martes, 3 de agosto de 2010

ORIGENES

O R I G E N E S
De “Los Relatos del Señor Sol”


“A todos aquellos amantes de la ciencia que no es ficción.”

CAPITULO I

I

“Zeni An abrió sus delgados ojos y a continuación se levanto de la cómoda silla Quirash situada frente a la consola de cuarzo liquido tridimensional, que conectada al cerebro artificial, se encargaba de las funciones de la nave. A su lado, Ordo Ard empezaba a despertarse después del largo periodo de Asha, lo que nosotros conocemos como Animación Suspendida. Respondiendo a su voz, la agradable voz de Aura, el espíritu artificial de la nave – lo que en un tiempo conocimos por computadora- procedió a informarle detalladamente de la posición de la nave así como de los hechos más resaltantes que sucedieron durante los 700 años en que estuvo en estado Asha. Zeni An Pidió a Aura que abriese los deflectores y se coloco los lentes oscuros. El interior de la nave se llenó de una hermosa luz dorada y Zeni An sonrió embelesado ante la majestuosidad de aquel sol. Ariano era el tercer –y el más grande- sol de los cinco que iluminan el sistema de Astralia, conformado por doce planetas y dieciséis lunas. Zeni An le ordeno a Aura que orbitara el inmenso Sol a doce kis. Era una maniobra muy peligrosa, y no muy recomendable dada la inmensa velocidad (seis veces la velocidad de la luz). Ordo Ard se acerco a Zeni An y él, sonriendo, le dijo que se colocara los lentes y que observara. Aura sonrió haciéndose una con la conciencia de Zeni An y a continuación la nave realizo la hermosa maniobra. Para Zeni An no existía nada más placentero que la sensación que le daba a sus sentidos el orbitar –completamente plasmatizado- y a semejante velocidad al inmenso Ariano. Una vez retomado el rumbo, Aura le informo la distancia que los separaba de Origenia, séptimo planeta del sistema de Astralia y su hogar.

– A nuestra actual velocidad tardaremos tres qudrants (días) en llegar Comandante Zeni An, y en tres yuant (minutos) a seis kis, le informo Aura con su hermosa voz.
– Que sean tres qudrants Aura, me encanta observar a Astralia.
A pesar de que Zeni An sonreía, Aura pudo percibir algo…
– Comandante, percibo vuestra tristeza y algo de dolor en vuestro pulso.
– Siempre sucede esto Aura, al principio, cuando se me otorgo la responsabilidad de los embriones, siempre sentí mucho dolor y tristeza, pero desde ese entonces, cada vez se me hace más difícil dejarlos.
– Lo puedo percibir Comandante, yo igualmente me acostumbro a cuidar de sus sistemas y de su nutrición durante cada una de las largas travesías, al dejarlos es como dejar atrás aquello que me une a usted.
– Dejarlo a él, fue como dejar de ver a Ariano. No estoy de acuerdo en que ellos sufran de esa manera.
– Aquel que dejamos fue muy especial
– Siempre lo percibí Comandante.
– Sea Aura, procede transferencia.
– Comprendido Comandante, iniciando transferencia de mando. Sistemas estables. Velocidad 1/3 de kis.
– ¿Estructura?
– Liquidez del casco en 98%. Termo análisis activado.
A continuación, Aura dejó la navegación a cargo del cerebro artificial de la nave.

II

¿Donde estamos?, pregunto Ordo Ard.
– Estamos pasando frente a Quan Rem, ¿has estado allí alguna vez?
Contesto Zeni An, sin quitar los ojos de los monitores líquidos tridimensionales; mientras realizaba las últimas anotaciones en la bitácora de vuelo de la nave.
– Nunca Señor, me han hablado de sus mercados.
– Sus suelos son de arena tibia y son anaranjados.
– ¿Cuál es la fecha y posición Señor?
– 200.977 y a tres qudrants de Origenia.
– Permiso para terminar mi informe Comandante.
– Concedido Alférez.

