color, al igual que Quiom, y a pesar de su extensa memoria, no tenía aun ninguna explicación posible de este fenómeno, único de este planeta, el cual no había sido detectado ni clasificado en ninguno de los mundos de los Macro y Micro Universos visitados por ellos anteriormente. Tal vez este fenómeno era exclusivo de este mundo, pero así como afectaba a la luz, posiblemente también podría afectar los sentimientos, el ánimo y las relaciones de los seres vivientes del planeta, así como de aquellos que habitan la vastedad de los universos.
– Debemos averiguar el porque Aura.
– Entendido Quiom, codificando datos. Iniciando búsqueda. Cierra los ojos.
La respuesta llegó en un microsegundo, era una sola palabra de seis símbolos…SHAMAN.
– Es un guía espiritual, imbuido de poder, capaz de curar el cuerpo y el alma e interactuar armoniosamente con las fuerzas de la naturaleza. Aquel que se dio cuenta quien era.
– Debemos hallar uno Aura.
– No quedan muchos Quiom.
– Inserta coordenadas de posibilidades, procede a triangular ubicaciones y proyecta termografia. Inicia rastreo.
– Rastreo térmico y triangulación en proceso. Sujeto ubicado. Iniciando análisis de área. Área registrada como Akam 21. Proyección a tu comando.
– No deseo perturbar el área Aura. Intensifica el grado de silencio. Inicia proyección. Activa el filtro de vibración atómica.
– Proyección en cinco segundos tiempo terrestre. Filtro de vibración atómica activado. No se sentirá nuestra llegada. Cierra los ojos.
Quiom vio a su derecha y mientras cerraba los ojos vio a su imagen de espejo sentado frente al fuego preparando un te. Su cuerpo empezó a vibrar y sintió como se iba desintegrando mientras lo invadía un sopor.
Aura notó que debía intensificar la energía, a una escala superior, necesaria solo en casos de proyecciones intergalácticas de emergencia, pero no en el caso de una proyección planetaria o local, la cual necesitaba de una mínima cantidad de aquella necesaria para una intergaláctica. Sus sensores le indicaron que no habría suficiente energía para otra proyección. Por alguna razón las baterías nucleares no se habían cargado, posiblemente por la perturbación de la luz y se corría el riesgo de no acoplarse una vez proyectados. Aura catalogó esta información y la oculto para que no perturbara el carácter de la misión ni la frágil sensibilidad de Quiom.
III
El calor corporal indicaba que la enfermedad que aquejaba al alma empezaba a disminuir. Morich le había pedido que se acostara de espaldas.
“es tan joven para estar enferma del alma” se dijo a si mismo mientras colocaba su mano derecha, con los dedos unidos y algo curvada detrás de la cabeza, sin llegar a tocarla, moviéndola en forma circular y en dirección de las agujas del reloj mientras susurraba un mantra, luego la desplazo sobre su columna vertebral como si la estuviera escaneando y se detuvo en la cintura, elevó su mano izquierda abierta hacia el cielo estrellado y mientras respiraba profundamente, procedió a absorber el calor que emanaba de la cintura. La onda de calor pasó por su corazón acelerando sus latidos, para salir a través de la punta de sus dedos, después de haber subido por su brazo.
Morich giró su cabeza hacia la izquierda y cerro los ojos. Sus pies descalzos sintieron la casi indetectable vibración. Cuando abrió sus ojos un relámpago iluminó brevemente el cielo. Sabía que algo había pasado, el viento le avisó haciendo mover las ramas del anciano árbol de Nim que le cobijaba. Morich supo que había llegado una presencia, tal vez el espíritu de alguno de sus antepasados o tal vez de alguno de sus guías o Maestros, con quienes solía conversar y aprender, pero esta vez tenía la certeza de que eran dos entidades, a pesar de que las señales le indicaban que se trataba de una presencia. Continuó orando mientras dibujaba unos símbolos en la espalda con su índice izquierdo, que previamente, había sumergido en un perfume de pétalos de rosas blancas y rojas.
