DE AQUELLAS VECES AQUELLA VEZ, DE AQUELLA VEZ AQUELLAS VOCES, DE AQUELLAS VOCES, TU VOZ.
“Que hecho pura fragancia he levantado vuelo buscando indulgencia en la paleta de turquesas que viste al cielo, aun sin saber a donde ir pero sabiendo que llegare siguiendo el rastro de tus latidos, fuertes, llenos de furia y pasión. Se que estas en ese apartado rincón del no se donde te has ido, esperando para ser amada como aquel día que guardas en el álbum de tus veces, esperando que los recuerdos despierten como cada noche desde entonces. Le he hablado al espejo de ese siempre tu, de tus ojos y tus dedos, de tus labios y tus palabras, tímidas y entrecortadas. Le he hablado de las veces de aquella vez, me ha preguntado con su penetrante mirada si aun ella inventa sueños y anhelos.
“Aun no encuentro un sendero
Que me lleve al dominio de tus sueños.
Donde no se habla de regresos
Donde todo tiene el intenso sentido de lo verdadero.
Aun la palabra mágica espera
Pase certero del Mago azul.
Que abra el delicado tul
Que separa mis dedos de tu esfera.
Aun, aun los sueños no sueñan tiempos
Tan solo el presente de esta razón de existir.
Que si debo aun así vivir porque no insistir
Que esta tarde de sol privada me sueñes en tus labios.
Aun creo que existe un lugar en el universo
Oculto entre Antares y Pléyades.
Solo espero con mi bolsa de realidades
Que en tus sueños, de besos me halle inmerso.”
Despierto incierto, sin saber si sueño o vivo, si existo o me imaginan, o si llegue o simplemente aun no me he ido. Enciendo la luz y tu rostro invade mi refugio mientras las tinieblas se baten en retirada. Siento que me duele un poco el alma, me lo dice la luz. Unos miligramos de encantos en un te de pétalos blancos no le harán mal. Miro a través de la ventana y el paisaje me parece incierto. El aire no sabe a aire, el agua no huele a aire. El silencio se oye mientras sueña con orquestas, y allá, en la lejanía de la pared que me separa del mundo, una nueva grieta acaba de abrirse como una arruga más en el anciano instante de la espera.
“Cuarto de cuatro lados y vista a la ilusión
De verte rendida a la luz de la luna llena.
Que de imaginarte se halla mi Alma plena
Cuando en sueños te ame de pasión.
Cuarto de vista al cielo del norte
Donde te espero hace siempre.
Regresa rosa roja antes de diciembre
No sea me enferme de perderte.
Cuarto de piso de mar y coral
Cuarto de luna ebria de amor.
Si las inmensidades escucharan mi clamor
Solos tu y yo, de pasión un vendaval.”
Recuerdo me acuerdo de aquello que ya he olvidado. De los días de luna llena y vino de escarchas, de la luz de los ojos que hablaba lindo. Recuerdo me acuerdo del último minuto, que ausente de instante tardo una hora cuando aquel adiós le despertó. Recuerdo me acuerdo de la última copa que bebí en tus labios cuando todo se apagaba en silencio, para reservarnos un lecho sobre las arenas de siempre tú. Recuerdo me acuerdo de la última palabra que no dijiste y que guardaste para la próxima vez envuelta entre los pétalos que jamás se han marchitado.
“De tu embrujo inmerso leo días en el cielo
Entre delirios buscando en los almanaques.
Y contando los días de los amantes
Llenas de pasión y siempre, las horas de desvelo.
De tus pócimas cautivo
Aguardo entre embelesos.
Un día se guarda el Dios de los universos
De amor luz y eternidad motivo.
De tus hechizos, sueños me has inventado
Aroma de Edén la pócima de tus labios.
Llenos de tus magias se hallan los ríos
En cuyos deltas tus caricias he encontrado.
De tus encantos hechizada
Recorre mi mirada los rincones de la realidad.
Tu regreso cada noche una verdad
Que de paz y pasión embriaga mi morada.”
Apareces en una pausa de la eternidad, cuando las estrellas y el universo se guardan para meditar acerca del amor. Desatas tormentas de perfume y piel por el doquier de mis respiros. Apareces en las cercanías del ocaso, cuando todo enmudece ante el alarde de aquello que te bendice de bella, cuando no hay nada más que tu mirada buscando destino. Apareces en los espejos de las soledades, hablándome con tus dedos mientras tus senos palpitan como si de corazón fuesen posesos. Apareces en las noches de lluvia y frio para cobijarme de tu alma cálida, para quedarme dormido mientras me hablas en un tibio beso de las cruzadas de tu ausencia física.
“Caen lagrimas…
Húmedas de ausencias y ansias
Húmedas de vacios y añoranzas.
Lagrimas del cielo, de esas, sabor a esperanzas
De verbo bello humedecidas.
Lagrimas bendecidas de esencias
Que caen de aquel donde.
Del allá donde nada se esconde
De aquel aquí, dominio de las presencias.
Caen lágrimas…
Perlas del sol, de tibias razones
Perlas del sol, ataviadas de oro y ámbar.
De ellas te harás tú un ajuar
Que se haga ríos el día de las pasiones.
Lagrimas húmedas, de roció y madrugada
Lagrimas húmedas, de luz y viento astral.
Luceros líquidos, de divino cristal
Estrellas de los ojos, palabras ciertas de tu mirada.”
Entre veces y versos sabe la vida de mis delirios. Entre versos y besos sabe la luna de mis deseos, de ese embrujo sempiterno que me rapta cuando cierro mis ojos, cuando quiero olvidarme por momentos que a veces la vida también puede sentirse mal.
Entre vacios y versos se conjugan mis espacios bajo las notas tenues de tu verbo, aquellas que me recitas entre los caminos de tus besos, entre la distancia que separa un suspiro de un ansia, entre la nada que aguarda que un deseo la fecunde.
“Fueron los ayeres de tus labios
En conjunción de madrugadas.
Fueron las lunas pasadas
Vestidas de menguantes y libidos.
Aquellos que me recorrieron de pasado
A un paso del amanecer.
Las lunas que no quise ver
Cuando pensé me habías olvidado
Descenderá el tercer cielo
A la orilla de tus cabellos.
Y de los besos intensos aquellos
Tornare tu piel en terciopelo.
Para que siempre de ti sean benditos
Los días de tu nombre.
Para que cada vez que te nombre
Extrañe con ansias tus ojos lindos.”
Abraham de Saint Germain.
Extraído de “Medialuna” de “Los Relatos del Señor Sol” de Abraham de Saint Germain.
Namaste.
Que Dios los bendiga siempre y Gracias por imaginarnos.
Aruba, 20 de Enero del 2008.
Lindoro Abraham
No hay comentarios:
Publicar un comentario