Mientras Ordo Ard se retiraba, Zeni An recordó sus tiempos como Alférez, cuando acompañaba a Subart An atravesando galaxias en los tiempos más peligrosos y oscuros, cuando las revoluciones infectaban los mundos primigenios.
En su silencio, Aura percibió y sintió el mismo dolor que Zeni An, cuando recordó a Subart An.
Para Ordo Ard este era su primer viaje al lado del veterano viajero interestelar. Fue escogido para este viaje y para tan especial misión entre un numeroso grupo de voluntarios, ávidos de compartir los conocimientos y las aventuras del mítico Zeni An así como sus delicadas misiones.
Mientras Ordo Ard preparaba sus apuntes en su kilitch (cuaderno virtual de anotaciones) pensó en aquellos que conoció y dejo atrás con la misma promesa de siempre y pocas veces cumplida…regresar.
– Regresaras Ordo Ard, percibo que así será.
– ¿Por qué lo dices Aura?
– Habrán mas misiones a diferentes mundos y planos.
– Tal vez nunca volvamos a allá.
– Percibo que serás tú quien comandara la misión cuando llegue el momento de regresar.
– Nunca se ha regresado a los mundos primigenios, a pesar de las promesas de hacerlo
– Regresaras, percibo que será así.

Zeni An percibió aquello que Aura le había dicho a Ordo Ard y cerrando los ojos se quedo dormido en la cómoda Quirash mientras contemplaba en silencio como Ariano se alejaba, detrás de Quan Rem.

III

Signos vitales estabilizados, conteo sanguíneo y compatibilidad de ADN y espirales originarios al 100%, Comandante Zeni An.
– ¿Situación del Almatrium?
– Afinidad 98,7 kristalks, rechazo 11,3 koratz.
– Aumenta flujo divino y estabiliza torrente umbilical en 14 kruans.
– Estabilizado a 14 kruans, rechazo nivelado a 3,8 koratz
– ¿Almatrium y corazón?
– Establecida y latidos a 140 por yuant.
– Procede con Cyberlocacion
– Afirmativo Comandante. Cyberlocacion completada.
– Perfecto Aura, ya podemos regresar.
– ¿Desea Cyberlocacion?
– Preferiría caminar Aura, la noche es hermosa y la luna está por salir.
– ¿Recuerdas la última vez?
– Si comandante, aquella hermosa luna dorada.

Zeni An caminó la hora de camino que le separaba de la nave. A bordo, Ordo Ard trazaba en los paneles de cuarzo tridimensionales –junto al cerebro artificial- la ruta a seguir durante los 700 Quams (años) de travesía interestelar con destino a Origenia a una velocidad de veinte kis. Una luz azul se encendió en la consola y a continuación, Zeni An se materializo en el interior de la nave.
Al verle, Ordo Ard procedio a informarle:

– Sistemas estables, esperando apertura del portal.
– ¿Tiempo estimado?
– Cuatro rurths (horas) Comandante
– Aura, ¿y ella?
– De vuelta en su morada
– ¿Recuerdos?
– Borrados Comandante.
Aura percibió los pensamientos de Zeni An…

¿Acaso eran más importantes aquellos que se anunciaban?, a la final ninguno de ellos logro algo más que sumir este primigenio mundo en la confusión. Zeni An pensó en lo lejos que se encontraban los habitantes del planeta de percibir siquiera lo que durante milenios se les ofrecía.

– ¿Piensas en ella Zeni An?, pregunto Aura
– ¿Pregunta directa?
– Afirmativo.
– La respuesta es sí. Su futuro es tan duro.
– Asi sera Comandante, a veces...
– Si Aura, yo tambien quisiera, todas estas y tantas veces.
– Pero a pesar de su dura vida, estará protegida Zeni An.
– Lo sé Aura, pero no debería ser así, ni para ella ni para ellos.
– ¿Ellos, Zeni An?
– Si Aura, volveremos, esta vez sí volveremos.
– Sea Comandante, así sea. Expreso Aura sin preguntar.

