martes, 3 de agosto de 2010

EL EXTRAÑO CASO DE ABRAHAM

EL EXTRAÑO CASO DE ABRAHAM
De “Tertulia Causal”

I
“Siempre he escuchado la expresión aquella que reza… “fulano de tal es un todero” refiriéndose a que la persona, el fulano o sutano de tal, en cuestión sabe hacer varias o muchas cosas, en fin, que el tipo le mete a todo como suelen decir por allí. Un todero es aquel SER que sabe hacer de todo un poco. Un todero es aquel que parte de aprender rápido, le mete el pecho a todo, sabe pintar, es electricista y sabe arreglar tuberías, tiene algún conocimiento de mecánica y es aquel Ángel o Demonio –nunca se sabe- que se para a la orilla de la carretera o sale de donde no se sabe a prenderle a uno el carro y que al cerrar el capo le dice a las damas… “Tranquila Señora –Mamita o mi Reina- préndalo que así le llega a su casa, mañana llévelo al mecánico.” Aquí hay que agregar que esa persona se presento sin ninguna herramienta y solo faltó que moviera los cables de la batería y le diera unos golpes al arranque, al alternador o quien sabe a qué otra pieza para que el motor prendiese. Un todero es aquel vecino que junto a miles más son y serán los Ángeles salvadores de cientos de amas de casa cuando una emergencia se les ha presentado en la casa. Un todero es aquel que no le tiene miedo a nada. Igual desarma una lavadora que un motor de avión e increíblemente lo vuelven a armar sin que le sobren tornillos o tuercas, lo que comúnmente nos pasa a quienes cuando, metiéndonos a brujos sin conocer la yerba, nos atrevemos a tratar de arreglar o reparar algún aparato eléctrico, tubería o quien sabe que vaina, para después de j… mejor dicho, terminarlo de echar a perder o dañar tener que llamar al Señor Juan porque según las referencias y que “el sabe de eso”. Cuando vivía en la hermosa ciudad de Caracas al conserje del edificio donde habitaba, un Señor de origen español, lo llamaban El Maestro y la verdad que, como mencione anteriormente sabia hacer de todo, especialmente pintar ya que no solía dejar caer ni una gota de pintura en el suelo, ahhh, también lo llamaban “nariz de pipi” por el largo de su nariz.
Después de “projundos análisis” como decía aquel ex presidente de Venezuela he llegado a la conclusión que los toderos fueron y son aquellos niños más curiosos que ociosos que desarmaban los juguetes eléctricos con el fin de estudiarlos y también para sacarles los imanes o transformar los pequeños motores en ventiladores aplicándoles una paleta de helado en la punta. Muchos fueron los corrientazos que recibieron en el proceso cuando les dio por desarmar los tomacorrientes. Poco a poco, esta pasión por desarmar las cosas fue in crescendo pasando a desarmar y reparar radios, televisores, lavadoras, neveras y pare de contar. Con el tiempo muchos de ellos estudiaron carreras técnicas o lograron culminar con éxito alguna carrera universitaria en algunas de las ramas de la Ingeniería. Un gran amigo, fallecido hace muchos años fue un gran todero. Realmente el reparaba todo aquello que le trajesen y junto a su hermano, hoy Ingeniero, diseñaron maquinas de fabricar humo a partir de hielo seco usando un barril, un extractor de aire y una cesta, y una cantidad de aparatos de efectos especiales como aquellos usados hoy en día para hacer explosiones en TV o en eventos como conciertos con sus consolas incluidas. Por cierto que una vez casi volamos el apartamento donde su querida Madre y Coreógrafa tenía una academia de danza, cuando probábamos uno de estos dispositivos y que como todo todero no calculo la cantidad exacta de la mezcla, la cual contenía pólvora. Por cierto que