viernes, 27 de marzo de 2009

Dead Can Dance - The Carnival Is Over

"La falsedad de una mascara por mas hermosa que luzca, la sutil desnudez del misterio de aquello que murmuran los ojos tras de un antifaz."

Imaginarium, Domingo 22 de Febrero de 2009

C A R N A V A L
De “Tertulia Causal”



“…solo aquellos que han estado en el infierno saben lo que significa…pero, ¿Quién no ha estado en el infierno?”
I
“¡Aquí es, aquí es!, con este grito mis amigos, bueno, en ese entonces amiguitos, y yo nos parábamos en la acera bolsa en mano a esperar el paso de los carros, comparsas y carrozas que desfilaban en la época de carnaval, desde donde nos arrojaban caramelos y algunos objetos de propaganda y regalos, como unos famosos pitos en forma de salchicha, de la marca aquella cuyo nombre es igual al de la codiciada estatuilla de la industria del cine. Entre los caramelos y otras golosinas y juguetes que nos arrojaban, había unos caramelos llamados sacamuelas y que eran bien duros y que más que masticarlos había que rumiarlos, pero cuando se te pegaban en una muela o en el cielo de la boca eran bien difíciles de arrancar, pero recuerdo si que eran exquisitos, al igual que unos de coco ambarinos y transparentes y que tenían pedacitos de coco natural y otros en forma de maní que al morderlos se te llenaba la boca de una rica mantequilla de maní, no había nada más sabroso que morderlos al final y después tomarse un vaso de agua fría, entonces el caramelo adquiría su nombre. Más de uno de nosotros quedo con un buen chichón en la cabeza producto de uno de estos sacamuelas que había sido arrojado con toda saña y precisión por algún hijo de Buda o de su Madre desde alguno de los vehículos antes mencionados. En esta época uno también terminaba mojado, con aguas y otros líquidos, y también lleno de harina, de talco, de huevo, de lechosa (papaya) podrida y otras frutas y de quien sabe que otra cosa más que se les ocurría según el grado de bacanal que invadía los sentidos de aquellos que les daba por jugar carnaval con agua y otras sustancias, como si fuera una reminiscencia de algún ritual pagano de la época que hoy se conoce cono Carnaval, tal vez eso de lavar, marinar y aderezarlo a uno mientras en la inmensa olla, el aceite o el agua hervían con su cebolla, ajo, tomate, cilantro y otras yerbas y especias, al igual que los cuerpos de las almas que esperaban por el festín, ya en pleno apogeo.
Bacanal: dicho de ciertas fiestas de la antigüedad: celebradas al Dios Baco
También, orgia con mucho desorden y tumulto, según el DRAE
O sea que si el Carnaval era una celebración romana, imagínense en manos de quienes estaba y lo que podría pasar con Baco presente y suelto...me lo imagino con la conducción de Nerón.
Esto de jugar carnaval con agua y derivados se hacía hasta entre familias y vecinos y no se escapaba nadie, conocido o no, que pasase por la calle. Nosotros llegamos a tirar bombas (globos) llenos de agua desde los pisos altos de los edificios de la urbanización y alguno que otro huevo, las bombas las metíamos en la nevera para que el impacto fuera con efecto y alguna que otra las llenamos con algún que otro desinfectante y shampoo, también hacíamos pelotas de papel sanitario mojado y estas últimas, después del impacto, resultaban ser harto desagradables sobre todo cuando impactaban a alguna dama de esas llamadas encopetadas. Aparte de todo esto nuestros Padres nos llevaban disfrazados a los parques, avenidas y plazas donde jugábamos con papelillo y con pistolas de agua y si aparte de las comparsas, los desfiles de carrozas y los bailes había algún otro tipo de celebración, de esas producidas cuando el cuerpo y los sentidos entran en calor y que todos sabemos que existen, la verdad que serian muy herméticas. Yo me disfrazaba de Zorro, pero ello me gano el apodo de Sargento García, que me dio un buen amigo de la familia, cuando vio mi grandecito cuerpo disfrazado del atlético héroe de negro, mencionando que el sargento García se había disfrazado del Zorro y así me llamó siempre, hasta cuando yo contestaba el teléfono… ¿Alo?, y el contestaba diciendo…
“Sargento Garciiiiiiiaaaaaaaaa”
¿Qué es el Carnaval?