IV

Ordo Ard levantó a Zeni An. En ese momento pasaban frente a la Luna Aniram. Sus majestuosos lagos verdes contrastaban con sus arenas de color ámbar y sus blancas nubes cargadas de lluvia eran empujadas en todas direcciones como si los vientos jugasen con ellas. Aniram era un gigantesco germinador embrionario donde a través de procesos genéticos se modificaban aquellos embriones que se lograban recuperar antes de que fuesen usados para obscuros fines por aquellas razas que se habían plegado a aquella absurda rebelión y que se encontraban en franco proceso degenerativo. El cuidado de estos embriones estaba a cargo de los Shamanitas, 568 de ellos, últimos sobrevivientes de su raza. Aquellos 2345 que fueron salvados por Subart An poco después que los Argos destruyeran su hermosa civilización.

– Comandante Zeni An, nos acercamos a Origenia
– ¿Condición?
– Estable Comandante, niveles de atmósfera interior a 4,5 truds. Deflectores listos. Transferencia de control al cerebro artificial espera confirmación de la orden.
– Comprendido Ordo Ard, Aura dame el informe.
– Empezaremos a orbitar dentro de 30 yuants Comandante. Bitácora cerrada y enviada. Transferencia de control espera su autorización.
– Procede Aura.
– Transferencia de control completada.

La Luna de Aniram orbitaba a Origenia junto a Platilis, extraña luna compuesta de metal liquido, usado para la construcción de naves, viviendas y vestidos. Ordo Art no ocultaba la emoción de regresar a su hogar. Zeni An presentía que lo harían por poco tiempo. Sabia, algo le decía que tenían que volver a la tierra. Pensaba que no se había hecho mucho por ese lejano planeta primigenio y también pensaba en todos aquellos a quienes había dejado allí como parte de sus misiones.
5, 4, 3, 2, 1…orbitando a 0,2 kis. Desplasmatizacion completada. Aguardando confirmación de control y autorización de rampa, anuncio suavemente la hermosa voz de Aura.

– Entendido, prepara deflectores.
– Deflectores listos, cerebro artificial al mando.
– Control Origenia confirmando modulo de acercamiento, proceder a vector 234º mantenga velocidad. Rampa Ezequit despejada. Espere confirmación para entrada Comandante Zeni An.
– Entendido control Origenia.

Mientras orbitaban, una gigantesca nave Quiram surgía atravesando la atmósfera, su estructura metálica y liquida lucia de un anaranjado intenso, producto del roce de la atmósfera. Llevaba una carga de plasma y Almatrium a Aniram, sin los cuales, los Shamanitas y los embriones a su cargo y cuido no sobrevivirían. Las naves Quiram se usaban para transporte interplanetario de materia prima y al igual que las naves interestelares estaban construidas de Platilis, el extraño metal líquido extraído de la luna del mismo nombre.
Ordo Ard se acerco y Zeni An le entrego los lentes oscuros y a continuación ambos se los colocaron. Estos lentes se usaban para evitar que en ciertos casos, la intensa luz presente en ciertos planetas, soles y estrellas no afectara sus delicados ojos. En este caso la liquida superficie metálica de la nave se tornaría sumamente luminosa en el momento en que penetrara la atmósfera.