Morich la cubrió con una colcha de lana y la dejo descansar y mientras alimentaba el fuego con algunas ramas de Eucalipto y Menta, dijo sin girar el rostro…
… ¡Bienvenidos!
Los sensores de Aura no detectaron ninguna forma orgánica humanoide avanzada en los alrededores, solo estaban ellos.
– No busquen a nadie en el alrededor, es con ustedes, seres de las estrellas.
– ¿Como sabes que somos de las estrellas?, pregunto Quiom.
– No entenderías si tratase de explicártelo.
– Su forma de llegar fue muy meticulosa, no fue espontánea como la de cualquier otra presencia, si hubieseis llegado así, natural y espontáneamente, igualmente me hubiese dado cuenta que erais de las estrellas, pero después de mucho conversar.
– Es un Shaman Quiom mis lectores así lo indican, dijo Aura, dándose cuenta de la maravillosa perspectiva del ojo orgánico.
– ¿Eres tú un Shaman?, preguntó Quiom haciéndose visible.
– Solo se que soy Morich, hijo de Luxor y de Lunadia, ¿y tu?
– Me llamo Quiom.
– ¿y ella? Dijo Morich mientras lo miraba fijamente.
– Es Aura, la conciencia virtual de mi Bitácora, lo que aquí se conoce como computadora.
– Es imposible Quiom, me ha detectado, dijo Aura.
– ¿conciencia virtual?
– No entenderías si te lo explicase, sonrío Quiom.
– Y ¿para que necesitáis vosotros un Shaman?, no quedan muchos.
– Lo sabemos. Hemos notado una perturbación en la luz, como si faltase un color.
– ¿Ustedes comparten el cuerpo?
– Si, dijo Quiom.
– ¿Ella no habla?
– No Morich, solo yo puedo hablar, aunque nos comunicamos mentalmente, ella puede sentir a través de mi cuerpo y yo puedo sentir, pensar y vivir virtualmente.
– Entiendo, dijo Morich mientras trataba de digerir aquello, hace poco traté a una persona que fue predestinada a tener un hermano gemelo, pero solo se formo un cuerpo, aquel que el usaba, pero cuando el acepto que lo único que el otro ser quería era compartir el cuerpo y estar con el, con su hermano y cuidarlos a el y a su cuerpo, fueron tan felices que la luz se lleno de ese color que ahora falta, aquel que ustedes han percibido. Miren allí, debajo de esa manta descansa Anuria. Ella ha estado muy enferma, pero no del cuerpo.
– ¿Y si su cuerpo no esta enfermo, de que esta enferma Sr. Morich?
– Su luz esta enferma.
– ¿la luz se enferma?
– No solo se enferma el Cuerpo, sino también el Alma, aunque es el cuerpo el que igualmente lo refleja.
– Esto es algo nuevo Quiom, no poseo registro alguno de que la luz se enferme, dijo Aura.
– Es tan sencillo que no lo percibimos, aunque ustedes si lo han hecho. Somos hijos de la luz, somos hijos de las estrellas. Dijo Morich. Ese es el color que le falta a la luz, ese es el extraño color de la luz. A veces una pequeña perturbación en la luz, similar al del aleteo de una mariposa puede afectar al planeta entero y a quienes viven en el. La profunda tristeza de un ser humano podría acabar con todo un planeta, si esta tristeza, si ese desamor, si esa frustración contaminase a toda la luz.
– Podría enfermar a toda la luz de los universos.
– Así es Quiom, y por ello estáis a punto de presenciar algo absolutamente hermoso, algo que tal vez vosotros, por allá tan lejos hace tiempo que no experimentáis. Dime Quiom, ¿Cuándo fue la ultima vez que te abrazaron?, ¿Cuál fue la ultima vez que besaste a alguien? ¿Desde cuando no te dicen ¡te amo inmensamente! con los ojos?
Aura precisaba de toda su energía para procesar y archivar en su memoria virtual el caudal de información que producían las palabras de Morich. Sus sensores de presencia detectaron a un ser humano que se acercaba desde lejos.
– Alguien se acerca Quiom.