La celebración del Carnaval tiene su origen probable en fiestas paganas, como las que se realizaban en honor a Baco, el Dios del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del buey Apis en Egipto.
Según algunos historiadores, los orígenes de las fiestas de Carnaval se remontan a las antiguas Sumeria y Egipto, hace más de 5,000 años, con celebraciones similares en la época del Imperio Romano, desde donde se difundió la costumbre por Europa, siendo traída a América por los navegantes españoles y portugueses que nos colonizaron a partir del siglo XV.
El Carnaval es una fiesta que se celebra en Febrero, tres días antes de la Cuaresma. La palabra Carnaval viene del latín Carnevale que significa adiós a la carne, fiesta esta previa a los próximos cuarenta días de ayunos y abstinencias, tres días en los cuales se le daba rienda suelta al apetito, o sea una fiesta para satisfacer las necesidades de la carne y dedicarse al espíritu… pero ¿Cuál carne?
Estas fiestas de Carnaval también se conocen como Fiestas Carnestolendas (carnes toleradas o tolendas) haciendo referencia a la tolerancia –de comer carne y de disfrutar de sus placeres, agrego yo- que la iglesia católica concede a sus feligreses antes de iniciar la cuaresma, tiempo antes de la primera luna llena de primavera (semana santa).
El Mardi Gras, el conocido carnaval de New Orleans viene del francés Martes gordo en referencia a la comilona que se hace antes de empezar la Cuaresma.
…o sea, como siempre digo, hay que estar con Dios y con el Diablo.
Y he aquí el problema con esos días de Carnaval, y excesos, donde en muchos lugares se disfruta, totalmente fuera de control y con exceso y desenfreno, de la carne (no me refiero a aquella vacuna, porcina, caballar y aviar) y de todo aquello por ella ingerido o absorbido y que la altera o trastorna, llevando los disfraces, perdón, los cuerpos a los limites de aquello que se conoce aquí abajo como infierno y que es en lo que ha desembocado esta festividad en diversas partes del mundo donde se celebra, a pesar de que en el pasado haya sido adoptada, transformada a conveniencia de, y luego bendecida por la iglesia, al igual que otras festividades de igual origen pagano y que igualmente fueron adoptadas y adaptadas por aquello de ganar adeptos, aunque siempre los suplicios de la tortura enmendaron muchos caminos que para ellos, aquellos a quienes me refiero, parecían torcidos. Para mí la sabiduría radica en no perder el control, en no dejar –si es que has decidido usarlo y te agrada- que el poder de ningún placer o aquello que se conoce como vicio pasen a controlar tu vida. Debemos estar en control, tener el control de todo aquello que hagamos, a pesar de que algunas veces el cuerpo se halle en algún estado alterado producido ya sea, por ejemplo, por la música, por una buena compañía o por la ingesta de alcohol o alguna sustancia –o por la suma de todos los factores- de esas que abren puertas que tenemos cerradas en nuestro subconsciente y que muchas veces por descuido dejamos abiertas y de libre paso.
II
¿Estás contento con tu disfraz?
Las imágenes que he visto y vivido en muchas latitudes después del paso del desfile de Carnaval serian el deleite de Dante. Quedan como una sombra, como un reflejo monocromático, que resume todo ese término que se le da de Bacanal, donde muchas veces no se respeta ni siquiera aquello de la edad. La verdad les digo que de todo aquello descrito por “los conocedores en la materia” como infierno; esas imágenes tan surrealistamente reales han sido aquellas que mas me han impactado, al punto de, y esto compartido por otras personas, que algunas de esas calles son el fiel reflejo de una zona de guerra y esto llama mucho a la reflexión si pensamos y reflexionamos que eso fue lo que dejo el paso del carnaval. Me imagino que si ello sirviese –de verdad- de abre boca o preparación para la cuaresma, mas de uno seria el arrepentido o el espabilado.