¿Qué sucedió con los Shamanitas?, pregunto Ordo Ard, ellos eran inmortales.
– Así fue, Ordo Ard, todos ellos eran inmortales, ahora cada uno ira muriendo. Es un homenaje a quien les salvo y murió por ellos.
– ¿Subart An?
– Si Ordo Ard. Cuando realizamos este tipo de misiones y tareas en los mundos primigenios dejamos de ser inmortales y estamos expuestos a muchos peligros y enfermedades. Los Shamanitas se despojaron de su inmortalidad a voluntad.
– Pero, ¿no pueden reproducirse?
– No Ordo Ard, las hembras de su raza fueron exterminadas, ellos no se reproducían sexualmente, ellos se imaginaban, pero para eso necesitan la parte femenina. Lo que sí han estado haciendo es aportando parte de su ADN, que una vez modificado y procesado con altas dosis de plasma y almatrium es añadido al torrente sanguíneo de los embriones terrestres.
– Como el que dejamos en esta misión…
– Así es Ordo Ard, todos ellos fueron, son y serán Maestros Sublimes, Guías Espirituales, Seres Maravillosos, emprendedores y únicos que nunca fueron ni serán entendidos así como también sus mensajes. Seres que sufrieron mucho, conocieron el martirio y el sufrimiento y sintieron la muerte…
– ¿Qué es la muerte Zeni An?
– Pocos de nosotros la han sentido, es un dolor intenso para el Alma y para el universo, es simplemente el otro lado…
“Comandante Zeni An”, se escucho la voz de Aura.
– Autorizados para aterrizar.
– Cerebro, procede a 0,1 kis, deflectores al máximo, plasma 100%
La nave giro suavemente a la derecha y empezó a penetrar la atmósfera de Origenia iniciando el descenso, mientras el líquido metal se tornaba anaranjado debido a la fricción.
– ¿Sientes la paz Ordo Ard?, ¿percibes como lo llena todo?
– Si Comandante, cierro los ojos y es intensa.
– Esa es la manifestación del amor absoluto, ese supremo sentimiento que nos une y que se esparce por todos los confines de las galaxias y de los universos y que une a todas las manifestaciones de la Suprema Energía Creadora en todas sus moradas.
– ¿Regresaremos a la tierra alguna vez?
– Cierto es Ordo Ard, como te manifestó Aura, que serás tú quien comande la próxima misión.
– Y usted Comandante, ¿estará allí?
– Allí estaré siempre Ordo Ard, siempre.
– Aterrizaje completado. Sistemas estables. Integridad del casco 100%. Deflectores desactivados. Rampa asegurada. Transfiriendo control a Aura. Bienvenido a casa Comandante Zeni An. La paz sea contigo.
– Y con ustedes control Ezequit.
La puerta se abrió suavemente y Zeni An contemplo la belleza de su mundo. Respiro muy profundo y la indescriptible sensación de paz invadió todo su ser, sus hijos venían corriendo a saludarle.
Zeni An les abrazo y allí quedo con ellos entre risas y emociones, bañados por la tibia luz de Ariano que se despedía detrás de las colinas de Nazariah, más allá de los bosques rojos de Alum Erk.


SEGUNDO CAPITULO
Regreso a casa
I
“La paz sea contigo, dijo la agradable voz del espíritu artificial dentro de la cúpula del Absolom. Ordo Ard y Alma se habían conectado.
- Y contigo alma.
- ¿a casa?
- Si Alma. Quiero que vayamos muy lentamente, contesto el joven Alférez
- Así será Ordo Ard. Hace mucho tiempo que no te sentía ni oía tu voz. Exactamente tres Quams (años), seis Mukras (meses), dos Qudrants (días), cuatro Rurths (horas) y tres Yuants (minutos)
- Si Alma, estuve muy lejos.
- Estoy cargando tu viaje en mi memoria. Por lo que veo fue un viaje muy fascínate. El planeta que visitaste es muy hermoso.
- Le llaman tierra. Es uno de los planetas más hermosos del universo, solo comparable con Narancia y el lejano Unervia.
- Quisiera verlo Ordo Ard.
- Alguna vez tal vez vayamos.
- Imagino y presiento que tu estadía en casa no será muy larga.

Ordo Ard quedo pensativo después de haber escuchado las palabras de Alma mientras recordaba que Aura, el espíritu artificial de la Quasar, la nave de Zeni An también le había mencionado la posibilidad de volver a la tierra.

- Nivel del almatrium establecido. Signos vitales normales. Chequeo de organismo completado. Ninguna anomalía se ha detectado en tus funciones corporales.
- Gracias Alma.

El Absolom recorrió suavemente el camino a casa. A los lados del camino las hermosas flores Krit empezaban a cerrarse mientras la luz de Ariano dibujaba un atardecer tan hermoso como aquellos que presencio en la tierra. Ordo Ard cerró los ojos para pensar en ellos y Alma los proyectó en la pantalla liquida tridimensional.

