
PAVOSERIAS
De “Las Crónicas del Arcano sin Numero”
Advertencia: Se ha demostrado que el leer “Las Crónicas del Arcano sin Número” y “Las Crónicas de una Muela Desbocada” son poderosos antídotos contra la pava. Nota del autor.
“Hace muchos años un grupo de amigos, queridos y bendecidos todos y para aquel entonces enfrascados en las lides de la enseñanza del Diseño Grafico, Industrial y la Ilustración, nos dedicábamos, en los ratos libres y no, a mencionar todo aquello que podría resultar y era pavoso y la lista era larguísima, por no decir extensa, la cual era enriquecida día a día, con sus respectivas vitaminas y niacinas, pero déjenme decirles que a lo largo de todos estos últimos años puedo afirmar, sin lugar a dudas, que mucho de aquello mencionado de verdad era pavoso, por ejemplo aquello de ayudar a la suegra –complaciendo a la novia de turno- a cocinar Mondongo por aquello de aprender la receta, un domingo mientras los cuñados veían las carreras de caballo con el prinnnnnnnncipe Ali Khan, que a la sazón parecía el papá de Memin, lo cual era más pavoso (Mondongo, sopa típica de New York, llamada “Luna, no te vayas”, según escuche por allí una vez, por favor agregue otra O después de la M y pronuncie en Ynglissh)
Muchas veces al igual que ustedes, me imagino, me suelo reír solo al acordarme de todo ello, y en memoria de aquellos días y de sus personajes, quienes están allí al otro lado, ¡no!, por favor no sean pavosos –y eso que aun no he empezado- no me refiero a ese otro lado, sino al otro lado del monitor que tengo enfrente, aunque a veces ellos se asoman gracias a las maravillas de la tecnología, por medio de esas pequeñas cámaras que se suelen colocar arriba o al lado de los monitores y que últimamente vienen incorporadas a los laptops y teléfonos celulares al más puro estilo de Dick Tracy; iré enumerando todo aquello catalogado de Pavoso y Archí Pavoso a medida que le dé rienda suelta a la imaginación y vaya recordando. Y ya que menciono al personaje de tiras cómicas, nada mas pavoso que haber leído, mientras escuchabas aquella pavoseria de La Formula Quinta llamada La Fiesta de Blas, de donde “todo el mundo salía con unas cuantas copas de más” algún suplemento de Capulina, de Hermelinda Linda o de Aniceto; en serio les digo, se de muchos chamos que terminaron sus días en manos de Psiquiatras o internados en algún liceo militar sin haber llegado a la mitad del suplemento y otros más que crecieron raros, no, no refiero a lo que estas pensando, no, no, me refiero a que debido a ese tipo de lectura les crecían mucho los pies, o las narices y también las orejas como Dumbo y o que tenían los ojos raros, así como virolos o extraviados, o sea, que los ojos estaban allí pero no te miraban, aunque si parpadeaban mucho, sobre todo cuando enratonados te trataban de explicar algo mientras se cepillaban los dientes, por favor nunca discutan, den explicaciones y mucho menos direcciones mientras se cepillan los dientes, hacerlo los empavara por muchos años. Muchos de estos suplementos de origen mexicano, pos si manitos, eran pintados o impresos en sepia y sobre fotografías retocadas, aunque siempre he tenido la impresión que los pintaban con chimo diluido, una especie de tabaco criollo para mascar que costaba una locha, o sea como se llamaba popularmente a la moneda de 12 centavos y medio del orgulloso y poderoso Bolívar de aquella época, o sea, que te daban dos chimo por un medio, que era una moneda de 25 centavos. Unos de mis hermanos, cuando estaba pelando solía decir, “no tengo ni pa’l chimo”. Ejemplo de estos suplementos eran los de Memin y El Santo y luego los de Kaliman, Tamakun, Batakun y quien sabe que otro Pum que no me acuerde. Los de El Santo, “La Maravilla Enmascarada” eran pavosos de solo tocarlos, pienso que los guionistas y aquellos otros que trataban de iluminar aquello escrito y descrito por aquellos se rascaban con ListerineR, en serio.
II
¿Qué será efectivo para la Pava Siriaca?
