¿Y si se acaba mañana?
I
“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.”
“¿Que harías si supieses en el momento en que lees este texto, que mañana, a las siete de la mañana en punto, este mundo, tal cual como lo conocemos, llegara irremediablemente a sus fin? ¿Qué harías con todos esos planes hechos a futuro, aquello que tenías planeado para hacer mañana, la próxima semana, el próximo mes, el próximo año? ¿Qué pasaría con tu sueños, con todo aquello que imaginaste, que proyectaste? Todo ello se vendría abajo como un castillo de naipes soplado por los vientos del infortunio y de las injusticias, o del destino, dirán muchos. Para otros más seria una bendición, el fin de una agonía, sino pregúntenles a los millones de habitantes de muchos países de África, por darles uno de los ejemplos más comunes y el cual he mencionado anteriormente; quienes ven a sus hijos morirse de hambre en sus brazos sin que puedan hacer nada para evitarlo. Ellos, con la poca fuerza que les queda te dirán que hace mucho tiempo, desde ese momento en que Dios los abandono, o se olvido de ellos, a ellos se les empezó a acabar el mundo. Total, ellos no tienen nada más que perder sino que la vida, y mucho menos que apostar en la ruleta de las esperanzas, aquella sin números. Para estos hermosos seres, dejando a un lado karmas, pecados y deudas pendientes de otras vidas y existencias, que supuestamente estarían pasando factura o pagando; el fin del mundo traería para ellos el fin de años de realidades de pena, de martirio, de hambre y de sufrimientos, para muchos de nosotros inimaginables. Para ellos sería el fin de unas largas vacaciones en el infierno, que por aquí abajo llaman mundo. Y todavía aun hay muchos por allí que piensan que después de esta estropeada chatarra de vida, nos espera un infierno, precedido por un juicio final, dicen por allí aquellos eruditos, profetas y estudiosos de los muchos –mutilados y editados a conveniencia- libros santos. Vamos, digámosle eso a las Madres de Somalia.
Y ya que menciono libros santos y proféticos, una vez unos amigos le preguntaron al I CHING lo siguiente… ¿Qué hay más allá? Y la respuesta del famoso libro de las Mutaciones fue… “Preocúpate aquí y ahora.” Entonces, la consigna debería ser vivir al día, vivir cada día como si fuera el ultimo de nuestras existencias, como escuche decir varias veces y agradecer por estar vivos y no preocuparse por los eventos del futuro ya que ello es algo que aun se cuece, aun no se define y cuyos eventos en cocción aun pueden ser perturbados y o modificados por fuerzas y eventos de la providencia, del destino, supra naturales y de la causalidad, por mencionar algunos y tampoco hurgar de cierta manera en los eventos del pasado, a menos que se recuerden y se revivan con mayor y renovada intensidad; aquellos de dicha y felicidad plenas, por más cortos y no por ello menos intensos que estos hayan sido. A veces, cuando se releen ciertas páginas del pasado, del ayer que ya paso, ellas tienen la tendencia de abofetearnos duramente, creando de esta manera conflictos y sufrimientos que pudieron ser evitados. Ya lo cantaba el gran Héctor Lavoe… “Tu amor es un periódico de ayer que nadie más se ocupa ya leer” aunque los amores verdaderos son aquellos que traspasan los limites de las prisiones del tiempo y pasan a ser eternos, PER SECULA SECULORUM.
Cuántos de nosotros han llegado a amasar fortunas, habiendo ahorrado cada dólar, cada peso ganado, comiendo mal, por ejemplo pan con Pepsi ColaR, como hicieron muchos inmigrantes que llegaron a la hermosa Venezuela, como me contaba mi Maestro Padre y que murieron sin haber cenado en un restaurant de cinco estrellas, por aquello de lo caro, mientras ahorraban dinero, o cuando decidieron que ya era el momento de comer bien y fino, cayeron víctimas de alguna enfermedad o dolencia que no les permitía el consumo de sal, de azúcar, de carbohidratos y grasas. Así que si tenemos el chance, antes que se acabe el mundo, de comernos una comida de reyes, ¿Por qué no hacerlo hoy?, ¿A qué esperamos? Si tenemos los medios económicos para hacerlo en vez de decirnos… “voy a ir a ese restaurant el año que viene.” Puede ser y la providencia te obsequie con la soñada cena, pero puede ser que sus planes y designios para ti hayan cambiado de alguna extraña manera, perturbando así ese sueño –que seguro podrías realizar ahora- de una cena, en buena compañía, con champagne Moet Chandon, ensalada Cesar con un toque de anchoas y croutones tostados con fina y exquisita mantequilla danesa y ajo, seguido de una fina sopa de cebolla francesa gratinada con queso emental y un Angus Steak médium rare acompañado de un aromático puré de papas y espárragos sofritos en mantequilla y finalizada con una delicada, de esas que se deshacen en la boca como los besos ricos, torta de tres leches con tope de caramelo y miel y coronada con una generosa, delicada y fina bola de helado de maracuyá, conocida también como parchita bañada y flambeada con Grand MarnierR. Me imagino que en tu sueño te veías dando una generosa propina y llamando al Chef, aquel que menos toco o cocinó el degustado manjar, para felicitarlo por tan magnánima experiencia gastronómica, digna de un Cesar.
II
Del 2012 hasta el....
