domingo, 6 de octubre de 2013

Imaginarium, Domingo 6 de Octubre de 2013.

IMAGINARIUMR

“Al principio fue el verbo”



L A   D E L I C A D A  Y  S U T I L 
  P R E S E N C I A  
D E   L A   M E L A N C O L I A


I
M u r m u l l o  d e  l l u v i a


Alpha
Como un fugaz instante que se quedo para siempre…
Tu nombre bendito que resuena callado danzando en el rastro de la aurora.
El murmullo de las estrellas cuando oran por los encuentros.
La tibia presencia de la lluvia de la madrugada, la tormenta que despierta en tus labios.
El silente gemido de la madrugada rendido en las cimas de tus pechos.
El fulgente estandarte que ilumina la sublime oración de las estrellas.
El beso que aguarda para rendir sus pétalos.
La caricia del néctar de rosa roja que murmura en tus mejillas.
Tu piel que intensa brilla bajo la lluvia del polen de las estrellas.
El tiempo que aguarda con aquella rosa entre las manos, aquella que aun no brota.
La luna melancólica, que ebria de ansia se asoma desde los albores del siempre, perfumando de luz la cascada que baña tus espaldas.

Beta
Como la caricia que aguarda el llanto de las nubes…
El verbo que se conjuga para alabar encantos y bellezas.
Como el fuego que se aviva en los latidos.
Como los labios que ya no enmudecen ante el pecho desnudo palpitante.
Como el último minuto de la eternidad que ha empezado a latir en el fluir incesante de aquello que te nombra.
Aquello que te bendice, que te adora, en el siempre en el ahora.
Como la luz de aquel profeta de amor y querencia.
Que sublimado de tu bendita presencia ha perfumado cielos de inciensos esencias.
Como el sabor de tu respiro que embriaga en suspiros.
Como la caricia que aguarda tu retorno al final de aquello que aun no empieza y que ilumina con sus destellos el rastro bendito…
…aquel que ha dejado en el infinito, el paso sublime y delicado de tu rostro.

II
Existe un lapso de tiempo, latente intermitente, incesante; donde se conjugan todas las existencias, sus hechos y experiencias, sus ansias y sus pensamientos, sus ilusiones y sus sueños. Somos un compendio de vidas y experiencias, a veces similares, siempre entrelazadas, muchas veces distantes y a veces tan, pero tan separadas. Somos y pertenecemos a familias de almas, somos luminosos espíritus ancestrales que portan hechos y leyendas en las alforjas del conocimiento y que se proyectan incesantemente en los planos existenciales, aquellos de la experiencia individual, aquellos de la evolución.
Y a veces, solo a veces, estas existencias y sus experiencias se cruzan, se rozan de cerca y se subliman de extraña manera y nos hablan, nos muestran una realidad aparte, un tiempo perdido y oculto en los albores del inicio, de aquello llamado por allí La Noche de los Tiempos. Mostrándonos el verdadero sentido de nuestras vidas, la infinita, absoluta y sagrada razón de nuestra libertad en comunión permanente con el sagrado Espíritu, aquel que mora en cada criatura, en cada sol y cada luna y en cada una de las estrellas que desde el siempre iluminan y bendicen cada uno de los días de nuestras existencias.
Para S. Lindoro.
Abraham de Saint Germain.

III
M a n a d a


…y el cóndor se elevó, mas allá del tiempo, para rozar a Dios.
Anoche llovía, fino y granizo, llovía luz de Luna, me acuerdo que anoche, me acuerdo que corría…
…y volví a correr, a correr tras de la medianoche. Corrí como he corrido siempre, libre poderoso, audaz veloz. Corrí junto a mis ancestros, tras sus huellas y elementos, persiguiendo a la Luna. Jugué con los espíritus alrededor del eterno fuego ancestral. Salte abismos y nubes, fui el águila y su don de volar. Fui el aire y el agua y el viento de mis venas, huracán de mi corazón.
A la medianoche le aullé a la Luna y desayune junto al espíritu de mi amado Búfalo tras haber corrido praderas con la manada bendita. Bebí del agua sagrada de los ríos de las creencias y me quede dormido bajo el arrullo del Sol.
Y esta noche aguardare el llamado de la Luna para correr tras el rastro de su brillo, y junto a la manada plateada que me aguarda me encontrare con mi linaje, y seré, seré de nuevo el hijo del cielo y la tierra, siervo del Sol y la Luna, el ser animal que nunca he dejado de SER.

Porque siempre he corrido, porque siempre he de correr y nunca nunca, dejar de creer.


Abraham de Saint Germain. 

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De Los Relatos del Señor Sol
 Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos.

Namaste.

Aruba, 6 de Octubre de 2013.


Si quieres ser feliz haz felices a los demás.
Rev. Dada J.P. Vaswani