Un antifaz o una máscara cumplen con el propósito de ocultar identidades, de no permitir a los demás saber quién eres y a veces hasta para sugerir muy discretamente quien eres. Héroes como El Zorro, El Avispón Verde y Kato, Batman y Robín y muchos de sus archí enemigos, El Llanero Solitario, algún que otro ladrón, choro, chorizo o choripan y muchos más escondían sus identidades tras un antifaz. Ello se complementa con una vestimenta, con un traje que complete el ajuar y con el cual te sientas completamente identificado ya sea como súper héroe o si lo que deseas es pasar inadvertido, pero de esto les hablare más abajo. Nuestro primer disfraz nos los vestimos en el momento en que es creado o algunas semanas después o días, según los entendidos, la mayoría de las veces es creación exclusiva de Mama y Papa, pero a veces una de las partes recurre a otro diseñador, tal vez por aquello de traer variedad, originalidad y mas misterio a la comparsa de carnaval familiar. Pero hablando de misterio, nada como esa sensación que evoca un antifaz, ese miedo o ansia nutridos de misterio, de adivinar quién eres, ese dejarte adivinar por aquellos otros. Muchos de nosotros, a pesar de estar disfrazados de carne, recurriremos muchas veces a disfrazarnos e inclusive a cambiar el disfraz, a querer cambiar o modificar nuestra apariencia, ya sea para mejorarla o para modificarla completamente, como he dicho tantas veces gracias a los avances y milagros de la ciencia médica. Cosas de los pedidos y las especificaciones…y que aquellos comprueban con sorpresa, terror y enojo, cuando el día tal se les despierta la conciencia frente al espejo y se dicen…
“¡si esto no fue lo que yo pedí!, o… ¡yo no quiero ser así!”
La verdad que conozco a unos cuantos que les falto un poco mas de horno o que la mezcla, tal vez algo pasada de vitaminas, de hierro y de sal, se sacudiera mejor, y aquí no me refiero al color, lo cual solo es otra parte del disfraz o el atuendo.
Aquí si tengo algo que decir, yo estoy contento con el disfraz que me dieron o con el que pedí, aunque a veces me incomode un poco por lo grande de sus partes, por ejemplo pisar un diminuto pedal de freno de 6X6 cm de un carro Coreano con una bota talla 14 que alberga un pie de 33 cm de largo por 12 cm de ancho es a veces muy incomodo, sobre todo si el pedal del clutch, del mismo tamaño, se encuentra a escasos cm de distancia y no es la primera vez que cuando embrago para cambiar de velocidad oprimo ambos pedales con el subsecuente frenazo. Por cierto que alguna vez les contare como entro y salgo del carro.
III
“La vida es un Carnaval…decía la gran Celia”
Nada más cierto. Todos estamos disfrazados, de alguna u otra forma. Hay quienes se disfrazan por miedos, otros más para protegerse y otros más para cometer sus fechorías. Hay mascaras, caretas y hasta antifaces que después de usarse por un tiempo se vuelven permanentes, otras se caen por falta de pega. Existen verdaderos Maestros en esto del arte de disfrazarse, pero también existen Maestros en aquello del descubrirlos y aquí no me refiero a esa metáfora de quitarles la máscara. Si fueron posturas o actitudes asumidas para lograr un propósito, para mí a la final no fueron más que disfraces que ellos eligieron y supieron usar por x motivos y para lograr sus propósitos. El poeta Blades se refiere a ellos como plástico en una de sus canciones. Hay quienes se les conocen como Polifacéticos, personas que nacieron con ese don natural de “cambiar su fisionomía”, o lo pidieron o se los dieron como accesorio, lo de cambiar lo dejo entre comillas, aunque estoy totalmente de acuerdo en que ello, la transfiguración es posible, aparte de que es un arte, una magia que la mayoría hemos perdido, pero como siempre digo, la investigación, el estudio y la practica hacen al Maestro. Cambiar es un arte. Estos seres son esas personas que tienen esa Misteriosa y fina Maestría de parecerse o hacerse pasar por x personas a voluntad, pero ello es solo la mitad de la magia, la otra mitad la agregan todos aquellos que al verles, los toman y hasta los reconocen a ojos cerrados por otras personas, ya sea porque de verdad él o ella asumieron ese rol, o porque los demás los vieron así, o simplemente porque dominan a la perfección ese arte del disfraz, o sea, que en esta comedia, en esta vida, en este Carnaval todos andamos disfrazados y muchas veces, me arriesgo a imaginar que la mayoría, no terminamos de quitarnos la careta y de mostrarnos como somos por miedo a volver a ser heridos, maltratados y vejados por aquellos que deberían amarnos, lo cual sería maravilloso.”
¡Qué hermoso cuando nos quitamos el disfraz!
