lunes, 9 de junio de 2008

I M A G I N A R I U M

A C T O S D E F E

“Dicen que la Fe mueve montañas”. ¿Poseemos nosotros tal poder? ¿Para levantar aunque fuese un pequeño grano de arena y hacerlo flotar sobre la palma de nuestra mano?
Tanto que se ha dicho y tanto que se ha escrito acerca de la Fe, y yo, que les puedo decir yo de la Fe.
Para mi, la Fe es lo que te ha traído hasta donde estas, la inmensa Fe que tuvieron y tienen en ti aquellos que te criaron, te guiaron y protegieron. La Fe que ha sido condimentada con amor, voluntad, esperanza y una pizca de causalidad y sin olvidar el ingrediente secreto, y que muy pocas personas usan, y que es el libre albedrio, el cual se añade a la magia al gusto, brindándole así un ligero toque de suspenso y emoción.
Hace poco leía que la vida era un escenario y hace poco, en una de mis entregas hablaba de ello. Cuando uno sale de casa –hablemos un poco de física cuántica y otras cosas- ya la escenografía de todos los eventos que nos han de suceder –aquellos que se pidieron, aquellos que soñamos y los de aquellos en los cuales nos soñaron con invitación- esta preparada, sobre todo aquel o aquellos donde se desarrollaran, podemos decir también proyectaran. Eventos, situaciones y cosas que fueron pedidas, ordenadas al universo con el alma y el corazón, es decir con infinita Fe y sin olvidar a sus protagonistas que ya se saben su libreto y han escogido su vestuario para este nuevo capitulo, el siguiente de nuestra leyenda personal, el cual incluirá muchas alegrías, muchas buenas noticias, encuentros inesperados, muchos de ellos milagrosos como por ejemplo las curaciones. También entre estos eventos se colaran unos cuantos que serán sorpresivos, inesperados, pero igualmente aquellos que producirán tristeza y dolor, necesarios en este plano dirán muchos por aquello de los castigos celestiales y la ley del Karma, de lo cual me reservo el comentario, pero ojala pudiese encontrar la formula o el conjuro para suprimirlos, para desterrarlos, pero para ello habré de esperar las audiencias del así llamado Juicio Final, para el cual, como he dicho repetidas veces, preparo un grueso fardo de objeciones junto a mis abogados.

Debemos tener Fe en todo lo que hagamos, en todo aquello que deseamos que suceda, pero nada de esto se lograra si no tenemos Fe en nosotros mismos, si no creemos en nosotros, si no tenemos confianza en nosotros mismos, si no entendemos o no nos damos cuenta de lo que realmente somos. Me encanta recordar una anécdota que me conto mi Madre y que he escrito en estas paginas un par de veces.

“…Sai Baba llego a un pueblo en una de sus peregrinaciones y un lugareño le pregunto… Sai Baba, ¿tu eres Dios? Si, le contesto Sai Baba, la diferencia es que yo lo se y tu no.”