todos los vecinos, incluso los de los edificios aledaños sintieron la ola expansiva de la explosión, cuyo intento pudo habernos mandado al otro mundo hahahahahaha. Disculpen que no les pueda decir los demás ingredientes de la mezcla inventada y usada, que por cierto, al igual que la pólvora eran de muy fácil obtención. En otra ocasión también dejamos el apartamento de mi querida Madre sin electricidad cuando probábamos un artilugio que habíamos diseñado para cortar anime, que es un material usado en decoración y manualidades. El filamento de cobre que se usó no soporto la corriente una vez enchufado y provoco un corto circuito, problema que tuvo que ser resuelto por otro todero, que después de mucho esfuerzo logró conseguir, entre la maraña y telaraña de cables sin ninguna identificación del viejo y embrujado edificio, aquel que suplía el apartamento, y entonces se pudo cambiar al igual que los fusibles, todo esto en un tiempo record, antes que mi Madre llegase a casa.
En el 99% de los casos, los toderos estudiaron en la Universidad de la Vida, que como siempre he dicho, es una de las más prestigiosas y de donde muy pocos se gradúan con laureles y también sin togas ni birretes, pero muchos de ellos después seguirán alguna carrera técnica o universitaria en cualquier otra institución, la cual coronaran con éxito gracias a la experiencia obtenida previamente. Un detalle muy importante es que generalmente los toderos suelen saber más, por ejemplo, que muchos técnicos electricistas y hasta profesionales de la Ingeniería y otras carreras. Miren hoy a los pequeños toderos frente a sus NintendosR, Play StationsR, WeesR, Game BoysR, y PC’s. Muchos de ellos serán brillantes en el caso de que estudien alguna carrera relacionada con la informática, pero otros lo serán aun sin estudiar. Los he visto desarmar y rearmar consolas de juego y computadoras sin marca (tapa amarilla) para mejorarlas o envenenarlas, para así hacerlas más potentes o para instalarles algún accesorio secreto que promocionan las revistas especializadas, accesorios diseñados, por no decir inventado por alguno de estos toderos cibernéticos, muchos de los cuales se conocen hoy en día como Hackers, quienes armados con semejantes y modificados artilugios logran penetrar y o burlar cualquier sistema de defensa, conocidos como firewalls, que se hayan instalado para así evitarles el acceso a los departamentos, sistemas de informática o bancos de información de grandes compañías multinacionales. En muchos países estos jóvenes han logrado con éxito penetrar hasta los sistemas de defensa militar como sucedió hace unos años atrás cuando la computadora de NORAD, el sistema de alerta temprana, coloco a USA en DEFCON 4, lo cual significa Defense Condition, siendo el numero 4 la alerta máxima en caso de ataque nuclear, cuando desplego en pantalla un ataque nuclear total desde Rusia. Lo que pudo haber llegado a lo que se conoce como un ataque de retaliación por parte de USA. Lo mismo ha sucedido con los sistemas del Pentágono, FBI, CIA y otros organismos, especialmente bancos cuyas cuentas, especialmente cajeros automáticos y sistemas de informática han sido robadas, saboteados, usados, o simplemente… “Hackeados” como se conoce hoy en día. La película Die Hard 4.0, cuyo guion está basado en un artículo periodístico, muestra de lo que son capaces de hacer estos jóvenes toderos cibernéticos hoy en día con los medios a su alcance, con los cuales podrían paralizar o sumergir en el caos a una gran ciudad desde un garaje, un sótano, o desde la comodidad de sus habitaciones. Recuerden que MicrosoftR nació en un garaje.