Namaste
Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos
Desde alguna parte, 22 de Febrero de 2009
Lindoro Abraham

Imaginarium, Domingo 15 de Febrero de 2009


PAVOSERIAS
De “Las Crónicas del Arcano sin Numero”


Advertencia: Se ha demostrado que el leer “Las Crónicas del Arcano sin Número” y “Las Crónicas de una Muela Desbocada” son poderosos antídotos contra la pava. Nota del autor.

“Hace muchos años un grupo de amigos, queridos y bendecidos todos y para aquel entonces enfrascados en las lides de la enseñanza del Diseño Grafico, Industrial y la Ilustración, nos dedicábamos, en los ratos libres y no, a mencionar todo aquello que podría resultar y era pavoso y la lista era larguísima, por no decir extensa, la cual era enriquecida día a día, con sus respectivas vitaminas y niacinas, pero déjenme decirles que a lo largo de todos estos últimos años puedo afirmar, sin lugar a dudas, que mucho de aquello mencionado de verdad era pavoso, por ejemplo aquello de ayudar a la suegra –complaciendo a la novia de turno- a cocinar Mondongo por aquello de aprender la receta, un domingo mientras los cuñados veían las carreras de caballo con el prinnnnnnnncipe Ali Khan, que a la sazón parecía el papá de Memin, lo cual era más pavoso (Mondongo, sopa típica de New York, llamada “Luna, no te vayas”, según escuche por allí una vez, por favor agregue otra O después de la M y pronuncie en Ynglissh)
Muchas veces al igual que ustedes, me imagino, me suelo reír solo al acordarme de todo ello, y en memoria de aquellos días y de sus personajes, quienes están allí al otro lado, ¡no!, por favor no sean pavosos –y eso que aun no he empezado- no me refiero a ese otro lado, sino al otro lado del monitor que tengo enfrente, aunque a veces ellos se asoman gracias a las maravillas de la tecnología, por medio de esas pequeñas cámaras que se suelen colocar arriba o al lado de los monitores y que últimamente vienen incorporadas a los laptops y teléfonos celulares al más puro estilo de Dick Tracy; iré enumerando todo aquello catalogado de Pavoso y Archí Pavoso a medida que le dé rienda suelta a la imaginación y vaya recordando. Y ya que menciono al personaje de tiras cómicas, nada mas pavoso que haber leído, mientras escuchabas aquella pavoseria de La Formula Quinta llamada La Fiesta de Blas, de donde “todo el mundo salía con unas cuantas copas de más” algún suplemento de Capulina, de Hermelinda Linda o de Aniceto; en serio les digo, se de muchos chamos que terminaron sus días en manos de Psiquiatras o internados en algún liceo militar sin haber llegado a la mitad del suplemento y otros más que crecieron raros, no, no refiero a lo que estas pensando, no, no, me refiero a que debido a ese tipo de lectura les crecían mucho los pies, o las narices y también las orejas como Dumbo y o que tenían los ojos raros, así como virolos o extraviados, o sea, que los ojos estaban allí pero no te miraban, aunque si parpadeaban mucho, sobre todo cuando enratonados te trataban de explicar algo mientras se cepillaban los dientes, por favor nunca discutan, den explicaciones y mucho menos direcciones mientras se cepillan los dientes, hacerlo los empavara por muchos años. Muchos de estos suplementos de origen mexicano, pos si manitos, eran pintados o impresos en sepia y sobre fotografías retocadas, aunque siempre he tenido la impresión que los pintaban con chimo diluido, una especie de tabaco criollo para mascar que costaba una locha, o sea como se llamaba popularmente a la moneda de 12 centavos y medio del orgulloso y poderoso Bolívar de aquella época, o sea, que te daban dos chimo por un medio, que era una moneda de 25 centavos. Unos de mis hermanos, cuando estaba pelando solía decir, “no tengo ni pa’l chimo”. Ejemplo de estos suplementos eran los de Memin y El Santo y luego los de Kaliman, Tamakun, Batakun y quien sabe que otro Pum que no me acuerde. Los de El Santo, “La Maravilla Enmascarada” eran pavosos de solo tocarlos, pienso que los guionistas y aquellos otros que trataban de iluminar aquello escrito y descrito por aquellos se rascaban con ListerineR, en serio.
II
¿Qué será efectivo para la Pava Siriaca?