Si entendemos que somos una emanación de Dios, una de las miles de millones de realizaciones o manifestaciones de su persona, comprenderemos que poseemos, aunque no nos demos cuenta de ello o no queramos, la capacidad de obrar milagros.
En el capitulo 11 del libro de Génesis se lee acerca de la Torre de Babel y de cómo Yahve, al darse cuenta que los humanos de aquel tiempo la construían para llegar a el y para ser iguales a el, les disperso por el mundo haciéndoles hablar diferentes lenguajes, en castigo ante tamaña afrenta, por el simple hecho de querer ser iguales al Padre, y que hijo no ha querido ser como su Padre, como su héroe. Hoy en día como en aquellos tiempos, como siempre digo, no hace falta construir altas torres que rocen el cielo para este propósito, solo véanse al espejo a ver si tienen buena vista o suerte y se encuentran con Dios, y añado que me encuentro completamente consciente de estar o de necesitar estar conectado a la fuente, al Padre, al Creador, a Dios, de donde vengo y a donde iré.
Cuantos de nosotros, niños o no, ha querido, en unos de esos momentos en que se desea un buen trozo de torta de chocolate u otra delicia, hacerla aparecer en nuestras manos con tan solo cerrar los ojos, sin tener la necesidad de buscar dinero para ir a la panadería a comprarla. De esta otra manera, la torta llegara a nuestras manos y nuestro deseo y ganas de comer torta serán satisfechos haciéndose esta una realidad en nuestras manos, a través de una de las posibilidades, un poco mas larga y complicada, de esa realidad ya que si eres niño, deberás pedir el dinero a tus Padres y tal vez darles una larga explicación acerca de porque te la quieres comer en vez de decir simplemente…”deseo una torta” y sentirla como llega a nuestras manos por medio de la Fe. Los niños creen en los milagros y siempre están jugando y creando, ellos nos están demostrando desde siempre y todo el tiempo que son Dioses, hablando de la fe que tienen en todo aquello que crean y en lo que creen.
Miles de personas han presenciado como los niños les entregan piedras a Sai Baba y el se las devuelve transmutadas en azúcar, ¿y entonces?, se transmutan por la Fe del Santo, por la Fe que tienen sus devotos o por el deseo, por el firme propósito que tienen los niños de ver convertidas las piedras en azúcar. Si Sai Baba puede hacerlo, o se dio cuenta que puedo hacerlo o le dijeron como lograrlo y mas importante aun, tiene Fe en ello, ¿por que nosotros no? La diferencia es que para llegar a poseer, a proyectar los elementos que forman nuestros deseos, sueños o pensamientos, usamos caminos muy largos y muchas veces sumamente complicados, pero en la mayoría de los casos se convierten en una realidad en esta realidad, en este plano, pero a costa de mucho esfuerzo, de mucha energía y de mucha Fe.

Verse al espejo en medio de una dolencia física o del alma, ya que ambas se enferman, y decir, afirmar con toda la fuerza de tu alma y con el corazón bombeando la esperanza y la fe a la velocidad de la luz… “No estoy enfermo, nada me va a pasar” ello es una afirmación de Fe, una declaración de sanidad, y si esto esta ligado, digamos que conectado al amor y a la Fe de todos aquellos que nos quieren y aprecian, no tendría ninguna duda de que el milagro se proyectaría, que la montaña, como decía al principio, no solo se movió, sino que un par de niños la convirtieron en un papagayo.
La Fe es uno de los dones más hermosos que poseemos. Ella puede ser usada, proyectada, ya sea individualmente o para el bien común, por ejemplo, la salvación del planeta que a la final equivale a la salvación de nosotros mismos. La Fe es el polen de la esperanza y de la realización de nuestros anhelos y sueños, de nuestros deseos. La Fe es equivalente a la confianza que tengas en ti mismo, en tus capacidades, sin pensar en limitaciones. Si por alguna razón enfermamos, sea del alma o del cuerpo y depositamos nuestra confianza en el Medico que nos trate –siempre y cuando este sea un Medico de Almas, aparte de cirujano y hombre de Fe- y mantenemos una firme y absoluta Fe, el milagro de nuestra sanación se obrara a través de sus manos, que no serán otras que las manos de Dios, porque ese ser será en ese momento el vehículo de la voluntad de Dios, la cual es equivalente a tu voluntad, tu libre albedrio, a tu afirmación de curación combinada con tus ganas de vivir conectada a Dios, conectada con el Creador de toda la vida, entrelazada con la de todos aquellos que te aman y te aprecian.

“En esos instantes en que las cosas se ponen difíciles por algún acontecimiento o enfermedad, por algún incierto motivo, o por esas vueltas del destino o de las causalidades, debes mantener una absoluta e inquebrantable Fe en tu curación.”

