martes, 3 de agosto de 2010

ESE PIERCING QUE TIENES CIELITO LINDO JUNTO A... LA BOCA

ESE PIERCING QUE TIENES CIELITO LINDO JUNTO A… LA BOCA


De “Las Crónicas de una Muela Desbocada” de “Los Relatos del Señor Sol”
De Abraham de Saint Germain.


I
“Somos una banda de monos desnudos completamente fuera de control”
“Así dice el Paul Watson, fundador de la así llamada “Sea Shepperd Conservation Society” un grupo de acción directa dedicado a la conservación de la vida marina y Capitán del barco del mismo nombre, y quien junto a un grupo de voluntarios lucha contra las masacres de ballenas y tiburones, estos últimos para arrancarles las aletas y luego tirarlos al mar, a fin de utilizarlas para una sopa llamada “Aleta de Tiburón”. Por cierto que la aleta de tiburón no le da ningún sabor. Este moderno Bucanero ha hundido, luego de embestirlos, varios barcos de pesca de arrastre indiscriminada y balleneros, y actualmente está estacionado en las Islas Galápagos como parte de un programa de conservación y de la pesca indiscriminada. Monos desnudos, hmmmmm… ¿Será verdad esto de qué somos unos monos desnudos? Y analizando esto mas projundamente ¿Te consideras un mono, un macaco, un chango de organillero, o un primate evolucionado y además de vestido, afeitado? ¿Te consideras un descendiente en línea directa de un gorila de la montaña, o de algún mandril, orangután o chimpancé? ¿Te gusta comer hojas y tallos frescos, así como cambures y plátanos? ¿Sientes una extraña, digamos que animal necesidad, de estarle escarbando los cabellos a tu pareja con la excusa de sacarle canas? ¿Te encanta rascarte? ¿No puedes ver una cuerda cuando ya estas meciéndote de un lado para otro? ¿Era Tarzan el Rey de los monos tu serie favorita de TV? ¿Tienes una de 125 cc? Y por último, ya que menciono monos desnudos y afeitados ¿Crees que está de moda o en Vogue el tener las partes intimas depiladas o rasuradas y suaves al tacto como las nalguitas de un bebe recién nacido? La verdad les digo que no hay nada más higiénico, especialmente para las damas y sobre todo si se vive en el Caribe, donde la mayoría de las veces se sufre con el intenso calor, que tener las partes íntimas depiladas ya que ello evitara muchas dolencias, por muchos y muchas sabidas y sufridas. Y hablando de afeitadas, de rapadas y depiladas, no me vengan a decir que no hay nada más efectivo para parar el tráfico vehicular y pedestre que un par de lindas piernas depiladas y lisitas, como solo se las saben cuidar y exhibir las mujeres. Y ya que hablo de piernas y otras partes, rasuradas o no, me recuerdo de la primera vez que fui a un gimnasio, invitado por un amigo de la cuadra. Después de haber aprendido varias rutinas de pesas y pesos (conocidos como hierros) fuimos al sauna, de allí a las duchas y luego a vestirnos. Recuerdo que mientras nos vestíamos vi a un tipo parado frente al espejo en una de esas poses típicas de físico culturista que muestran el desarrollo de la musculatura, me imagino que tal vez se decía a si mismo… “si me viera Arnold”. A su lado había otro, cinta métrica en mano, que le media los bíceps, los brazos, el pecho y otras partes en desarrollo y le decía las medidas, y mientras le ponía las manos en las mencionadas partes de su anatomía, también le decía, mientras las apretaba y palmeaba… “estas duro, estas duro.” Puse una de las típicas expresiones de Arnold el Travieso con el ceño fruncido y voltee al otro lado y allí vi a otro tipo embadurnándose en el cuerpo una crema blanca bien pastosa y con consistencia de funche. Le pregunte a mi amigo que era esa crema y me dijo que cuando ellos se preparaban para competencias usaban cremas depilatorias para después embadurnarse el cuerpo con aceites para realzar la musculatura. La verdad no me imaginé afeitándome el pecho y las piernas o usando algún menjurje depilatorio y muchísimo menos a un tipo midiéndome los brazos y el pecho a la vez que me decía… “estas duro, estas duro”, mientras le daba palmadas o lo apretaba. Que va, de allí a apretar otras cosas y decirle a uno “papi estas duro” hay un par de pasos. De esa vez a este tiempo he ido unas cuantas veces a algún que otro gimnasio a entrenar, pero solo a usar una bicicleta o una caminadora. Deberían abrir gimnasios mixtos, pero no revueltos, donde a la hora de medir musculaturas venga alguien del sexo opuesto, o del mismo dependiendo del gusto o la preferencia, y que después de medir se vayan a seguir con sus rutinas de ejercicio. Que los encuentros y aquello de sobar y apretar y decirle a uno “estas duro, estas duro” sean afuera del gimnasio, no se convierta la cosa en un bochinche o en un relajo. Y ya que menciono ambos sexos, me invagino que acostarse –con la luz apagada- con una de estas mujeres fisicoculturistas debe ser igual que acostarse con uno de esos hombres depilados, no Señor, válgame o líbrame Dios. Fin de mundo como dice Doña Panchita, mi sabia abuelarda imaginaria.