- De todos los mundos que he visitado, solo en la tierra he visto atardeceres tan bellos como los de Origenia.
- Estamos a dos Yuants de casa Ordo Ard. Temperatura interior programada. Angras maduras esperan sobre la mesa. Me encargue de su cultivo y cosecha personalmente.
- Gracias Alma.


¿Quién no se ha enamorado alguna vez de una voz?

Desde hacía tiempo Alma se había enamorado de Ordo Ard. Que un espíritu artificial se enamorase de aquel a quien le servía era normal, aunque no les era permitido expresarlo. Dependiendo del grado de conexión, los espíritus artificiales podían proyectar un cuerpo físico, aunque ello tampoco era recomendable debido a que se debía emplear una gran cantidad de energía, comparable a aquella necesaria para iluminar a toda una ciudad y solo seria visible y tangible por unas cuantas horas. A veces, cuando la soledad se apoderaba de él, Ordo Ard imaginaba a Alma esperándole en casa con sus largos cabellos negros, su piel sedosa y brillante y sus ojos verdes. Debido a su profunda conexión Alma conservaba en su memoria la imagen y solo esperaba que alguna vez Ordo Ard le pidiese que se proyectase o que quizás soñase tan intensamente con ella que no habría manera de impedir que ella no se crease y se hiciese perenne.
Ordo Ard entro a casa. Nada había cambiado en los tres Quams que estuvo ausente. Se despojo del liviano traje y se dio un largo baño. Luego de cenar hizo sus oraciones y a continuación se quedo dormido acariciado por las tenues luces de las Lunas Aniram y Platilis que se colaban por la ventana mientras Alma tocaba una hermosa melodía.

II
Zeni An observó a sus hijos. Habían pasado tres años desde la última vez que los vio. Ae Sha An tenía ya 16 años y Zor An 14. Zeni An pensó que había compartido tan poco con ellos, un par de meses entre cada uno de sus viajes. Si el Comando de la Federación decidiese enviarlo en una nueva misión los volvería a ver dentro de tres o más años y esa posibilidad le entristecía, pero estaban los óvulos y los embriones.

Origenia es el séptimo planeta del sistema de Astralia, sistema que pertenece a la Federación de Neburia quien lucha contra las hostiles razas conocidas como Los Grises quienes trafican con óvulos, embriones y fetos que extraen de los mundos evolucionarios para fines de hibridación y clonación con oscuros propósitos. Las razas grises se encuentran en franco proceso de degeneración a pesar de su avanzada tecnología.

- ¿en qué piensas, Padre?, pregunto Ae Sha An.
- En que tal vez deba volver a la tierra.
- Te preocupan los embriones, ¿verdad Padre?
- Si Ae Sha An, sobre todo el ultimo que dejamos implantado.
- Lo sé Padre, es y será nuestro hermano. Zor An y yo sabemos que fue muy difícil para ti haberlo dejado tan lejos.
- Fue como haber dejado a uno de ustedes allá. En la tierra podría estar cerca de él pero a la vez tan lejos de ustedes.
- Nunca estarás lejos de nuestros corazones Padre. Tu presencia siempre nos ha acompañado en los tiempos de tu ausencia, aun cuando sabemos que tu inmortalidad está suspendida mientras estas allá. Quiero que veas algo

Ae Sha An fue corriendo a su cuarto y regreso a mostrarle a Zeni An su brillante uniforme de cadete de la Academia Intergaláctica de Origenia, hecho de platinus liquido.
- ¡Que bello te queda hija mía! ¿Cuándo empiezas?
- En pocos Mukras (meses). Ansío viajar a los mundos primigenios y a cualquier rincón de la galaxia como lo has hecho tú. Seré Oficial Medico y Científico.
- Medico, hacen mucha falta en los mundos primigenios y evolucionarios.
- Zor An también ingresara. Desea ser Piloto.

Zeni An quedo pensativo mientras no dejaba de ver a su hermosa hija en su refulgente uniforme. Había comprendido que el tiempo había pasado y sus hijos estaban creciendo sin él haberse dado cuenta. Una sombra de melancolía invadió su mirada. Ae Sha An se parecía tanto a ella.