Muchos pierden la Fe, muchas veces porque una ilógica y tal vez innecesaria cadena de eventos les hace perder la esperanza y el sentido de la vida, el significado de ese sentido, así como la dirección de la vida debido a esos sucesos. La idea seria no pensar en ellos y en cambio buscar la manera de librarse de ellos, de esas cascaras superpuestas, de ese pesado fardo, lleno de decepciones, abusos, traiciones y engaños. Son a ellos a quienes debemos alimentar de esperanza y de Fe, hacerles entender de alguna manera quienes son ellos y ayudarles, ayudarles a vivir de nuevo, a creer en ellos, porque este mundo, esta frágil, preciosa y corta vida, este trozo perdido en el universo de creación, esta llena de recursos para que todos sus habitantes vivan felices, plenos de salud, de amor y de paz, para que vean a sus hijos, a sus dioses creciendo felices y en armonía, descontaminados, y vacunados contra todo mal y en perpetua comunión con su Creador y sin que importen para nada los caminos de la Fe, así como la visión particular que cada quien mantenga de su Creador y por la manera que cada uno de ellos tenga de comunicarse, de comulgar con el, lo cual debemos respetar.
En una escena de la película K-PAX, Prot le comenta al Psiquiatra que lo analiza, mientras este ultimo se va convenciendo de su origen extraterrestre, y mientras ve en la calle a un empleado de una frutería o supermercado, botando en una esquina una caja de frutas dañadas sobre una pila de ellas; que el se ha dado cuenta que en este planeta existen recursos con los cuales podrían subsistir cincuenta mundos (no recuerdo si la cifra es esa, pero y ¿si fueran tan solo cinco?, por cierto lo que mas le agrada a Prot son las frutas de nuestro mundo) y que nosotros nos damos el lujo de desecharlas. Y añado yo, cuantos seres podrían alimentar sus cuerpos y sus almas con tan delicioso Mana si este fuese distribuido equitativamente. Asimismo sucede con la Fe, a ella la desechan, a muchos otros, la gran mayoría se las hacen perderla, se la arrebatan como buscando concentrarla para ellos solos, me refiero a aquellos seres ávidos y enfermos de Poder personal, que junto a una banda de verdaderos demonios y seres bajos y oscuros se dedican a convertir en miserables a todos aquellos a quienes dominan.
Si alguna vez lográsemos balancear todo ello, equilibrar los recursos y hacerlos asequibles para todos, valga esto para la Fe, ese día recuperaremos nuestro Paraíso perdido, velado o escondido, tal vez arrebatado como suelo decir.
Para recuperar la Fe en este planeta, debemos empezar por tener Fe en nosotros mismos, alimentarla de deseos y anhelos, de sueños y esperanzas, de firmes propósitos de curación, de inmensas ganas de vivir y de seguir viviendo, con la esperanza de que todo ello se realizara, se proyectara en el escenario que nos espera allí afuera, de la manera que hemos deseado, tal y como cual lo hemos soñado, para que el final del capitulo se cierre con broche de oro, para que tu, junto a todos aquellos protagonistas de tu obra, de tu leyenda personal deban salir varias veces a recibir las ovaciones del publico y ¿por que no?, a recibir de manos de Dios, un hermoso ramo de flores por tan sublime actuación, por habernos dado cuenta, por haber entendido, por tan magistral Acto de FE.”

Recuerda, “Tu eres el protagonista y el director de tu vida, de tu leyenda personal.” No lo olvides nunca.

Namaste.

Que Dios los bendiga siempre y Gracias por imaginarnos.
Aruba, 8 de Junio del 2008.

Lindoro Abraham

GREAT GIG IN THE SKY - By Pink Floyd

Para el santo arrivo de vuestras esperanzas.