Entre las cosas más pavosas que existen me viene a la mente aquello de ir enratonado y recién levantado a la panadería de la esquina en busca de un par de cachitos de jamón y una frescolita bien fría –nada mas efectivo contra ese mal conocido como ratón- y encontrarse a un par de Señoras, pertenecientes a los Testigos de Jehová o de alguna otra iglesia, secta o congregación, con una blusa o camisa 100% moral apretándoles el cuello y esas largas faldas que le llegaban a los tobillos y sin una pizca de maquillaje, quienes ya desde las siete de la mañana o quizás menos, de ese domingo y acompañadas de sus infantes hijos o nietos aun entre los embrujos de Morfeo, estaban al acecho, esperando por esas almas descarriadas, y que la noche anterior estaban en alguna orgia, aquelarre o misa negra, o sea en alguna fiesta o barranco, o entre las manos o en los dominios del Diablo, de Satanás, del Maligno o del Anticristo por mencionar algunos de sus apodos, con el fin, primero de darle a uno un jarabe de lengua acerca de lo desviado y falta de brújula que andaba uno de las bondades del paraíso –si al menos la oferta la ofrecieran con un par de vírgenes-y de la así prometida vida eterna, mientras lo invitaban a uno a una reunión esa tarde de domingo, mas pavoso aun, y les mostraban a uno sus revistas, que uno terminaba de aceptar por el simple hecho de salirles del paso y así terminar en el mostrador de la panadería presto a degustar los anteriormente mencionados cachitos mientras entre mordiscos uno se lamentaba de no haberle dicho aquello que esperaba oír la diablita aquella –bien buena por cierto- la noche anterior y por quien por cierto uno hubiese perdido el Paraíso y la vida eterna con gusto y sin pensarlo dos veces pero que por algún aun incierto motivo, uno declino de mencionar. Por cierto que nada mas archí pavoso que escuchar una misa rascado o quedarse dormido en el confesionario junto con el Cura.
III
De las pavoserias y sus contras.
Cosas tan pavosas como comerse las doce uvas el 24 de diciembre o el fin de año, no me acuerdo cuando, y en la misma onda salir a caminar a las doce con una maleta por la urbanización y que para viajar, que pena, para librarse de esa pava contraída hay que pedirle audiencia directa a María Lionza. Ponerse las pantaletas amarillas al revés para la buena suerte, lo cual también te librara contra cualquier trabajo de brujería, envidia o mal de ojo, pero no así de la subsecuente pava, para lo cual te tocara amanecer a la puerta del brujo más cercano a tu domicilio. Lo recontra pavoso de hacerle nuditos a las tiritas del sostén, sin comentarios, aquí no hay nada que hacer. Llorar en las despedidas, tomar lechita tibia con canela antes de dormir, comer arepas de reina pepiada con los labios pintados de rojo, comerse un perro caliente y bajarlo con leche, terrible, realmente terrible, o llevarle unos mariachis a la pretendida, o algo más terrible aun y que escuche decir una vez y que fue haberle llevado a la pretendida una serenata con tocadiscos, la verdad les digo que esa relación, si es que empezó y llego a matrimonio no funciono; en este caso lo único efectivo es que las partes crucen siete cementerios para librarse de tan tremenda pava. Vainas recontra pavosas como comer mango verde con adobo Misia Jacinta, digno de un análisis anti pavirrico con el Negro Felipe y su compadre el Indio Guaicaipuro, contar chistes en velorios y reírse para no quedarse dormido, montarse en la urna y sacudir al difunto, equivocarse de velorio (después de haberle dado el pésame a todo el mundo) para ello se necesitara prender treinta velas por noche y beber agua de yuca durante treinta noches. Haber usado alguna vez Tri, Tri, Tri, Tricofero de Barry para el cabello y haberse peinado con Brylcreem y mas pavoso aun si lo hiciste con un Cepi Peine Oscar, lo único que te puede librar de los efectos de esta pava es raparte el coco y unirte a algún grupo Hare Krishna e ir a Afganistán a bailar y a predicarle a los Talibanes.