II

Habiendo dicho todo lo anterior vamos a ocuparnos de lo cual titula y trata este Imaginarium y que es lo que he llamado “El extraño caso de Abraham” que aunque tenga cierta reminiscencia con aquel extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hide, la famosa novela de Robert Louis Stevenson no hay ningún lado perverso pero si mucho de la dualidad de la cual creo haberles hablado anteriormente, por eso que a veces me llamen Lindoro y la mayoría de las veces Abraham. Esto no lo he inventado yo, lo que sucede es que las personas me lo dicen, se dan cuenta cuando están hablando con Lindoro y cuando lo hacen con Abraham, y esto no es solo, según ellos, porque no les guste uno de los nombres o porque prefieran llamarme por uno de ellos, de hecho y según ellos la transformación, en cierta manera, existe así que de cierta y extraña manera lo asumo. Alguna vez futura les prometo una entrega que trate exclusiva y projundamente este dual tema, pero volviendo al tema –valga la rebusnancia- que ocupa este escrito, lo que si les puedo decir es que llámenme Lindoro o Abraham he sido, soy y me invagino que seguire siendo todo un todero, eso sí, nunca, pero nunca me verán con una capa doja frente a un todo, no soy de los que le gusta hacerle daño a los adimaditos. Soy una de esas personas que ha hecho de todo –eso sí, ni de vaina me meto con la electricidad- y tanto en esta vida que no me extrañaría ni les extrañaría a muchos de ustedes, aquellos que en profundidad conocen lo multifacético de mi existencia, que me vean entrando alguna vez a uno de esos transbordadores espaciales vestido de astronauta con alguna función como parte de la tripulación, así fuese como invitado, pero seguro seguro que a los diez minutos del despegue me pondrán a hacer algo o le estaré metiendo la mano a alguna consola de control o sugiriéndoles a los astronautas hacer tal maniobra o procedimiento para evitar la fuga de combustible que se acaba de detectar y entonces viéndome con sus caras de asombro, a las que ya estoy acostumbrado, me preguntaran… ¿y tú eres piloto? O quizás o también ¿tú eres de por aquí?
Cuando tenía 13 años trabajaba en vacaciones en una constructora y fabrica de bloques en Aruba. Una vez el dueño de la empresa me montó en un jeep Nissan Patrol y me preguntó si sabía manejar y le dije que no, entonces me dijo… “esta es la palanca de cambios, aquí esta la primera, aquí la segunda y aquí la tercera y este es el retroceso, aquí está el clutch, el freno y este es el acelerador” A continuación me hizo dar un par de vueltas y después me envió a la ciudad a hacer una encomienda, hahahahahaha. Desde antes de esta rápida lección de manejo y después de ella, muchas de las cosas y los oficios que he hecho o desempeñado a lo largo de mi vida los he aprendido en una única lección, aunque otras han tomado su tiempo. He sido –y han asumido y jurado aunque lo niegue también que sea- guardaespaldas, chofer, policía, detective, terrorista, extraterrestre (alta probabilidad) sacerdote (este personaje muy bueno) brujo y adivinador del futuro, pintor, cantante, diseñador grafico y también industrial, piloto, paramédico, medico de almas, mercenario, guerrillero, oficial de las fuerzas armadas, experto en armas y en almas también, golpista, boxeador, mantenimiento, lavaplatos, chef, espía, boina verde y negra también, piloto de caza de combate, Air Marshall, oficial de inmigración, doctor en ciencias ocultas y yerbas diversas, Peregrino Místico, anticristo y satanista (será porque me encanta vestirme de negro y por mi penetrante mirada) escritor y poeta, loco (con las recomendaciones y sugerencias de internarme en un manicomio hechas a mi Madre) y hasta retardado mental, bueno, a veces tardo en pensar un poco las cosas porque habitualmente, y desde que entré a este mundo a través de aquella tibia y oscura cueva por la cual y por cuya culpa casi se ha acabado el mundo, ando de paseo con la mente por esos otros mundos y realidades que a todos nos envuelven pero que no observamos aunque miremos. Quisiera probar un día como locutor ya que voz –de galán de radio- no me falta. Uno de mis proyectos es empezar una radio por internet. Un par de veces llegué a ser asistente de una corresponsal de una revista Española en un par de notorias entrevistas. Así ella me presentaba y lo mejor es que las personas se lo creían. También me han hablado en muchos idiomas y una vez en ruso y hasta esas personas se llegaron a enfurecer conmigo porque no les quería hablar o contestar lo que me estaban preguntando porque no creían, aunque trataba de explicarles en los cuatro idiomas que domino que yo no era ruso. En fin, la lista ocuparía varias líneas ya que es bastante larga. Si voy a un aeropuerto, al rato estoy rodeado de los así llamados Troopers y policías que “disimuladamente” no me quitan el ojo de encima porque piensan que soy un terrorista por lo cual debo cuidar mucho el así llamado body language. Un jefe del departamento de seguridad del hotel, ya fallecido, me solía decir que en sus tiempos de policía él me hubiese arrestado, me decía que no le preguntase porque, pero que él, al verme, lo haría. Por ello cuando leí el libro “Desde el jardín” y después vi la película entendí que mucho de todo aquello que le sucedía al personaje de Chance Gardener me sucedía a mí, hablando de todo lo que la gente que me conoce o acabo de conocer asume que “soy” y quién sabe si tal vez y lo SEA. Hace dos años, volando en la cabina de un MD-11 de KLM en dirección hacia Holanda, el piloto me preguntaba si yo era un Ingeniero de vuelo o si tenia algo que ver con aeronáutica por las preguntas que hacia y por lo que iba anotando en mi agenda con lo cual escribiría un Imaginarium titulado María Messori, que era, si no me equivoco el nombre con el cual se había bautizado el avión en que viajábamos, que me invagino lo deben haber bautizado con un camión cisterna.

