A M A N E C E R
RITUAL
“Si fuera tan pequeño como los granos de las arenas doradas de este majestuoso océano, me dejaría llevar, elevado al infinito por el viento del sol. Me elevaría entre las tormentas y los abismos sin miedos, sin prisas, porque sabría, que en alguna parte del sendero de las almas infinitas un traje de noches impregnado de estrellas aguarda para develar la divinidad de tu piel bendita. Si fuera tan inmenso como el sol, soñaría con tu ventana, aquella que da al norte, e investido de perfume y calor entraría una mañana vestido de amanecer para rozar tu boca, para decirte al oído que te espero donde siempre te he esperado y para cantarte junto a los vientos una canción de Japón bajo una lluvia de flores de cerezos mientras el mundo se detiene rendido, como aquella vez mi linda amada, cuando me fui con la luna de jade a dar un paseo por el universo, a ver si encontraba los rastros de tu destello entre las estelas doradas de las estrellas fugases.
“La madrugada llora de tu ausencia perfumes y esencias
Presagiando en el aire tu pronta partida.
La tristeza que hace tiempo anida
Entre las flores del jardín de las presencias.
Fragancia a despedida y esperanzas
Las flores y tu piel, siglos que no marchitaran.
Desde la lejanía del cerca los dioses contemplaran
Tu tibio, húmedo renacer entre las madrugadas.
Te traerá el cielo matinal como lluvia fresca
Despertando mis labios con tus pétalos.
De tu corona de fresca luz los halos
Ritual sagrado la ofrenda que te ofrezca.”
FRENTE AL ESPEJO
Relato de un exquisito fetichista.
Perfumare tu piel de exquisito aroma francés, que caiga como cascadas desde tus espaldas de bronce, que recorra los senderos ocultos de tu bajo vientre. Adornare tu cabello de hilos de oro y aceites de Edén, de esos que embriagan el corazón, y mientras bese suavemente tu cuello cerrare lentamente cada broche del delicado y sugestivo encaje para que se abrace tiernamente a tu piel. Medias de negro Milano suaves como tu lengua de terciopelo, envueltas en pétalos de rosas, que deslizo junto a mis dedos, un segundo, un instante a la vez, sobre tus apasionadamente rojas uñas para luego ascender sobre tus piernas talladas para detenerse, junto a la pasión y el temblor de la lujuria que corta la respiración, a mitad de camino entre tus muslos y la lisa piel de tu entrepierna. De caja dorada, y de verbo romano impreso levanto de su sueño un par de zapatos negros, de alto y fino tacón y de fina correa al tobillo, y mientras te los calzo te pido te veas al espejo. Respiro profundo mientras observo el hermoso traje rojo de seda que reposa sobre el lecho, inspiración de Armani para su amada y de puntada autografiada. Con seductora elegancia dejas caer el vestido desde el cielo sobre tu cuerpo de encajes mientras sentado en el lecho y con un dedo en los labios, observo que te cubre como una ilusión, mientras el aliento se me escapa pausadamente. Me acerco a ti, dejándome embriagar por tu perfume, por tu atuendo y por tu piel. Una mano en tu vientre que estremece cada poro mientras dejo espacio entre los dos, y mientras soplo tus orejas y tu cuello de mi tibio aliento, me tardo una hora de la eternidad de esta noche para subir el cierre mientras huelo tus espaldas y encuentro tu nombre en tu aroma, mientras te digo que te amo, mientras le digo a las estrellas que eres hermosa, que te amo intensamente y que la luna ha dispuesto una mesa para dos, que aguarda por nosotros en alguna parte del mundo, allá, al otro lado del espejo que nos dibuja…
“Se perderán mis besos junto a mis dedos
Entre tus cabellos, contando poros.
Descubriendo el mundo de tus sentidos
Bebiendo de tu fuente la bendita savia de Eros.
Subiré a los cielos trepando luceros
Con mis manos repletas de tus senos.
Bajare de los cosmos un baúl repleto de besos
Aquellos tiernos intensos que compuse en versos.
Me condenara el veredicto de tu vientre
Y me hare prisionero de tus piernas.
Añorando las veces de aquellas tardes tiernas
Cuando en medio de una lluvia de orgasmos me encuentre.”