– Procede a escanearlo.
– Esta fuera de mi rango, mis baterías están bajas. RQ4 va en camino.
IV
RQ4 pertenecía a una serie de doce micro satélites esféricos que se encontraban distribuidos en la orbita del planeta y que podían ser enviados a cualquier parte con el fin de localizar, analizar y detectar con anticipación cualquier peligro, así como las intenciones de los seres que se acercaban. Eran de gran ayuda para la navegación interestelar
– Forma humana detectada, adulto masculino, no hostil. Llegará a este lugar dentro de una hora, tiempo terrestre.
– Hace días que lo espero, dijo Morich.
– ¿a quien esperas?
– A alguien que le devolverá a Anuria la alegría, que hará que el amor renazca y que la luz sane.
– ¿Cómo sabes que es el?
– Me tomó tiempo saber donde estaba y muchas noches de desvelo desarrollando la magia que lo encontró y que lo trae a su encuentro. No poseo todo aquello que vosotros usáis para localizar a alguien. Me toma mucho más tiempo y mucha energía.
– Ya esta aquí Quiom, susurró Aura sin darse cuenta.
El silencio se hizo presente invadiéndolo todo con su color, tan intenso era que se sentía su inmenso poder. El violeta azulado tiñó con su escala la totalidad del planeta. Morich se paró al lado de Quiom respirando pausada y profundamente, totalmente silencioso, intensamente sublimado. De repente, una forma humana luminosa surgió desde alguna parte y se acerco a Anuria. El tenue fuego ardía con más fuerza mientras levantó la manta y le acaricio el largo cabello. Dejó un beso sobre su cuello y los símbolos grabados en su espalda se encendieron. La ayudó a levantarse y acercó su rostro al de ella y se quedaron viéndose, como se habían mirado siempre. Se abrazaron y luego se alejaron, lentamente, el la detuvo por un instante y señalo al cielo mientras ella sonreía con el rostro levantado. Una fina llovizna cayó sobre ellos y luego sobre todo el lugar, sobre todo el planeta.
– Que bello, Morich.
– Ese es el color Quiom, el color que le faltaba a la luz, ese, es el extraño color de la luz. Es la luz que encontramos cuando llegamos aquí hace tanto tiempo y que ahora te ha recibido a ti.
– Para darme cuenta de muchas cosas Morich.
– De tantas que siempre han estado allí, tan cerca.
– Y que fuimos a buscar a las estrellas, sin saber que ya estábamos allí.
Aura solo grababa, mientras su conciencia virtual iba a absorbiendo tanto sentimiento.
– Llegó la hora Quiom, le quedan diez minutos de tiempo terrestre a la imagen de espejo.
– Hasta siempre hermanos de las estrellas, mis hermanos.
– Respira profundo y cierra los ojos Quiom. Proyección en cinco segundos.
Quiom abrió los ojos y vio a su imagen de espejo observando el cielo, se acerco a el y le sonrió y ambos se abrazaron, como nunca antes Quiom lo había hecho, mientras la imagen de espejo se iba integrando.”
“Lord, here comes the Flood
We will say goodbye to flesh and blood.”
Señor, allí viene la inundación, le vamos a decir adiós a la piel y a la sangre. Una de las canciones más hermosas de Peter Gabriel “Here comes the Floyd” llegó esta madrugada para culminar este pequeño relato que les obsequio.”
Abraham de Saint Germain.
Extraído de “Cuentos para Michel” de “Los Relatos del Señor Sol”
De Abraham de Saint Germain.
Namaste.
Que Dios los bendiga siempre y Gracias por imaginarnos.