- Estas pensando en Mama. Yo se que ella está bien. Donde quieres que esté y sé que alguna vez volverá.
- Quisiera verla de nuevo. Decirle tantas cosas.
- Ella está allí Padre, dijo Ae Sha An mientras señalaba el cielo estrellado. Háblale que ella te escuchará. Zor An y yo solemos hablarle antes de dormir. Siempre soñamos con ella y nos dice que está bien y que están tratando de regresar a casa.
- Si hija, el Comando de la Federación tiene fe en que ellos volverán, aunque el espíritu artificial de su nave dejo de transmitir, pero…
- Comandante, interrumpió Aura. Le llaman del Comando de la Federación.
- Gracias Aura. Aquí Zeni An.

Zeni An cerró los ojos mientras recibía la información. Se había detectado una nave nodriza tipo Algek orbitando la luna terrestre.

Cuando se detectaban este tipo de naves se sabía que los grises estaban sustrayendo material genético así como óvulos fecundados y fetos de cinco meses de gestación. Si los grises conseguían éxito en lograr que un hibrido viviera más de seis meses, el proceso de clonación a partir de ese hibrido sería muy rápido, pero hasta ahora y a pesar de toda su tecnología, ninguno de los híbridos implantados en los úteros terrestres había logrado vivir más de unos pocos días una vez llegados a su etapa de nacimiento. Según los cálculos de la Federación, si el hibrido se adaptase a las condiciones, los Grises podrían clonar millones de ellos por mes y por ende la galaxia debería enfrentarse a un ser desconocido por ellos. El mayor impedimento para Los Grises era que trabajaban contra reloj y su material genético, indispensable para crear los híbridos, era limitado. El proceso de degeneración de las razas grises era cada vez más rápido, pero aun así seguían siendo peligrosos y letales y más aun en estas condiciones de desespero cuando sabían que sus razas no sobrevivirían un par de años más.

TERCER CAPITULO

Volver a la Tierra.

I

- La paz sea contigo, Comandante Zeni An.
- y con usted Maestre Roffag At.
- Los telescopios atemporales han detectado una nave tipo Algek orbitando la luna terrestre. Los sensoriales han detectado que piensan sustraer 4000 fetos. Pero lo más preocupante es que lo harán con un mes de anticipación. Parece que
Están desesperados. La Algek esta escoltada por una nave de ataque Zatik.
- Los grises altos de Undra. De los más oscuros del universo. Hacía tiempo que no detectábamos una nave Zatik ¿en cuánto tiempo podríamos salir?
- Los cerebros artificiales han estado calculando las distancias y la plasmatizacion y para que puedan llegar lo más pronto posible autorizaremos proyectarse a 20 kis y el uso de fuerza letal solo si fuese absolutamente necesario y sea convenido entre el Comandante y el espíritu artificial.
- 20 kis es la velocidad máxima. Jamás ha sido probada aunque se piensa y se afirma que los generadores de proyección pueden sobre pasar esa velocidad.
- La decisión de proyectarse a semejante velocidad quedara de la discreción del Comandante.
- ¿Cuánto tardaremos en llegar a 20 kis?
- A esa velocidad llegarían en seis Mukras (meses) y habrán pasado dos Quams (años) del tiempo terrestre desde la última vez que estuvieron allá Comandante, si salen en dos semanas a partir de hoy.
- Llegaremos lo más pronto posible Maestre.
- Adelante Cerebro, dijo el Maestre.
- La Paz sea con usted Comandante.
- Y contigo Cerebro.
- Estamos calculando y programando las coordenadas y las fechas universales para que lleguen al menos dos Qudrants antes que los grises y los puedan salvar. Lo único que nos preocupa es que los sensores de la nave Zatik pueden detectar las anomalías en las espirales del tiempo cuando hay una proyección lineal. Deberemos crear una distracción, un señuelo que hemos pensado, podría ser el enviar una nave tripulada.
- Pero entonces la Zatik podría detectar a las dos proyecciones.
- No podrán, para poder mantener un seguimiento virtual, una vez detectada una proyección en el tiempo, deberán usar una cantidad inmensa de energía y están muy lejos del sol. Si es una sola proyección aquella que se analiza, tendrán energía suficiente para quedar estacionarios y proyectarse de vuelta, pero para analizar dos proyecciones deberán viajar hacia el col, pero una vez allá, los catalizadores y acumuladores atómicos tardarían mucho en balancear y absorber la alta energía solar y así convertirla en combustible. Sus deflectores no soportarán la alta exposición a los rayos solares y tardarían mucho en regresar. Así que confiamos en que se ocuparan de una sola proyección. ¿Alguna otra pregunta o inquietud Comandante?
- ¿Quién tripulara la primera nave? No podremos enviarla sin tripulación.
- Aquel que la tripule deberá ser un gran piloto. Si una vez detectada, alguna nave Anguion es enviada a interceptar la proyección, la nave será desplasmatizada por el cerebro artificial y el piloto saldrá del estado Asha con el fin, primero, de pilotear la nave mientras el espíritu artificial y el cerebro artificial se encargan de recalcular la proyección y segundo, de responder al ataque si aquella fuese la más probable intención de la Anguion.
- No más preguntas Cerebro
- Con vuestro permiso me retiro. La Paz sea con ustedes,
- Y contigo cerebro