I M A G I N A R I UM

A M A N E C E R

RITUAL
“Si fuera tan pequeño como los granos de las arenas doradas de este majestuoso océano, me dejaría llevar, elevado al infinito por el viento del sol. Me elevaría entre las tormentas y los abismos sin miedos, sin prisas, porque sabría, que en alguna parte del sendero de las almas infinitas un traje de noches impregnado de estrellas aguarda para develar la divinidad de tu piel bendita. Si fuera tan inmenso como el sol, soñaría con tu ventana, aquella que da al norte, e investido de perfume y calor entraría una mañana vestido de amanecer para rozar tu boca, para decirte al oído que te espero donde siempre te he esperado y para cantarte junto a los vientos una canción de Japón bajo una lluvia de flores de cerezos mientras el mundo se detiene rendido, como aquella vez mi linda amada, cuando me fui con la luna de jade a dar un paseo por el universo, a ver si encontraba los rastros de tu destello entre las estelas doradas de las estrellas fugases.

“La madrugada llora de tu ausencia perfumes y esencias
Presagiando en el aire tu pronta partida.
La tristeza que hace tiempo anida
Entre las flores del jardín de las presencias.

Fragancia a despedida y esperanzas
Las flores y tu piel, siglos que no marchitaran.
Desde la lejanía del cerca los dioses contemplaran
Tu tibio, húmedo renacer entre las madrugadas.

Te traerá el cielo matinal como lluvia fresca
Despertando mis labios con tus pétalos.
De tu corona de fresca luz los halos
Ritual sagrado la ofrenda que te ofrezca.”


FRENTE AL ESPEJO
Relato de un exquisito fetichista.
Perfumare tu piel de exquisito aroma francés, que caiga como cascadas desde tus espaldas de bronce, que recorra los senderos ocultos de tu bajo vientre. Adornare tu cabello de hilos de oro y aceites de Edén, de esos que embriagan el corazón, y mientras bese suavemente tu cuello cerrare lentamente cada broche del delicado y sugestivo encaje para que se abrace tiernamente a tu piel. Medias de negro Milano suaves como tu lengua de terciopelo, envueltas en pétalos de rosas, que deslizo junto a mis dedos, un segundo, un instante a la vez, sobre tus apasionadamente rojas uñas para luego ascender sobre tus piernas talladas para detenerse, junto a la pasión y el temblor de la lujuria que corta la respiración, a mitad de camino entre tus muslos y la lisa piel de tu entrepierna. De caja dorada, y de verbo romano impreso levanto de su sueño un par de zapatos negros, de alto y fino tacón y de fina correa al tobillo, y mientras te los calzo te pido te veas al espejo. Respiro profundo mientras observo el hermoso traje rojo de seda que reposa sobre el lecho, inspiración de Armani para su amada y de puntada autografiada. Con seductora elegancia dejas caer el vestido desde el cielo sobre tu cuerpo de encajes mientras sentado en el lecho y con un dedo en los labios, observo que te cubre como una ilusión, mientras el aliento se me escapa pausadamente. Me acerco a ti, dejándome embriagar por tu perfume, por tu atuendo y por tu piel. Una mano en tu vientre que estremece cada poro mientras dejo espacio entre los dos, y mientras soplo tus orejas y tu cuello de mi tibio aliento, me tardo una hora de la eternidad de esta noche para subir el cierre mientras huelo tus espaldas y encuentro tu nombre en tu aroma, mientras te digo que te amo, mientras le digo a las estrellas que eres hermosa, que te amo intensamente y que la luna ha dispuesto una mesa para dos, que aguarda por nosotros en alguna parte del mundo, allá, al otro lado del espejo que nos dibuja…

“Se perderán mis besos junto a mis dedos
Entre tus cabellos, contando poros.
Descubriendo el mundo de tus sentidos
Bebiendo de tu fuente la bendita savia de Eros.

Subiré a los cielos trepando luceros
Con mis manos repletas de tus senos.
Bajare de los cosmos un baúl repleto de besos
Aquellos tiernos intensos que compuse en versos.

Me condenara el veredicto de tu vientre
Y me hare prisionero de tus piernas.
Añorando las veces de aquellas tardes tiernas
Cuando en medio de una lluvia de orgasmos me encuentre.”