Desde alguna parte, del 5 al 20 de Octubre de 2008
Lindoro Abraham
I
“Quiom se dio cuenta que faltaba un color. Se ajustó los ojos y limpió con delicadeza sus lentes dorados, y aun así notó que faltaba un color. Levantó la mirada al cielo azul y miró alrededor y sintió que faltaba un color. Se sentía extraño, como si una sutil mezcla de tristeza y melancolía invadiera cada una de sus moléculas. Se lo decía su corazón, se lo afirmaba la calma, tanto que al respirar sentía la falta de ese color y esa extraña sensación de vacio ¿Será que el color es tan solo una ilusión?, se preguntó, ¿será que los colores son el reflejo de nuestros sentimientos, de nuestras acciones? ¿Por qué el color es tan intenso en este planeta?, pero, ¿Cuál color faltaba? Quiom tomó su bitácora y se conecto a su conciencia virtual buscando respuesta, pero el extenso banco de información existente en la memoria virtual de la bitácora no poseía ningún dato al respecto, solo información acerca de La Iradiam, lo que aquí conocemos como Aura. Quiom se quito sus lentes pero la intensa luz invadió sus ojos por lo que tuvo que cerrarlos y colocarse nuevamente los lentes, nunca había sentido tanta intensidad, algo sucedía con la luz de este mundo, que era la más intensa y la más poderosa que había percibido, aun más luminosa que la de la estrella Virgia, localizada en el sistema de Horoskia, a cinco mil años luz de los cielos de Quram.
“A tus ordenes Quiom”, escuchó una voz interior, la mas dulce y hermosa de las voces femeninas que había escuchado, y que como una ola de energía recorría su plexo solar.
– Ya estamos conectados Quiom. Iniciando revisión de sistema.
– Que gusto escucharte de nuevo Aura, revisa los acoplamientos de los sentidos y ajusta el campo visual.
– Sistemas y sentidos auditivos, táctiles, gustativos, olfativos al 100%, ajustando campo visual debido a alteración tonal. Filtros UV y Cristales Refractarios para Hipersensibilidad activados. El Termograma no indica perturbaciones. Horizonte virtual pleno. Conciencia y Alma virtuales transferidas. Sistemas de alerta y detección de la bitácora establecidos. Ahora somos uno Quiom.
– Algo sucede Aura, hoy la luz es más intensa que nunca, pero siento que falta algo, siento una perturbación, como si faltara un color.
– Aura, necesito de tu ayuda. Prepara el holograma, carga el programa Riju para 48 horas terrestres.
– Cargando programa Riju, insertando memoria de conversación y respuesta, ¿deseas imagen de espejo?
– Imagen de Espejo y Nitidez absoluta Aura, condensación atómica e hiperrealismo al 105%. Que el holograma sea lo mas palpable posible.
– Ajustando parámetros, creando imagen térmica, puedes saludar, no olvides de darle la mano.
– ¡Hola!, ¿quien eres?, pregunto Quiom.
– Soy Quiom, contesto el Holograma con un apretón de manos mientras lo veía de arriba a abajo.
– Ajusta tono e intensidad, reduce el eco vocal a dos grados, aumenta el Termal y la altura. Ajusta tono muscular.
– Imagen de espejo finalizada. Conciencia y Memoria Virtual cargadas.
Duración de la proyección 48 horas terrestres a partir de la señal.
“El programa Riju permite a los viajeros interestelares crear un doble, una imagen de espejo, lo que aquí conocemos como un Holograma, y que debido a la concentración molecular que se desee, se puede lograr una imagen tan nítida, tan real, que es posible tocar al holograma e incluso sostener una conversación con el. Es muy útil cuando se viaja solo ya que permite al viajero dejar un doble a cargo de la nave y de su instrumental hasta el regreso del original, así como también estar en dos partes a la vez con plena conciencia. El programa Riju permite la duplicación de la conciencia, llamada Consciencia Virtual lo que quiere decir que el Holograma, conocido como imagen de espejo puede hablar, ver, tocar, oír, sentir, pensar, recordar, reflexionar y hasta tomar decisiones como si fuera el ser original mas nunca tomar alguna decisión o acción contra el ser original. Las computadoras también están dotadas de una conciencia virtual, pero en este caso cada una es única de cada computadora, no son conciencias creadas en serie.”