Desde hace unos años se ha estado hablando del famoso 2012. Que si el mundo se va a acabar entre maremotos, tsunamis y terremotos que engullirán a todo el mundo, salvo aquellos que se construyan unas arcas y se salven, que de repente y tal y no aguanten una buena lenguarada del fuego del cielo. Otros nos envían a pernoctar en altas montañas o en algún refugio excavado y tapado bajo cinco metros de hormigón armado hasta no sé cuándo. Otros hablan de cambios espirituales, de transformaciones y dimensiones que se abren y se hacen presentes, de enfermedades que se transmutan y virus y bacterias que se excretan, que se envían lejos.
Aquí en esta pequeña isla ha estado lloviendo y hasta sopla una agradable y relajante brisa fría que baja un par de grados en las noches. He escuchado decir que si seguimos así en unos años pueda que hasta nevé por estos lares coralinos y xerófilos. Aproveche ayer de salir y de vestirme un sweater verde militar de cuello de tortuga de Benetton y un jeans de la misma marca, las botas negras industriales de otra marca, ya que en esas dimensiones pocos zapatos produce la firma italiana. Llegar a un sitio y llamar la atención, por cómo me miran, mas por parecer el tripulante de alguna nave espacial de evacuación, ya que la verdad que andar en esta isla de noche con un sweater cuello de tortuga, es así como una vaina de marcianos, pero así es mis hermanos, así está el clima en esta isla de sol, arena y playas, asimismo sucede en l mundo
“Menos es Mas”.
La tierra, el planeta está cambiando y parece que no nos estamos dando cuenta, nos ha costado cerrar el grifo de la gasolina y otros combustibles fósiles y dando el brazo a torcer han empezado a ofrecer vehículos híbridos o totalmente eléctricos a precios inalcanzables para la mayoría de nosotros, los últimos. La tierra canta, se han publicado videos en la red donde entre los bosques se escuchan sonidos y cantos. Tal vez y sea la voz de la tierra anunciando los cambios, las mutaciones y transformaciones, ojala benditas y hermosas, aquellas que no vemos, que merecemos y que la Madre Tierra siempre nos ha ofrecido. Ojala y no sea un aviso que diga… ¡busquen su escondite! Como muchos Profetas del Desastre auguran y avisan. Yo, en vez de andar pensando en tantos desastres me seguiré dedicando a los cambios físicos y espirituales que me ocurren así como asimilar aquellos del alrededor y tratare, luego de haberlos limpiado de tanta basura, de sublimarlos día a día, como si cada uno de esos días fuera el ultimo. Me tomare con más calma las cosas y me reiré mucho mas solo, bueno, siempre me he reído solo. Me reiré como Kurt Cobain que llegó a decir…
“Ellos se ríen de mi porque soy diferente. Yo me rio de ellos porque son todos iguales.”
III
El ultimo día…
“¿Habrá un ultimo día? Como dice una canción… “Ese día llegara, llegara, si, llegaraaaaaaaa.” ¿De verdad llegara ese último día? ¿Iremos a un gran hipódromo a ver la carrera de los cuatro jinetes del Apocalipsis? ¿Podremos apostar a la vida, en vez de al desastre y la calamidad? ¿Romperemos los tickets de las apuestas de las enfermedades y los infiernos y no aquellos siete bíblicos sellos? ¿Se nos cansara el cuello de tanto ver al cielo esperando ver el show del Apocalipsis en vez de ver los acontecimientos que ocurren ante nuestros ojos? O en vez de andar pensando en tantas cosas que dicen y publican por allí te dedicaras a vivir cada día como si fuese el ultimo y agradecerás cada uno de aquellos que le sigan como un regalo del universo, y trataremos de ayudar a aquellos cuyos días navegan en el océano de las tempestades y de las angustias tendiéndoles la mano, hablándole a los ojos con el corazón en la mirada. Que sea un dia de no dejarnos contaminar por los complejos y los odios, de las discusiones y los chismes. Que sea un dia de comer divino, rico y balanceado…todos nosotros. Que sea el día de todos los dioses, aquellos llenos de dicha y bondad. Que sea el día de la luz.
Creo que en alguna parte, alguna parte, tal vez no toda, de nuestra leyenda está escrita o se está escribiendo de la mano del Gran Escriba Universal, que entre tantas historias y leyendas y también epopeyas de las que se encarga u ocupa, a veces se le olvida, o será que pasa, o se le pasa, por alto, el curso de nuestras sendas. Es entonces cuando a nosotros nos toca escribir nuestra leyenda, continuarla y proyectarla. Así que ¿para que llenarla de odios, de angustias y calamidades, de envidias y muertes innecesarias? ¿Para que contaminarla de media corrompida, de aquella que nos mantiene paranoicos y al ritmo de la locura? Que nuestro ultimo día en este mundo como raza, tal vez el de mañana o pasado mañana, sea el mejor día de nuestras existencias. Que sea un día de amor y paz, sin armas ni guerras, de besos y abrazos intensos de 24 horas y quién sabe si mas. Que sea un día de reflexión, de aquello del hacia dónde vamos, no importando el cruce donde se hayan encontrado y unido los trechos y las sendas de los caminantes de los días, de los peregrinos de la luz.
Que sea el día del YO SOY, del TU ERES, del NOSOTROS SOMOS PARA SIEMPRE.”
Lindoro Abraham
Namaste
Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos.
Desde Aruba, del 26 al 29 de Enero de 2012.
Bajo el fondo musical de “Paradise” de Coldplay.