III

“¡Pero si te pareces a mi hermana gemela!”
La actriz Marina Baura diciéndole a si misma cuando interpreto a dos personas que eran idénticas en la novela “La Usurpadora” junto al duro, recio y varonil Raúl Amundarai.
¿Qué se me cayó la cedula?
Todo lo anterior se une también a algo más que ya es habitual y que son las personas que se me acercan y me saludan como si me conociesen de toda la vida –nada más lejos de la realidad- para luego, al darse cuenta que se equivocaron pedirme disculpas, y también aquellos otros que igualmente me preguntan si tengo hermanos gemelos en otras latitudes, ejerciendo las más diversas actividades y o profesiones. Deberían verles las caras a todos ellos y los comentarios… “pero, es que eres idéntico”, “es igual a ti”, “es como si estuviera hablando con el” “eres igual a mi jefe, tienes su misma voz” “tú me estas engañando, tienes un hermano en Boston.”
Todos estos encuentros han sido certificados con testigos. Muchas de las veces me encontraba hablando con alguien acerca de todo esto y al rato se acercaba una persona que pensaba que me conocía, como ha sucedido mucho en el hotel con turistas provenientes de varias partes del mundo. Sera, pienso, me invagino y asumo, que deben haber varios clones míos regados por allí y que de mi modelo se hicieron, se ensamblaron varios ejemplares –eso sí, como los Ferraris y Lamborginis- y se distribuyeron en diferentes puntos del globo, tal vez con diferentes accesorios, corazones de diferentes cilindradas y hasta colores, dependiendo del gusto de los padres, algo así como un carro, porque la verdad no me imagino otra cosa y miren que le he metido el seso a ello. Pueda y también sea un Alma que ha encarnado en varios cuerpos, como he leído y me han dicho, pero que como que le gusta este modelo en particular, el que usa y les escribe todo esto a través de él y al que le cambia el tamaño –no sé porque- del cuerpo a voluntad haciendo que una semana no quepa en el carro y la siguiente se me caiga la ropa y modificando en el intento ciertas actitudes que pueda y sean el reflejo de todo aquello que aquellos otros toderos idénticos a mi hacen alrededor de este extraño y hermoso mundo.”
Namaste
Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos
Desde alguna parte, Junio/Agosto de 2009
Lindoro Abraham

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