Lo que si hice para ayudar a desarrollar este cuerpito hace más de 30 años fue enviar un cupón para recibir a vuelta de correo un folleto del método aquel de “Tensión Dinámica” desarrollado por Charles Atlas, considerado en aquellos años como el hombre con la musculatura mejor desarrollada de su tiempo. Este método de ejercicios lo publicaban en la contraportada de los suplementos de historietas o comiquitas que compraba cuando era chamo o chavo como dicen en la tierra del mezcal con gusano. Este método de ejercicios sin pesas lo publicitaban con la famosa historieta titulada… “El insulto que hizo de José un hombre de verdad”. En ella y a través de sus cuadros se mostraba la humillación sufrida por el flacuchento personaje frente a su novia por uno de esos tipos musculosos y ridículos, de esos que por cerebro tienen un maní, y que uno suele conseguirse en las playas derrochando físico. Después de tamaña humillación José llega a su casa y le da una patada a una silla y entonces lee sobre el método promocionado por Charles Atlas. Luego, en los últimos cuadros de la corta historieta, el ahora musculoso José regresa a la playa y noquea al farsante gorilon y al final aparecen la novia y sus amigas rodeando, apretando y palmeando a José y tal vez diciéndole “hey Joe, you’re hard like a rock”. La verdad me imagine en playa Los Ángeles rodeado de mujeres después de haberle hecho tragar el polvo a alguno de estos gorilas abusadores. Con razón la compañía que fundó, Charles Atlas Ltd sigue generando ingresos en el 2009 ofreciendo diferentes métodos de desarrollo corporal. Como a muchos más, la historia de José me motivo a buscar el método de Tensión Dinámica pero solo para modelar un poco este cuerpote que llego por entrega especial hace ya un tiempo.
Muchos de los ejercicios de su método los sigo practicando de vez en cuando para estirar y armonizar músculos, huesos, ligamentos y tendones. Estos ejercicios son muy efectivos para prevenir que a uno le salga, le cuelgue la barriga y le crezca hasta que se le salga a uno el ombligo –bien feo por cierto- conocido popularmente en Venezuela como “maruto”. Si ustedes vieron la película “Alien el octavo pasajero” y recuerdan la escena cuando la parasita criatura empieza a empujar desde dentro del cuerpo del huésped, tendrán una idea de lo que es un maruto. Esta rutina de ejercicios también es efectiva para aliviar alguna dolencia muscular en caso de que, como en mi caso –disculpen la rebusnancia- el dolor provenga de los tira y encoge a los que estoy constantemente sometido por esas extrañas fuerzas paranormales que actúan sobre mi anatomía –no tengo otra explicación aun- haciendo que un día sea más anchi largo que el otro. Tal vez y la razón de que mi piecito sea talla 48 se deba a alguna de estas rutinas de Tensión Dinámica que de alguna extraña manera me hizo crecer los pies.
…ok, está bien, pero ¿y los piercings? Seguro que algunos de ustedes se habrán preguntado eso. Calma mis hermanos, ya hablare de ello.