Haber visto algún episodio de Galliman, de Genovevo o de Papupapa, todos productos de mentes de coleto o mopa virola, por no decir retorcidas y desviadas, La Pava que produce el haberle pedido empate o perdón a la novia de rodillas y haberle regalado una cadenita con pendiente de Tu y Yo, o haberlo usado tu se quitara con un viaje directo a Sorte a darte siete baños de rio con estropajo, jabón las llaves y onoto. Haber escuchado algún episodio radial de “La vida de las Canciones” te dará una pava con piquiña, una especie de sarpullido que solo se quitara con compresas de corn flakes y ruda. Discutir en el cine, también contar la película o ir solo al cine. También comer pan andino con chicha, pero por almorzar espaguetis al pesto y bajarlos con refresco de uva o GatoradeR te caerá la pava Mussoliniana, de la cual muy pocos se han librado.
Los que vieron algún episodio, mainque sea uno de Marimar, de María la del Barrio o de alguna novela mexicana, donde las muchachas de servicio o criadas –con sus típicas crinejas y su verbo extraño e indescifrable- recién llegadas del pueblo natal en busca de un mejor futuro, son víctimas de insultos, improperios, tortura física, empujones, cachetadas, atentados y toda una suerte de vejámenes de parte de un poco de diablas, quienes ejercen con maestría su papel en la vida real; terminan en el capítulo 900 y ½ dueñas del galán (después que aquellas se lo ruletearon) de la casa y de todos de los bienes de la familia y mucho mas demonias que aquellas que las vejaron en los 899 episodios anteriores y si por alguna causalidad se descubre en el capítulo 1000 que la criada, y ahora señora de la casa, resultaba ser el producto de un desliz del Milloneta (termino que usan los carnalitos para denominar a los burgueses) el viejo que siempre guarda ese secreto los 999 capítulos anteriores, desliz este que siempre resulta haber sido con alguna chica de la hacienda y que es la ama de llaves de la Mansión… que Dios y la Corte Celestial me libren, pava macha mis hermanos, como la que persigue a todo aquel que alguna vez se caló a Don Francisco, aquel acartonado que es más falso que amor de put… como me dijo alguien alguna vez. Haber visto tan solo un episodio de Don Francisco y el chacal es tan suficientemente perjudicial como para tener que usar un escapulario de alambre de púas y tener que bañarse tres veces al día con ruda, alcanfor y naftalina por lo mínimo durante siete años y sin enjuagarse la mescolanza.
IV
…lo Archí (estornudo en Margariteño) pavoso…
Lavarse los dientes con los dedos, discutir o conversar con un palillo en la boca, y más pavoso aun si sentado en la mesa de un restaurant de cache, te escarbas las encías con el palillo entre las manos como si estuvieses rezando o encomendándote al Anima de Taiguapire por tamaña pavosidad. Subir al junquito (nunca lo hagan el domingo, por favor) con la chica o el chico con el pretexto de ir a comer chicharrón con pelos, jojotos y golfeados y chocolate caliente para después de haber degustado todo aquello, caerse a besos (con tan buenos palillos) la pava que ello arrastra es de una dimensión descomunal, y ello figura en la lista de enigmas del universo después de los agujeros negros, esperando su investigación ya que no existe cura contra ello, pero ya que no se libraran de esa pava, les puedo recomendar que de bajada pasen por alguna mueblería y se sienten un rato en algún juego de recibo colonial, por ejemplo un Luis XV tallado en cartón piedra o visopan (de fornica, perdón formica también funciona)con el pretexto aquel de que están haciendo la lista de bodas y hacer un acto de constricción que sirva para el alma y para el aparato digestivo, me han dicho que alivia en algo la tremenda pava. Tomar batidos de auyama, comer espaguetis con kétchup, directo al aquelarre más cercano. Comer arepas con mortadela, y mucho mas recalentadas. Tomar malta caliente para las visitas de la Tía Comunista, tomar té con leche recién levantado de la siesta, dormir con pijamas y leer el periódico en bata y pantuflas, no sé que es mas pavoso. Verles los zapatos ortopédicos a las monjas o mirarlas provocativamente o tener una foto de la primera comunión tamaño afiche en el rincón favorito de la casa, generalmente al lado de unos cachos de toro, tomarse una foto para la tarjeta de presentación en el despacho, al teléfono y con todos los diplomas, certificados de asistencia a cursos y fotos con ministros y caballos de carrera en la pared del fondo, uno de ellos seguro del tercer