A continuación un silencio llenó el ambiente.

- Yo tripulare la primera nave, Maestre. Afirmo Zeni An.
- Conoces los riesgos.
- Los conozco desde que era Cadete mi Señor Maestre. Los volvería a correr por ellos.
- Entonces le cederás el mando de tu nave al Alférez Ordo Ard, quien a partir de ahora queda ascendido al grado de Capitán de Planetas.
- No habrá mayor Satisfacción y orgullo.
- Por favor comuníquele la decisión del Comando de la Federación.
- Así será mi Maestre.
- Que la paz sea contigo Zeni An.
- Y con usted Maestre.

II

Ordo Ard abrió los ojos y la luz de Platilis le invadió todo su ser. Acababa de conectarse con Zeni An y él le acababa de informar que serian enviados de nuevo a la tierra. Le informó los detalles de la misión así como su ascenso a Capitán de Planetas, lo cual lo llenó de alegría. Tendría una gran responsabilidad al navegar la Quasar. Si ella era detectada antes que la nave señuelo de Zeni An, tendría que hacer frente a un ataque hostil sin la ayuda de Zeni An.

- Todo saldrá bien, así lo presiento. Dijo Aura.
- Mi primer comando en una arriesgada misión. Será la primera vez que sienta lo que es estar conectado a una nave. Sentir lo que siente ella.
- Es privilegio de los Comandantes. Tendrás la oportunidad de conectarte a la Quasar y a Aura su espíritu artificial mucho antes de obtener tu grado de Comandante. Es un privilegio que muy pocos han tenido.
- No será así Alma. Tú serás el espíritu artificial de la Quasar. Aura viajara en la Quarzum, la nave que navegara Zeni An.

Aura hizo silencio. Viajaría a la tierra y lo haría junto a Ordo Ard, pensó. Inmediatamente procedió a abrir el Navegun, el programa de viaje interestelar y empezó a hacer sus cálculos, los cuales compararía con el cerebro artificial de la Quasar una vez que se conectara con la nave. Sería su primer viaje intergaláctico y si en caso fuesen ellos aquellos detectados por la Anguion su conciencia debería unirse simultáneamente a la de Ordo Ard y la nave, si los tres no entablaban combate o tomaban decisiones como un todo, correrían el riesgo de ser borrados de la existencia.
El Absolom se detuvo frente a la majestuosa y refulgente Quasar. A su lado la Quarzum era revisada meticulosamente ya que sería la primera vez que sería proyectada al hiperespacio. Ordo Ard sonrió al ver la Quasar, saltó del Absolom y se acerco a la nave. La toco y sintió el calor de su liquida superficie. Ordenó mentalmente al cerebro artificial que abriera la puerta.