II
¿Te has adornado alguna vez el cuerpo? ¿Con que fin o por que lo hiciste? ¿Cuándo te vistes y te maquillas, lo haces para ti o para llamar la atención? Por favor, piénsalo bien y si piensas que has pecado por ello has un acto de contracción.
“Todo lo anteriormente expuesto, hablando de la musculatura, tiene como único fin y meta llamar la atención del sexo opuesto o... del mismo, aunque puede darse el caso, muy común por cierto, de aquellos que de tanto verse al espejo, como aquel del reflejo en el lago, terminan enamorados de sí mismos y aquellos otros que les gusta estar en forma o verse bien, que a la final no sé y sea la misma cosa. Me invagino las danzas y el cortejo que tuviésemos que hacer frente a las mujeres para llamar su atención y enamorarlas si tuviésemos pico y un colorido plumaje, pero gracias a Dios y a sus ayudantes que el que evoluciono o al que evolucionaron y pelaron o afeitaron, e hicieron a imagen y semejanza, fue a un mono y no les dio por desplumar a un pavo real o a una guacamaya y hacerlas a imagen y semejanza. Imagínense, las mujeres pondrían huevos y nosotros quizás los empollaríamos. Esos huevos rendirían más que un kilo de queso rallado y darían suficiente tortilla para un batallón. Me imagino bailando y sacudiéndome y cantando como pajarito en rama a ver si las “avia sapiens” femeninas me paran bolas. Por esto es que como monos desnudos o afeitados debemos adornarnos el cuerpo para llamar la atención del sexo opuesto.
Hace unas pocas tardes, mientras veíamos las bandadas de garzas blancas, que por más que nos fijamos no iban vestidas, y de patos volando hacia el sur, hablábamos de los piercings, mi Santa Madre me contaba que para ella, cuando los Europeos llegaron a África y a otros continentes e islas y vieron a los salvajes negros y a otros lugareños con sus coloridas vestimentas les llamo la atención que ellos llevaban el cuerpo adornado con palos, estacas, varas, alambres, espinas, bambúes, cadenas, piedras, pinturas y plumas, y que otros llevaban hasta una especie de discos entre los dientes y los labios, como que si quisieran emular a los patos. Otros llevaban como dos kilos de aretes en los lóbulos de sus orejas, que se alargaban o estiraban como un chicle bomba bien mascado. Muchos de esos objetos atravesaban sus pieles y otros lugares de su cuerpo como la lengua, el pecho, las orejas, la nariz, sus órganos sexuales y pare de contar. Los así por ellos llamados indios, salvajes y aborígenes también lucían extraños símbolos tribales pintados en la piel y otros más que habían sido marcados, digamos hechos o dibujados con objetos cortantes. También tenían los cabellos alisados y trenzados. Todos estos adornos y marcas en la piel las llevaban y las siguen llevando como hoy en día llevamos nosotros vestimenta, joyas y los así llamados accesorios. Ello simplemente era su manera de vestirse y lo demás, me imagino, no eran otra cosa que adornos que llevaban para llamar la atención de las hembras de la tribu o simplemente que se le hacían a los jóvenes que habían alcanzado la edad adulta después de haber pasado y superado pasar una serie de pruebas de valentía para ello, por ejemplo, el salto en benji o haber cazado un león u otro animal salvaje. De donde es originario, el benji es usado como una prueba de valentía, donde más de uno ha dejado el güiro, perdón, el cráneo en el suelo después de haber saltado al vacio con un bejuco o cuerda amarrada al tobillo, me invagino que bajo los efectos de alguna droga psicotrópica. Los Watusi y los Masai, tribus africanas de seres de gran tamaño también han practicado el salto en benji para contrarrestar el crecimiento pero por mas que se han dado contra el suelo para no crecer más lo que han hecho es alargarse en el intento, esa también es la razón de sus bailes, donde lo que hacen es saltar con los pies juntos y en el mismo sitio, lo cual, es un tic nervioso que les ha quedado después de una docena de jalones cuando se les acaba la cuerda.