Quiom y Aura, el Alma y Conciencia Virtual de su bitácora se habían acoplado, ahora ella formaba parte de su conciencia y tenía acceso a su memoria, así como también Quiom tenia acceso a su extenso banco de datos, llamado conciencia virtual. Aura tendría la posibilidad de sentir, de ver, de tocar, de oler, ver y oír a través del cuerpo de Quiom y el podría sentir y pensar virtualmente, como una computadora.
II
Aura también percibió a través de los ojos de Quiom la perturbación en la luz, producto de la falta de un color, al igual que Quiom, y a pesar de su extensa memoria, no tenía aun ninguna explicación posible de este fenómeno, único de este planeta, el cual no había sido detectado ni clasificado en ninguno de los mundos de los Macro y Micro Universos visitados por ellos anteriormente. Tal vez este fenómeno era exclusivo de este mundo, pero así como afectaba a la luz, posiblemente también podría afectar los sentimientos, el ánimo y las relaciones de los seres vivientes del planeta, así como de aquellos que habitan la vastedad de los universos.
– Debemos averiguar el porque Aura.
– Entendido Quiom, codificando datos. Iniciando búsqueda. Cierra los ojos.
La respuesta llegó en un microsegundo, era una sola palabra de seis símbolos…SHAMAN.
– Es un guía espiritual, imbuido de poder, capaz de curar el cuerpo y el alma e interactuar armoniosamente con las fuerzas de la naturaleza. Aquel que se dio cuenta quien era.
– Debemos hallar uno Aura.
– No quedan muchos Quiom.
– Inserta coordenadas de posibilidades, procede a triangular ubicaciones y proyecta termografia. Inicia rastreo.
– Rastreo térmico y triangulación en proceso. Sujeto ubicado. Iniciando análisis de área. Área registrada como Akam 21. Proyección a tu comando.
– No deseo perturbar el área Aura. Intensifica el grado de silencio. Inicia proyección. Activa el filtro de vibración atómica.
– Proyección en cinco segundos tiempo terrestre. Filtro de vibración atómica activado. No se sentirá nuestra llegada. Cierra los ojos.
Quiom vio a su derecha y mientras cerraba los ojos vio a su imagen de espejo sentado frente al fuego preparando un te. Su cuerpo empezó a vibrar y sintió como se iba desintegrando mientras lo invadía un sopor.
Aura notó que debía intensificar la energía, a una escala superior, necesaria solo en casos de proyecciones intergalácticas de emergencia, pero no en el caso de una proyección planetaria o local, la cual necesitaba de una mínima cantidad de aquella necesaria para una intergaláctica. Sus sensores le indicaron que no habría suficiente energía para otra proyección. Por alguna razón las baterías nucleares no se habían cargado, posiblemente por la perturbación de la luz y se corría el riesgo de no acoplarse una vez proyectados. Aura catalogó esta información y la oculto para que no perturbara el carácter de la misión ni la frágil sensibilidad de Quiom.
III
El calor corporal indicaba que la enfermedad que aquejaba al alma empezaba a disminuir. Morich le había pedido que se acostara de espaldas.
“es tan joven para estar enferma del alma” se dijo a si mismo mientras colocaba su mano derecha, con los dedos unidos y algo curvada detrás de la cabeza, sin llegar a tocarla, moviéndola en forma circular y en dirección de las agujas del reloj mientras susurraba un mantra, luego la desplazo sobre su columna vertebral como si la estuviera escaneando y se detuvo en la cintura, elevó su mano izquierda abierta hacia el cielo estrellado y mientras respiraba profundamente, procedió a absorber el calor que emanaba de la cintura. La onda de calor pasó por su corazón acelerando sus latidos, para salir a través de la punta de sus dedos, después de haber subido por su brazo.
Morich giró su cabeza hacia la izquierda y cerro los ojos. Sus pies descalzos sintieron la casi indetectable vibración. Cuando abrió sus ojos un relámpago iluminó brevemente el cielo. Sabía que algo había pasado, el viento le avisó haciendo mover las ramas del anciano árbol de Nim que le cobijaba. Morich supo que había llegado una presencia, tal vez el espíritu de alguno de sus antepasados o tal vez de alguno de sus guías o Maestros, con quienes solía conversar y aprender, pero esta vez tenía la certeza de que eran dos entidades, a pesar de que las señales le indicaban que se trataba de una presencia. Continuó orando mientras dibujaba unos símbolos en la espalda con su índice izquierdo, que previamente, había sumergido en un perfume de pétalos de rosas blancas y rojas.