lugar en la competencia de domino, toros coleados o bolas criollas, esta es una de las pavas más difíciles de lidiar, ya que sus orígenes son vietnamitas. Tener un LP autografiado por Menudo o Unicornio (no se sabe cual más perjudicial) y si es en vivo para coger palco, la pava que ello origina suele perseguir a la familia por tres generaciones. Tener una colección de tarjetas telefónicas, tener un escarpín o un zapato del niño colgado en el retrovisor del carro y tener el volante forrado en peluche y un perrito de esos que mueven la cabeza (choque seguro) pava de la que solo te libra el fiscal Macario y un velón negro calavera, de esos que se prenden por tres lados. Por allí leí que encerar y pulir un carro chocado era pavosísimo. También es pavoso estudiar la gaceta hípica, vestirse en DorsayR, y más aun si fue un traje o conjunto safari. Ponerse medias panty y encima una cadenita de oro en el tobillo, pero digno de projundos análisis es vestirse la media por encima de la cadenita, es altamente recomendable que las damas que hayan hecho eso se enclaustren, no existe cura ni contra para esta pavoseria, o sea, hasta suelen ser desahuciadas por los brujos, aunque hacer gárgaras de miel de abeja por tres meses seis veces al día ayudan a mitigarla. Comprarse una Harley Davidson de $45.000, 00 para luego salir a manejarla con shorts y cholas de baño, total falta de glamour, para librarse de esta pava se requiere un trabajo en fases con tabacos CohibaR y MontecristoR. El tener arreglos florales de flores –valga la rebusnancia- artificiales, coleccionar platos y llaveros, haber bailado lambada o como Juana la Cubana, haber hecho el trencito y también bailado el Meneíto. Haber bailado con la suegra o con la hermana de la novia, haber visto Betty la fea, y peor si fue la versión made in USA, para librarse de esta pava macha se recomienda ver Betty la fea en reversa, o sea empezar a verla cuando era bella. Comer arroz chino y lumpias (así vociferan los chinos… “lumpia alo chino, alo chino, lumpia”) en la playa, déjenme decirles que comer comida china en la playa desencadenara la maldición de Mao Tse Tung una pava que podría desatar hasta un tsunami y de la que solo te libraras invocando al espíritu de Bruce Lee y tratar de que te cuente porque su padre lo vestía de niña.
V
… ¿y contra esta?
La pava más grande de todas las que conozco, y miren que en esta vida me he topado con pavoserias y con gente bien pavosa, se desató hace muchos años por allá en las tierras del Señor aquel a quien no terminan de dejar que baje al sepulcro a encontrarse con su adorada Manuela. Esta pava, la más peligrosa por cierto por su alto grado de contagio y contaminación requerirá, aparte de projundos análisis y sinceros actos de constricción, de yo pecador, así como de arrepentimientos sinceros, la organización de peregrinaciones kilométricas en rodillas peladas sobre asfalto caliente, de la creación de un concilio ecuménico y la unión sincera, dejando a un lado y aunque sea “por ahora” las diferencias; de todos aquellos Brujos, Magos, Satanistas –los verdaderos, ojo con esto- Hechiceros, Sacerdotisas, Babalaos y Paleros, Videntes, Quirománticos, Shamanes, Curanderos, Astrólogos, y todo aquel aficionado o no que se halle inmerso en las profundidades Místicas y Esotéricas y en sus guerras, porque de que las hay, las hay, a ver si se le da un parao PER SECULA SECULORUM a tan tamaña banda de Cuatreros, así que a comprar ruda, tabaco en rama, velones negros calavera, baños y despojos, a cruzar cementerios en luna llena, a desempolvar un gran éxito del Señor Frometa y sus Boys y a preparar altares, Mantras, Salmos y Rezos e invocar a la Corte Celestial y a cuanto Ángel y Demonio conozcan a ver si de esta forma, en la cual por cierto son ellos muy duchos y diestros, como se ha comprobado por más de una década se les pueda dar la batalla final, porque por lo que veo, las otras vías, obviando aquellas de la violencia y las armas por la falta de balas y bolas, han demostrado ser en la práctica absolutamente inútiles, estériles y cansonas…
…Que Dios y la providencia, junto a la unión, aunque sea por una vez, de las fuerzas de la luz y la oscuridad, libren al mundo de tan denigrante pavoseria.”
Como me dijo un gran guía una vez… “Mijo, usted nunca va a saber quién lo va a salvar, si Dios o el Diablo.”
Namaste
Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos.
Desde alguna parte, 22 de Febrero de 2009
Lindoro Abraham
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