NOSTALGIA
…para esas tardes teñidas de ausencia, junto a un te y los recuerdos entre las manos…

Arropados de luz, coronados de aceites de miel y miradas. Contemplando los cielos de abril, aquellos que se negaban a anochecer, mientras alababan al sol por unas horas mas de luz ofrendando sus celestes. La pequeña mesa donde el te y el vino se retaron por la huella de tus labios impresa en aquel ultimo sorbo. Las palabras que contrajeron nupcias bendecidas bajo las cascadas, mientras afuera el mundo llegaba a su fin y las campanadas anunciaban, que en un pequeño templo acontecía una comunión rodeada de cielos y ternura. La visión de tus ojos cerrados componiendo el siguiente sueño mientras la ausencia se cansaba de tocar a la puerta entreabierta. Mis manos rebosadas de las tuyas jurándose promesas de eternidad y guardando entre las arcas de mi corazón la luz rebosada de tus poros, para pintar las noches con matices de día. La sonrisa de tu rostro que se fugo por la ventana junto a los mimos que se hicieron vientos. Los Ángeles que fuimos, descubriendo sobre el lecho de las nubes, entre el placer y el cielo, que los pecados no existen, que los castigos deben ser a besos. La perpetua presencia de nuestros cuerpos abrazados en cada gota de roció, en cada una de las lagrimas de las lluvias de medianoche, como un homenaje al infinito.

“Es tu rostro maquillado de ansioso
Tus ojos de menta miel y mirada cautiva.
Es mi corazón de llama viva
Ansioso ante el tanto preciso precioso.

Es el día aquel que no murió de tristeza
Del sol que renuncio a apagarse.
Como no pudiera uno de la vida extasiarse
Ante quien tanto amor le profesa.

Son tus manos por donde se me va la vida
Las que me encuentran cuando no me hallo.
Si cuando mas te he amado mi Santa, es cuando callo
Aunque de a poco te me escapas por mi herida.

Es la tarde de tus espaldas cuando de amar te dejas.
Entre besos y caricias guardadas, contenidas.
De todas las emociones vividas
Las arrugas que dejas en el corazón cuando en mis sueños te alejas.”


REINA DEL SOL
…a las damas exquisitas.
Sol Señor, Creador Absoluto del tibio calor que me permite vivir para pensarte, para encontrarte cada vez que cierro los ojos para pensar, para alabar a la vida y la oda, al sueño de creación perpetuo que me llevó a tus ojos, que me condujo entre la noche al abrigo intenso de aquello que guardas entre la bóveda de tu grácil pecho. Padre Abba, Señor de vida y eternidad, savia bendita que inunda mi ser, gracia y obsequio bendito el refugio que encontré en los ojos de mi amada, la reina de tus soles, la dama de la noche y de las estrellas. Sol dorado, enigma resplandeciente que maquilla la noche de luz. Dibuja su presencia un día mas entre los arboles y las praderas, para verla correr libre y feliz mientras las nubes ríen y las estrellas se asoman. Reina de soles y corazones, hija de sol y cielo, hermana del espacio. Razón de vivir y soñar, razón de existir un día más en este sueño.

“Que la gracia de tu divinidad
Sea siempre entre los rincones de mi alma.
Hallarla entre los atardeceres de tus ojos mi calma
Cuando sediento me halle de tu verdad.

Divina esencia aquella de tu presencia
Bordada en los divinos pasos impresos en las arenas.
De luz y amor las manos entrelazadas plenas
Rodeado del aura de tu divina esencia.

Tú mi religión y mi divino sendero
La bendición de los días de añoranza.
De los sueños por venir la esperanza
Tú la luz y matiz de todo lo verdadero.

En cada rayo de luz el rastro de tus caricias
Buscando indulgencia en mi piel desnuda.
La bendición de tus senos lo que a ti me anuda
Con el delicado perfume de tus delicias.”

A ustedes.

Abraham de Saint Germain.

Namaste.

Que Dios los bendiga siempre.
Gracias por imaginarnos.

Aruba, 18 de Mayo del 2008.
Enviado el 8 de Junio del 2008.

Lindoro Abraham