Morich la cubrió con una colcha de lana y la dejo descansar y mientras alimentaba el fuego con algunas ramas de Eucalipto y Menta, dijo sin girar el rostro…
… ¡Bienvenidos!
Los sensores de Aura no detectaron ninguna forma orgánica humanoide avanzada en los alrededores, solo estaban ellos.
– No busquen a nadie en el alrededor, es con ustedes, seres de las estrellas.
– ¿Como sabes que somos de las estrellas?, pregunto Quiom.
– No entenderías si tratase de explicártelo.
– Su forma de llegar fue muy meticulosa, no fue espontánea como la de cualquier otra presencia, si hubieseis llegado así, natural y espontáneamente, igualmente me hubiese dado cuenta que erais de las estrellas, pero después de mucho conversar.
– Es un Shaman Quiom mis lectores así lo indican, dijo Aura, dándose cuenta de la maravillosa perspectiva del ojo orgánico.
– ¿Eres tú un Shaman?, preguntó Quiom haciéndose visible.
– Solo se que soy Morich, hijo de Luxor y de Lunadia, ¿y tu?
– Me llamo Quiom.
– ¿y ella? Dijo Morich mientras lo miraba fijamente.
– Es Aura, la conciencia virtual de mi Bitácora, lo que aquí se conoce como computadora.
– Es imposible Quiom, me ha detectado, dijo Aura.
– ¿conciencia virtual?
– No entenderías si te lo explicase, sonrío Quiom.
– Y ¿para que necesitáis vosotros un Shaman?, no quedan muchos.
– Lo sabemos. Hemos notado una perturbación en la luz, como si faltase un color.
– ¿Ustedes comparten el cuerpo?
– Si, dijo Quiom.
– ¿Ella no habla?
– No Morich, solo yo puedo hablar, aunque nos comunicamos mentalmente, ella puede sentir a través de mi cuerpo y yo puedo sentir, pensar y vivir virtualmente.
– Entiendo, dijo Morich mientras trataba de digerir aquello, hace poco traté a una persona que fue predestinada a tener un hermano gemelo, pero solo se formo un cuerpo, aquel que el usaba, pero cuando el acepto que lo único que el otro ser quería era compartir el cuerpo y estar con el, con su hermano y cuidarlos a el y a su cuerpo, fueron tan felices que la luz se lleno de ese color que ahora falta, aquel que ustedes han percibido. Miren allí, debajo de esa manta descansa Anuria. Ella ha estado muy enferma, pero no del cuerpo.
– ¿Y si su cuerpo no esta enfermo, de que esta enferma Sr. Morich?
– Su luz esta enferma.
– ¿la luz se enferma?
– No solo se enferma el Cuerpo, sino también el Alma, aunque es el cuerpo el que igualmente lo refleja.
– Esto es algo nuevo Quiom, no poseo registro alguno de que la luz se enferme, dijo Aura.
– Es tan sencillo que no lo percibimos, aunque ustedes si lo han hecho. Somos hijos de la luz, somos hijos de las estrellas. Dijo Morich. Ese es el color que le falta a la luz, ese es el extraño color de la luz. A veces una pequeña perturbación en la luz, similar al del aleteo de una mariposa puede afectar al planeta entero y a quienes viven en el. La profunda tristeza de un ser humano podría acabar con todo un planeta, si esta tristeza, si ese desamor, si esa frustración contaminase a toda la luz.
– Podría enfermar a toda la luz de los universos.
– Así es Quiom, y por ello estáis a punto de presenciar algo absolutamente hermoso, algo que tal vez vosotros, por allá tan lejos hace tiempo que no experimentáis. Dime Quiom, ¿Cuándo fue la ultima vez que te abrazaron?, ¿Cuál fue la ultima vez que besaste a alguien? ¿Desde cuando no te dicen ¡te amo inmensamente! con los ojos?