Con el tiempo, a los “Descubridores” y Conquistadores de esos históricamente mal llamados nuevos mundos y sus “salvajes pobladores” les dio por hacerse lo mismo en la piel y otras partes de sus cuerpos, o sea copiarse la vaina y con el paso de los años, de las décadas y de los siglos la cosa devengó en moda hasta convertirse en lo que hoy se conoce como “body art” que en muchos casos es llevado por muchas personas a extremos realmente increíbles y de los cuales no hay vuelta atrás.
Hoy en día muchas turistas, especialmente europeas y estadounidenses –permítanme referirme a las hermosas mujeres- vienen a las islas del Caribe con la ilusión de ponerle algo de color a sus vidas, aparte de a sus cuerpos, mas blancos que tetas de monjas. Muchas de ellas llegan con uno o varios tatuajes y hasta se hacen uno en la isla para conmemorar el viaje. Uno de los primeros adornos que se hacen al llegar resultan ser unas trencitas, que en muchos casos terminan transformando, tal y como lo he podido ver aquí, dóciles, suaves y rubias cabelleras en moños o greñas por donde no pasa ni un cepillo de alambre y que se conocen como Rastas o Dreadlocks (nombre del peinado de los rastafaris) que nada tendrían de envidiarle a las que llevaba el difunto Bob Marley, quien junto a otros artistas Jamaiquinos como Jimmy Cliff, Peter Tosh y Yellowman llevaron a muchos rincones del mundo el género musical conocido como Reggae. De allí en adelante muchas cosas más se irán agregando a ese también llamado body fashion.

III
“Muchas culturas Africanas y Asiáticas que practican el piercing lo hacen porque para ellos uno no es completamente humano, ¿y entonces? y no podrá realizar aquellas actividades innatas que distinguen a los humanos de los animales si el cuerpo no es apropiadamente adornado o alterado.”
El asi llamado “Body Piercing” ha sido usado por muchas culturas por muchas centurias. Los Faraones Egipcios se perforaban sus ombligos como parte de un ritual de transito al mas allá. Imagínense que a un tipo que le encante su voluminosa barriga le dé por hacerse un piercing en el maruto (ombligo salido pa’ fuera por la presión interna ejercida por la voluminosa panza o barriga) por lo mínimo deberá ser una tuerca de submarino con su respectivo tornillo o un candado con combinación. Por su parte, los soldados romanos se perforaban las tetillas (nipples) para demostrar su coraje. En la película “Un hombre llamado caballo” su protagonista se somete a un ritual indio donde se perforan y traspasan los pectorales con unas especies de cachos atados a unas cuerdas para después danzar giratoriamente halando las cuerdas con sus cuerpos a medida que el éxtasis invade al cuerpo hasta que estas se rompen rasgando parte del pecho. La Realeza Victoriana se perforaba las tetillas, pezones y genitales como símbolo de alta sociedad. Que yo recuerde, el único piercing que me he hecho fue una vez en una panadería cuando mordí un croissant de jamón y me clavé una grapa que vino, no sé si en la masa o en el jamón, en la encía. Los piercings han sido llevados por marineros, piratas, soldados y clase trabajadora como símbolos de masculinidad. O sea, que se vuelve a lo mismo, se hacían o se hacen piercings –se adornan- para demostrarles a las hembras o a los otros machos que ellos son mas machos y mas vernáculos.
Dydoe, Prince Albert, Christina, Apadravya, Ampallang, Clitoria, Fourchette, Triangle, Tragus, Guiche y muchos más son los nombres con que se denominan en ingles y que a los diferentes piercings dependiendo de su ubicación anatómica. Pienso que muchos de ellos se conocerán con esos nombre en español.
Decirle a una mujer llena de tatuajes y piercings… “Mira Mami rica, tengo un Prince Albert en la punta de mi pene y un Guiche en una bola, y además un tatuaje en el pene que dice ELHUE en letras góticas ¿te gustaría verlos?” y ya, sexo seguro porque la Mami dirá… “Hmmmmm, que divino, me conseguí un macho man a quien mostrarle los tres Clitoria que tengo en mi clítoris.”