Entre las cosas más pavosas que existen me viene a la mente aquello de ir enratonado y recién levantado a la panadería de la esquina en busca de un par de cachitos de jamón y una frescolita bien fría –nada mas efectivo contra ese mal conocido como ratón- y encontrarse a un par de Señoras, pertenecientes a los Testigos de Jehová o de alguna otra iglesia, secta o congregación, con una blusa o camisa 100% moral apretándoles el cuello y esas largas faldas que le llegaban a los tobillos y sin una pizca de maquillaje, quienes ya desde las siete de la mañana o quizás menos, de ese domingo y acompañadas de sus infantes hijos o nietos aun entre los embrujos de Morfeo, estaban al acecho, esperando por esas almas descarriadas, y que la noche anterior estaban en alguna orgia, aquelarre o misa negra, o sea en alguna fiesta o barranco, o entre las manos o en los dominios del Diablo, de Satanás, del Maligno o del Anticristo por mencionar algunos de sus apodos, con el fin, primero de darle a uno un jarabe de lengua acerca de lo desviado y falta de brújula que andaba uno de las bondades del paraíso –si al menos la oferta la ofrecieran con un par de vírgenes-y de la así prometida vida eterna, mientras lo invitaban a uno a una reunión esa tarde de domingo, mas pavoso aun, y les mostraban a uno sus revistas, que uno terminaba de aceptar por el simple hecho de salirles del paso y así terminar en el mostrador de la panadería presto a degustar los anteriormente mencionados cachitos mientras entre mordiscos uno se lamentaba de no haberle dicho aquello que esperaba oír la diablita aquella –bien buena por cierto- la noche anterior y por quien por cierto uno hubiese perdido el Paraíso y la vida eterna con gusto y sin pensarlo dos veces pero que por algún aun incierto motivo, uno declino de mencionar. Por cierto que nada mas archí pavoso que escuchar una misa rascado o quedarse dormido en el confesionario junto con el Cura.
III
De las pavoserias y sus contras.
Cosas tan pavosas como comerse las doce uvas el 24 de diciembre o el fin de año, no me acuerdo cuando, y en la misma onda salir a caminar a las doce con una maleta por la urbanización y que para viajar, que pena, para librarse de esa pava contraída hay que pedirle audiencia directa a María Lionza. Ponerse las pantaletas amarillas al revés para la buena suerte, lo cual también te librara contra cualquier trabajo de brujería, envidia o mal de ojo, pero no así de la subsecuente pava, para lo cual te tocara amanecer a la puerta del brujo más cercano a tu domicilio. Lo recontra pavoso de hacerle nuditos a las tiritas del sostén, sin comentarios, aquí no hay nada que hacer. Llorar en las despedidas, tomar lechita tibia con canela antes de dormir, comer arepas de reina pepiada con los labios pintados de rojo, comerse un perro caliente y bajarlo con leche, terrible, realmente terrible, o llevarle unos mariachis a la pretendida, o algo más terrible aun y que escuche decir una vez y que fue haberle llevado a la pretendida una serenata con tocadiscos, la verdad les digo que esa relación, si es que empezó y llego a matrimonio no funciono; en este caso lo único efectivo es que las partes crucen siete cementerios para librarse de tan tremenda pava. Vainas recontra pavosas como comer mango verde con adobo Misia Jacinta, digno de un análisis anti pavirrico con el Negro Felipe y su compadre el Indio Guaicaipuro, contar chistes en velorios y reírse para no quedarse dormido, montarse en la urna y sacudir al difunto, equivocarse de velorio (después de haberle dado el pésame a todo el mundo) para ello se necesitara prender treinta velas por noche y beber agua de yuca durante treinta noches. Haber usado alguna vez Tri, Tri, Tri, Tricofero de Barry para el cabello y haberse peinado con Brylcreem y mas pavoso aun si lo hiciste con un Cepi Peine Oscar, lo único que te puede librar de los efectos de esta pava es raparte el coco y unirte a algún grupo Hare Krishna e ir a Afganistán a bailar y a predicarle a los Talibanes.
