domingo, 7 de septiembre de 2008

I M A G I N A R I U M

M I E L D E S E N O S


“Que si la vida me diese una oportunidad probaría tus labios bajo la lluvia para calmar la sed de la lejanía.
Que si la vida me diese la oportunidad de amarte del alma al cuerpo, escribiría con mi aliento la odisea de mi alma sobre la vastedad perpetua de tus espaldas.
Que si la vida me concediese diez minutos entre tus cabellos, sumiso y libando mieles de la perenne fuente de tus redondeces.
Que si muriese en el intento, te esperaría en un lugar apartado del cielo, allá donde las nubes se aman con las centellas para amarte como me enseñaste.”

El color del calor.

“Agoniza la estrella aquella
Entre la hermosura del claro de la luna.
Cuando cese aquello que impide que a ti me una
Sabrá el cielo que siempre has sido la perpetua bella.

Se fundirán tus labios de Mora azúcar
Derretidos en las dunas de mi pecho.
Y mientras se colma de pasión nuestro lecho
Así mis besos y mis dedos tus curvas a surcar.

Tus senos llenan mi boca, carnosos, divinos
Mientras por allá arriba tu boca habla tempestades.
Tu piel ígnea, del calor de tu Hades
Que espera ansioso para derretirnos.”

“A todas las diablitas, porque existen y son divinas. Las amo a todas.”

“Entre la tibia luz del mar de las sombras tu pura y hermosa sombra se desnuda y vistiéndose de piel me ha invitado, entre verbos y besos, a amarte otra vez como aquella primera vez cuando te llevaste mi alma huérfana de pasión y caricias. Cierro los ojos mientras por entre mis labios se derrama la poesía que llevaba guardada para cuando me besaras, para cuando se apagara la luna.
De tu nombre, la sobredosis me embriagara cada amanecer, cuando renazcas entre la lluvia y me halle yo en el centro del universo, bañándome del perfume de tu eterna esencia en la tibia luz del mar de las sombras.”

Divina criatura.

“Me encuentre el aroma de tu bendición
Postrado ante tu sensual presencia.
Que de los días de tu ausencia
Cuento las horas de la redención.

Me encuentre la luna a medio camino de tu cintura
Mas allá, mucho mas allá de tus susurros.
Ataviado de pasión bajo las cascadas de tus senos
Rodeado de ti, colmado de ti, hermosa criatura.

Me encuentren tus ojos entre el resplandor
Cuando de arco iris se sueñe la penumbra.
La llama incesante que desde aquel entonces alumbra
De tu santa majestad todo su esplendor.”

…a un instante del cielo.

“Noche embriagada de ausencias y nostalgia. Noche de luna borracha que gime por un beso que le haga estallar en supernova. Noche de misterios y cultos, de bailes, piras y pieles, de encantos ocultos que aguardan por manos ávidas. Noche de hadas y damas, de mantras y miradas conjugadas, de almas y trovas, aquellas que se recitan al calor tierno de una fogata. Noche de verte y no perderte, noche de traje rojo, encaje y perfume, noche de extrañarte y enseñarte después de darte el ultimo beso, que hay una caricia que perdurara en la senda de la existencia.”

Tiempo y deseo.

“Quisiera soltar ese donde estas
Que atrapado ente mis manos no sabe a donde ir.
No sentir que cada vez es un morir
Cuando el viento te llama y no contestas.

Si pudiera llegar a las orillas de tu lecho
Navegando sobre las estelas luminosas.
Regaría de pasiones el carmín intenso de tus rosas
Aquellas de pétalos dulces, esas ocultas en tu pecho.

Quisiera soñar mientras me arrulle la luna
Que habrá un tiempo en un puñado de días.
Pleno de tardes, ausente de mediodías
Plena de eternidad, llena de felicidad solo una.”

…para cuando el tiempo se enamore.


“Sobre el manto de los sueños que esperan que despiertes te he dejado un beso guardado en un latido para cuando a tu corazón lo enamoren y un rostro en el espejo, de mirada fija, para cuando te descubras. Una carta que espera remitente descansa bajo las estrellas esperando que la tinta tenga el valor de dibujar en palabras aquello que viste tu alma. En una de tus cimas he enterrado una semilla, germen de aquella melodía para que el viento la toque a su paso, cuando se halle a medio camino de aquel deseo que aguarda calmo para que despierte su calor.”

Presencias

“Te traiga el oleaje calmo del mar de las presencias
A presenciar la calma tormenta que respira vientos.
Tal vez sea uno, tal vez cientos
Los momentos que se batan con las ausencias.

Te perfume el viento de alegrías
Se llenen de vida fresca las palabras de tu boca.
Que en sueños de a veces me provoca
Dormirme entre tus historias.

Te digan cada noche los universos
Aquello estampado en las galaxias.
Que escriban en luz en cada una de sus estancias
De que están escritos los besos de los versos.”

“…Para las noches de tibio calor.”

Abraham de Saint Germain.
Namaste.
Que Dios los bendiga siempre y Gracias por imaginarnos.
Desde alguna parte, 31 de Agosto del 2008.
Enviado el 7 de Septiembre del 2008

Lindoro Abraham

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