Desde hace unos años llevar o hacerse piercings se ha vuelto cada vez más popular. Existe toda una cultura que gira alrededor del gusto de llevar la piel perforada. Muchos de sus representantes han llevado ello hasta límites insospechados, mezclando o combinándolos con modificaciones anatómicas, como aquellas de cortarse la lengua en dos o en mas pedazos o atornillarse tornillos en el cráneo o en los huesos de la cara y otras modificaciones mas que se llevan bajo la piel y que buscan alterar la fisionomía. Muchas de estas alteraciones como dije al principio no tienen vuelta atrás. Muchos de estos piercings tardan mucho tiempo en sanar, depende del cuido y de la higiene personal. Los del ombligo, uno de los más comunes, de 3 a 4 meses (el tornillo y tuerca de submarino del maruto me imagino unos diez años), el de la lengua 2 semanas y los piercing genitales de 4 meses a un año. Para el año 2001 solo 6 de cada 28 doctores de las salas de emergencia sabían cómo abrir los body piercings más comunes, imagínense hoy con la variedad de nuevos modelos. El problema de esto consiste en que por ejemplo, un paciente que llegue a la sala de emergencias en arresto cardiaco con un piercing, digamos que en la lengua, y este, en caso de una resucitación cardio-pulmonar avanzada interfiera para intubar al paciente, y nadie en la sala de emergencias sepa como abrirlo, ello acarreara riesgos para el paciente y si a esto añadimos las descargas eléctricas o shocks de más de 200 joules que le serán dadas con un desfibrilador si está en arresto cardiaco, la lengua le quedara como un chicharrón o más seca que una pantufla vieja, sin hablar de que tenga algún Prince Albert en el pene o un Christina o un Fourchette en los labios de la vagina o un Clitoria en el clítoris y los médicos no se hayan dado cuenta de ello hasta que después de un par de shocks uno de ellos diga... “¿no les huele a parrilla?”. Y hablando de piercings en la lengua se me ocurre uno que venga con piezas intercambiables, por ejemplo, que uno de los accesorios tenga forma de cepillo de dientes y otro sea de punta alargada y algo afilada y que se pueda usar como palillo de dientes, también tendrá opción para usar hilo dental pero aquí se corre el riesgo de que a uno se le enrede la boca al momento de inventar una excusa o de echar un cuento chino, ¿verdad Don Otrova Gomas?. Otro podría ser uno en forma de cascabel el cual atravesaría la campanilla (Uvula in english) y que cuando uno estornude ¡ahhhhhhhhhhshuuuuuuuuuu!!!!!!, suene tingling, tingling, tingling. Este sería genial para la temporada navideña ya que dará un buen efecto mientras se cante algún villancico o se cante aquella pavosidad llamada Jingle bells ya que sonara como pandereta. Con este piercing los gargarismos aburridos serán cosa del pasado, solo imagínense como sonara mientras se hacen gárgaras ya que seria a prueba de agua. Este piercing también podrá ser usado como despertador, el cual funcionara con una pequeña pila de reloj y podrá ser programado antes de su inserción en la campanilla y tendrá variados ring tones para escoger así como diferentes opciones de vibración para no molestar a nuestra pareja a la hora de madrugar y lo más importante es que será a prueba de ronquidos; y ya que estamos en época de obesidades y dietas sugiero que este modelo tenga como opción un anzuelo o gancho, tal vez una pequeña cesta donde quede atrapado parte de lo que se come y que después pueda ser sacada fácilmente ayudando de esta manera a perder kilos y centímetros. De todas maneras, una persona con uno o dos piercings en los labios, uno en el medio de la lengua del diámetro de una metra o canica y este ultimo en la campanilla, junto a medio juego de comedor (dentadura) cubierta de oro y atravesada con tuercas tornillos y clavos dificulto mucho que pueda comer algo a menos que sea avena o gelatina y sopitas de sobre, chicharrón ni de vaina. Me los imagino comiendo carne mechada, tratando de rumiar el bocado. Por todo lo anterior si en esta época se hubiese escrito y dedicado aquella canción, lo más seguro que diría… Ese piercing que tienes cielito lindo junto aaaaaaaaaaaaaaa… la boca.”
Namaste
Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos
Desde Aruba, entre el 11 y el 15 de Noviembre de 2009
Lindoro Abraham

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