Haber visto algún episodio de Galliman, de Genovevo o de Papupapa, todos productos de mentes de coleto o mopa virola, por no decir retorcidas y desviadas, La Pava que produce el haberle pedido empate o perdón a la novia de rodillas y haberle regalado una cadenita con pendiente de Tu y Yo, o haberlo usado tu se quitara con un viaje directo a Sorte a darte siete baños de rio con estropajo, jabón las llaves y onoto. Haber escuchado algún episodio radial de “La vida de las Canciones” te dará una pava con piquiña, una especie de sarpullido que solo se quitara con compresas de corn flakes y ruda. Discutir en el cine, también contar la película o ir solo al cine. También comer pan andino con chicha, pero por almorzar espaguetis al pesto y bajarlos con refresco de uva o GatoradeR te caerá la pava Mussoliniana, de la cual muy pocos se han librado.
Los que vieron algún episodio, mainque sea uno de Marimar, de María la del Barrio o de alguna novela mexicana, donde las muchachas de servicio o criadas –con sus típicas crinejas y su verbo extraño e indescifrable- recién llegadas del pueblo natal en busca de un mejor futuro, son víctimas de insultos, improperios, tortura física, empujones, cachetadas, atentados y toda una suerte de vejámenes de parte de un poco de diablas, quienes ejercen con maestría su papel en la vida real; terminan en el capítulo 900 y ½ dueñas del galán (después que aquellas se lo ruletearon) de la casa y de todos de los bienes de la familia y mucho mas demonias que aquellas que las vejaron en los 899 episodios anteriores y si por alguna causalidad se descubre en el capítulo 1000 que la criada, y ahora señora de la casa, resultaba ser el producto de un desliz del Milloneta (termino que usan los carnalitos para denominar a los burgueses) el viejo que siempre guarda ese secreto los 999 capítulos anteriores, desliz este que siempre resulta haber sido con alguna chica de la hacienda y que es la ama de llaves de la Mansión… que Dios y la Corte Celestial me libren, pava macha mis hermanos, como la que persigue a todo aquel que alguna vez se caló a Don Francisco, aquel acartonado que es más falso que amor de put… como me dijo alguien alguna vez. Haber visto tan solo un episodio de Don Francisco y el chacal es tan suficientemente perjudicial como para tener que usar un escapulario de alambre de púas y tener que bañarse tres veces al día con ruda, alcanfor y naftalina por lo mínimo durante siete años y sin enjuagarse la mescolanza.
IV
…lo Archí (estornudo en Margariteño) pavoso…
Lavarse los dientes con los dedos, discutir o conversar con un palillo en la boca, y más pavoso aun si sentado en la mesa de un restaurant de cache, te escarbas las encías con el palillo entre las manos como si estuvieses rezando o encomendándote al Anima de Taiguapire por tamaña pavosidad. Subir al junquito (nunca lo hagan el domingo, por favor) con la chica o el chico con el pretexto de ir a comer chicharrón con pelos, jojotos y golfeados y chocolate caliente para después de haber degustado todo aquello, caerse a besos (con tan buenos palillos) la pava que ello arrastra es de una dimensión descomunal, y ello figura en la lista de enigmas del universo después de los agujeros negros, esperando su investigación ya que no existe cura contra ello, pero ya que no se libraran de esa pava, les puedo recomendar que de bajada pasen por alguna mueblería y se sienten un rato en algún juego de recibo colonial, por ejemplo un Luis XV tallado en cartón piedra o visopan (de fornica, perdón formica también funciona)con el pretexto aquel de que están haciendo la lista de bodas y hacer un acto de constricción que sirva para el alma y para el aparato digestivo, me han dicho que alivia en algo la tremenda pava. Tomar batidos de auyama, comer espaguetis con kétchup, directo al aquelarre más cercano. Comer arepas con mortadela, y mucho mas recalentadas. Tomar malta caliente para las visitas de la Tía Comunista, tomar té con leche recién levantado de la siesta, dormir con pijamas y leer el periódico en bata y pantuflas, no sé que es mas pavoso. Verles los zapatos ortopédicos a las monjas o mirarlas provocativamente o tener una foto de la primera comunión tamaño afiche en el rincón favorito de la casa, generalmente al lado de unos cachos de toro, tomarse una foto para la tarjeta de presentación en el despacho, al teléfono y con todos los diplomas, certificados de asistencia a cursos y fotos con ministros y caballos de carrera en la pared del fondo, uno de