NOSTALGIA
…para esas tardes teñidas de ausencia, junto a un te y los recuerdos entre las manos…
Arropados de luz, coronados de aceites de miel y miradas. Contemplando los cielos de abril, aquellos que se negaban a anochecer, mientras alababan al sol por unas horas mas de luz ofrendando sus celestes. La pequeña mesa donde el te y el vino se retaron por la huella de tus labios impresa en aquel ultimo sorbo. Las palabras que contrajeron nupcias bendecidas bajo las cascadas, mientras afuera el mundo llegaba a su fin y las campanadas anunciaban, que en un pequeño templo acontecía una comunión rodeada de cielos y ternura. La visión de tus ojos cerrados componiendo el siguiente sueño mientras la ausencia se cansaba de tocar a la puerta entreabierta. Mis manos rebosadas de las tuyas jurándose promesas de eternidad y guardando entre las arcas de mi corazón la luz rebosada de tus poros, para pintar las noches con matices de día. La sonrisa de tu rostro que se fugo por la ventana junto a los mimos que se hicieron vientos. Los Ángeles que fuimos, descubriendo sobre el lecho de las nubes, entre el placer y el cielo, que los pecados no existen, que los castigos deben ser a besos. La perpetua presencia de nuestros cuerpos abrazados en cada gota de roció, en cada una de las lagrimas de las lluvias de medianoche, como un homenaje al infinito.
“Es tu rostro maquillado de ansioso
Tus ojos de menta miel y mirada cautiva.
Es mi corazón de llama viva
Ansioso ante el tanto preciso precioso.
Es el día aquel que no murió de tristeza
Del sol que renuncio a apagarse.
Como no pudiera uno de la vida extasiarse
Ante quien tanto amor le profesa.
Son tus manos por donde se me va la vida
Las que me encuentran cuando no me hallo.
Si cuando mas te he amado mi Santa, es cuando callo
Aunque de a poco te me escapas por mi herida.
Es la tarde de tus espaldas cuando de amar te dejas.
Entre besos y caricias guardadas, contenidas.
De todas las emociones vividas
Las arrugas que dejas en el corazón cuando en mis sueños te alejas.”
REINA DEL SOL
…a las damas exquisitas.
Sol Señor, Creador Absoluto del tibio calor que me permite vivir para pensarte, para encontrarte cada vez que cierro los ojos para pensar, para alabar a la vida y la oda, al sueño de creación perpetuo que me llevó a tus ojos, que me condujo entre la noche al abrigo intenso de aquello que guardas entre la bóveda de tu grácil pecho. Padre Abba, Señor de vida y eternidad, savia bendita que inunda mi ser, gracia y obsequio bendito el refugio que encontré en los ojos de mi amada, la reina de tus soles, la dama de la noche y de las estrellas. Sol dorado, enigma resplandeciente que maquilla la noche de luz. Dibuja su presencia un día mas entre los arboles y las praderas, para verla correr libre y feliz mientras las nubes ríen y las estrellas se asoman. Reina de soles y corazones, hija de sol y cielo, hermana del espacio. Razón de vivir y soñar, razón de existir un día más en este sueño.
“Que la gracia de tu divinidad
Sea siempre entre los rincones de mi alma.
Hallarla entre los atardeceres de tus ojos mi calma
Cuando sediento me halle de tu verdad.
Divina esencia aquella de tu presencia
Bordada en los divinos pasos impresos en las arenas.
De luz y amor las manos entrelazadas plenas
Rodeado del aura de tu divina esencia.
Tú mi religión y mi divino sendero
La bendición de los días de añoranza.
De los sueños por venir la esperanza
Tú la luz y matiz de todo lo verdadero.
En cada rayo de luz el rastro de tus caricias
Buscando indulgencia en mi piel desnuda.
La bendición de tus senos lo que a ti me anuda
Con el delicado perfume de tus delicias.”
A ustedes.
Abraham de Saint Germain.
Namaste.
Que Dios los bendiga siempre.
Gracias por imaginarnos.
Aruba, 18 de Mayo del 2008.
Enviado el 8 de Junio del 2008.
Lindoro Abraham
No hay comentarios:
Publicar un comentario