Aura precisaba de toda su energía para procesar y archivar en su memoria virtual el caudal de información que producían las palabras de Morich. Sus sensores de presencia detectaron a un ser humano que se acercaba desde lejos.
– Alguien se acerca Quiom.
– Procede a escanearlo.
– Esta fuera de mi rango, mis baterías están bajas. RQ4 va en camino.
IV
RQ4 pertenecía a una serie de doce micro satélites esféricos que se encontraban distribuidos en la orbita del planeta y que podían ser enviados a cualquier parte con el fin de localizar, analizar y detectar con anticipación cualquier peligro, así como las intenciones de los seres que se acercaban. Eran de gran ayuda para la navegación interestelar
– Forma humana detectada, adulto masculino, no hostil. Llegará a este lugar dentro de una hora, tiempo terrestre.
– Hace días que lo espero, dijo Morich.
– ¿a quien esperas?
– A alguien que le devolverá a Anuria la alegría, que hará que el amor renazca y que la luz sane.
– ¿Cómo sabes que es el?
– Me tomó tiempo saber donde estaba y muchas noches de desvelo desarrollando la magia que lo encontró y que lo trae a su encuentro. No poseo todo aquello que vosotros usáis para localizar a alguien. Me toma mucho más tiempo y mucha energía.
– Ya esta aquí Quiom, susurró Aura sin darse cuenta.
El silencio se hizo presente invadiéndolo todo con su color, tan intenso era que se sentía su inmenso poder. El violeta azulado tiñó con su escala la totalidad del planeta. Morich se paró al lado de Quiom respirando pausada y profundamente, totalmente silencioso, intensamente sublimado. De repente, una forma humana luminosa surgió desde alguna parte y se acerco a Anuria. El tenue fuego ardía con más fuerza mientras levantó la manta y le acaricio el largo cabello. Dejó un beso sobre su cuello y los símbolos grabados en su espalda se encendieron. La ayudó a levantarse y acercó su rostro al de ella y se quedaron viéndose, como se habían mirado siempre. Se abrazaron y luego se alejaron, lentamente, el la detuvo por un instante y señalo al cielo mientras ella sonreía con el rostro levantado. Una fina llovizna cayó sobre ellos y luego sobre todo el lugar, sobre todo el planeta.
– Que bello, Morich.
– Ese es el color Quiom, el color que le faltaba a la luz, ese, es el extraño color de la luz. Es la luz que encontramos cuando llegamos aquí hace tanto tiempo y que ahora te ha recibido a ti.
– Para darme cuenta de muchas cosas Morich.
– De tantas que siempre han estado allí, tan cerca.
– Y que fuimos a buscar a las estrellas, sin saber que ya estábamos allí.
Aura solo grababa, mientras su conciencia virtual iba a absorbiendo tanto sentimiento.
– Llegó la hora Quiom, le quedan diez minutos de tiempo terrestre a la imagen de espejo.
– Hasta siempre hermanos de las estrellas, mis hermanos.
– Respira profundo y cierra los ojos Quiom. Proyección en cinco segundos.
Quiom abrió los ojos y vio a su imagen de espejo observando el cielo, se acerco a el y le sonrió y ambos se abrazaron, como nunca antes Quiom lo había hecho, mientras la imagen de espejo se iba integrando.”
“Lord, here comes the Flood
We will say goodbye to flesh and blood.”
Señor, allí viene la inundación, le vamos a decir adiós a la piel y a la sangre. Una de las canciones más hermosas de Peter Gabriel “Here comes the Floyd” llegó esta madrugada para culminar este pequeño relato que les obsequio.”
Abraham de Saint Germain.
Extraído de “Cuentos para Michel” de “Los Relatos del Señor Sol”
De Abraham de Saint Germain.
Namaste.
Que Dios los bendiga siempre y Gracias por imaginarnos.
Desde alguna parte, del 5 al 20 de Octubre de 2008
Lindoro Abraham
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