- La paz sea contigo Capitán Ordo Ard.
- Y contigo Cerebro. Procede con el informe.
- El portal se abrirá en cinco Rurths (horas). La proyección está libre de obstáculos y el generador de impulso nos proyectara a 20 kis cuando lo autorice. Nuestros cálculos recomiendan que la nave se proyecte a esa velocidad una vez se abra el portal y exactamente a dos Yuants (minutos) después de la Quarzum.
- No tendremos mucho tiempo para pensar apenas salgamos de la atmosfera.
- No Capitán, lo que tenga que pensar, preguntar o decidir deberá hacerlo antes de despegar. Entrara en estado Asha un Yuant después de atravesar la atmosfera. Por lo tanto no le será permitido proyectarse junto a la nave a veinte kis. El máximo permitido es 12 kis
- La paz sea contigo cerebro, soy Aura, el espíritu artificial asignado a Ordo Ard.
- Y contigo Aura.
- Desplegando proyección. Vectores e inversión de hiperespacio y curvatura temporal trazados según el programa de navegación interestelar Navegun. Márgenes de error autocorregidos y acoplados a 20 kis.
- Análisis comparativo y proyecciones virtuales en la espiral del tiempo son 100% compatibles. El uso de tu Navegun es impresionante, así como los vectores de inversión. dijo Cerebro. La curvatura es perfecta.
- Acoplamiento completado. Almatrium estable, ahora soy una con la Quazar.
- La paz sea con ustedes.
- Y con usted Comandante Zeni An, contestaron al unísono.

Allí estaba Zeni An con su hermosa eternidad, llena de viajes y mundos, de encuentros con sus Seres y sus Dioses. El aprendizaje de la importancia del respeto. El dejar florecer a cada civilización, sin importar sus creencias ni sus Dioses. Zeni An había conocido planetas cuyas civilizaciones a pesar de sus creencias y Dioses llevaban cientos de siglos de convivencia y de unión.

- Nos espera un largo camino a la tierra. Nuestra misión será muy arriesgada ya que la posibilidad de un ataque hostil es muy elevada. No podre estar junto a Ordo Ard si su nave es detectada, pero confio que con la fusión de sus conciencias podrán defenderse del ataque de la Angion y si fuese absolutamente necesario destruirla.
- ¿Qué haremos una vez llegados a la tierra?, pregunto Ordo Ard.
- Los cerebros artificiales nos desplasmatizaran dos días antes de la llegada de Los Grises. Aterrizaremos en las coordenadas Artum 345 poco antes del amanecer.
Aura consultó el Navegun y esa coordenada se encontraba en lo que se conoce como el polo norte. Ordo Ard percibió ello y antes de preguntar Zeni An le dijo:

- Si Capitán Ordo Ard, llegaremos allí antes que ellos y allí rescataremos a los fetos y a los embriones y a todo el material genético que podamos.
- ¿no será todo?
- Solo seremos nosotros contra cientos de ellos. La idea sería apoderarnos de su nave nodriza, pero ella se encontrara orbitando la luna y a pesar de nuestros escudos y deflectores nuestras naves serán detectadas si nos acercamos a ellas. Pero los detalles de todo ello les será dado una vez que lleguemos a nuestro destino. ¿alguna pregunta?
- Ninguna Comandante.
- La paz sea con vosotros.
- Y contigo Zeni An.
- Nos vemos allá.

Zeni An salió de la Quasar y allí estaban sus hijos. Se acerco a ellos y les abrazó. Ambos entendían el carácter de esta misión. Si se recuperaban estos embriones y fetos los grises tendrían que decidir si atacar a la Federación a gran escala o negociar la posibilidad de modificar su genética y encontrar una cura para su proceso de degeneración, pero la mayoría de ellos rechazaban de plano cualquier negociación o ayuda de la Federación y solo Zeni An sería capaz de lograr un acuerdo.”

Continuara.

Namaste
Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos
Desde alguna parte, 7 de Junio de 2009
Lindoro Abraham

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