ellos seguro del tercer lugar en la competencia de domino, toros coleados o bolas criollas, esta es una de las pavas más difíciles de lidiar, ya que sus orígenes son vietnamitas. Tener un LP autografiado por Menudo o Unicornio (no se sabe cual más perjudicial) y si es en vivo para coger palco, la pava que ello origina suele perseguir a la familia por tres generaciones. Tener una colección de tarjetas telefónicas, tener un escarpín o un zapato del niño colgado en el retrovisor del carro y tener el volante forrado en peluche y un perrito de esos que mueven la cabeza (choque seguro) pava de la que solo te libra el fiscal Macario y un velón negro calavera, de esos que se prenden por tres lados. Por allí leí que encerar y pulir un carro chocado era pavosísimo. También es pavoso estudiar la gaceta hípica, vestirse en DorsayR, y más aun si fue un traje o conjunto safari. Ponerse medias panty y encima una cadenita de oro en el tobillo, pero digno de projundos análisis es vestirse la media por encima de la cadenita, es altamente recomendable que las damas que hayan hecho eso se enclaustren, no existe cura ni contra para esta pavoseria, o sea, hasta suelen ser desahuciadas por los brujos, aunque hacer gárgaras de miel de abeja por tres meses seis veces al día ayudan a mitigarla. Comprarse una Harley Davidson de $45.000, 00 para luego salir a manejarla con shorts y cholas de baño, total falta de glamour, para librarse de esta pava se requiere un trabajo en fases con tabacos CohibaR y MontecristoR. El tener arreglos florales de flores –valga la rebusnancia- artificiales, coleccionar platos y llaveros, haber bailado lambada o como Juana la Cubana, haber hecho el trencito y también bailado el Meneíto. Haber bailado con la suegra o con la hermana de la novia, haber visto Betty la fea, y peor si fue la versión made in USA, para librarse de esta pava macha se recomienda ver Betty la fea en reversa, o sea empezar a verla cuando era bella. Comer arroz chino y lumpias (así vociferan los chinos… “lumpia alo chino, alo chino, lumpia”) en la playa, déjenme decirles que comer comida china en la playa desencadenara la maldición de Mao Tse Tung una pava que podría desatar hasta un tsunami y de la que solo te libraras invocando al espíritu de Bruce Lee y tratar de que te cuente porque su padre lo vestía de niña.
V
… ¿y contra esta?

La pava más grande de todas las que conozco, y miren que en esta vida me he topado con pavoserias y con gente bien pavosa, se desató hace muchos años por allá en las tierras del Señor aquel a quien no terminan de dejar que baje al sepulcro a encontrarse con su adorada Manuela. Esta pava, la más peligrosa por cierto por su alto grado de contagio y contaminación requerirá, aparte de projundos análisis y sinceros actos de constricción, de yo pecador, así como de arrepentimientos sinceros, la organización de peregrinaciones kilométricas en rodillas peladas sobre asfalto caliente, de la creación de un concilio ecuménico y la unión sincera, dejando a un lado y aunque sea “por ahora” las diferencias; de todos aquellos Brujos, Magos, Satanistas –los verdaderos, ojo con esto- Hechiceros, Sacerdotisas, Babalaos y Paleros, Videntes, Quirománticos, Shamanes, Curanderos, Astrólogos, y todo aquel aficionado o no que se halle inmerso en las profundidades Místicas y Esotéricas y en sus guerras, porque de que las hay, las hay, a ver si se le da un parao PER SECULA SECULORUM a tan tamaña banda de Cuatreros, así que a comprar ruda, tabaco en rama, velones negros calavera, baños y despojos, a cruzar cementerios en luna llena, a desempolvar un gran éxito del Señor Frometa y sus Boys y a preparar altares, Mantras, Salmos y Rezos e invocar a la Corte Celestial y a cuanto Ángel y Demonio conozcan a ver si de esta forma, en la cual por cierto son ellos muy duchos y diestros, como se ha comprobado por más de una década se les pueda dar la batalla final, porque por lo que veo, las otras vías, obviando aquellas de la violencia y las armas por la falta de balas y bolas, han demostrado ser en la práctica absolutamente inútiles, estériles y cansonas…
…Que Dios y la providencia, junto a la unión, aunque sea por una vez, de las fuerzas de la luz y la oscuridad, libren al mundo de tan denigrante pavoseria.”
Como me dijo un gran guía una vez… “Mijo, usted nunca va a saber quién lo va a salvar, si Dios o el Diablo.”
Namaste

Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos.
Desde alguna parte, 22 de Febrero de 2009
Lindoro Abraham