martes, 19 de febrero de 2013

3 de Febrero de 2013.



IMAGINARIUMR
“Al principio fue el verbo”



              
P R O M E S A

I
En alguna parte esta amaneciendo…

Me despierta el murmullo de la llave de viento que aprieto contra mi pecho. Y es tu murmullo ausente, aquel que ha dejado una caricia junto al té de aromas de cielo y miel. Ducha de lágrimas tibias, los ojos cerrados que aguardan a que la cortina se corra. Otro rayo de sol que se cuela por la ventana con vista a la aurora, que ilumina el espejo mientras se derrite para escribir el eco, divino bendito, de aquello que acabas de ensoñar. La silueta de tu paso fugaz dibujada en el lecho, donde cada atardecer aguardo tu regreso, para arroparte y velar tu descanso por toda la eternidad.

En alguna parte, en un lugar donde el viento es sereno está amaneciendo…


II
 “En algún lugar esta anocheciendo…
Y en el vaivén de las olas tu nombre que va y viene, que se aleja como el sol que se acaba de apagar entre la savia melada de las sirenas. Y entre el dominio del desvelo, aguardare frente al fuego tibio a que el viento anuncie tu aroma, tu piel que aún perdura en mis labios. Y pasarán mil cuartos crecientes y mil más menguantes y aun así aguardare a que regrese aquella Luna llena, que se fue a girar por los universos, por los cosmos sin retornos. Y alguna vez, entre las esquinas olvidadas del tiempo me encontrara el reflejo de tu rostro, dibujado por los trazos de los milenios, y sonreiré de corazón, porque sabré que habré encontrado la razón de todo aquello en el carmesí de tus labios…

…en algún lugar, tibio, sereno y silente, esta anocheciendo.

III

Mensajes desde Quan Rem.
Y volverás, alguna santa vez regresaras entre la lluvia que empape mi alma otra vez. Y será el tenue murmullo de tus ojos aquello que acaricie mi corazón, que entienda la razón de sus latidos fugases, del insomnio de sus pulsos, el torrente de sus sueños. Y volverás, se que te traerá el tiempo para culminar el abrazo aquel que quedó de brazos abiertos mirando al cielo, esperando al viento, al tiempo. Para entender que no te fuiste, que perduras en cada amanecer y en la delicada mirada que se oculta lentamente bajo tus parpados, mientras me dices en silencio que realmente nunca te fuiste.

En algún lugar una rosa roja ha cerrado sus parpados.


IV

La llave de viento abrió el portal del número aquel del año tal. La hermosa proyección se hizo a un instante. Un episodio que se recreó de un tiempo hermoso, de celebración, baile y devoción, mucha e intensa devoción. De una despedida sin ninguna promesa, de esas divinas e intensas que escribe el Señor de las Causalidades. Las almas de aquella noche, las naves del destino que aguardaban atracadas, que apuntaban al sereno océano. Las banderas y estandartes ondeando, mágicos bajo las constelaciones que esa noche hacían honor. Los viajeros que celebraron. Los cayados que aguardaban por los peregrinos del tiempo.

En alguna parte, una lágrima peregrina ha dado sus primeros pasos.


V

En algún lugar se ha despertado la lluvia…
El  murmullo callado de tus labios cuando sueñas. El susurro de las lágrimas  que recitan despedidas, que aguardan a que la tarde se despida. El eco de los besos y las miradas entre los truenos de la tormenta que se apacigua. El sol que se bautiza bajo la lluvia de la perpetua esperanza. Los besos guardados  en el corazón, las miradas que se rozan tan de cerca. La lejanía que no existe, las promesas escritas con tintas de alma. Las manos tibias que acarician los labios que pronuncian tu nombre. El reflejo de tu esencia dibujada en el refugio de los tiempos, que aguarda serena el paso de la tierna lluvia de abril.


VI
Yel azul  de la nostalgia se acostó sobre el lecho de nubes para soñar. Los días que no se han ido, de vivencias compartidas mientras el cielo lloraba la despedida. Los corazones que cabalgaban las praderas que reverdecían en los ojos de los amantes del tiempo. Las almas desnudas que se tomaron de las manos para jurarse la eternidad de los atardeceres, que se amaron aquella tarde que calló para detener el tiempo y suspirar. Azul de cielo santo, azul de la nostalgia. La rosa roja que ha abierto sus pétalos, la frágil gota de rocío que tiembla en tus labios.


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De Promesa de Los Relatos del Señor Sol
De Abraham de Saint Germain.

Lindoro Abraham

 
Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos.
Namaste.
Aruba, del 11 de Enero al 3 de Febrero de 2013.

Si quieres ser feliz haz felices a los demás.
Rev. Dada J.P. Vaswani