martes, 3 de agosto de 2010

H2O

H2O
De “Las Crónicas del Arcano sin Numero”

I
“Cuando me preguntan si creo en Dios suelo contestar que si porque me baño con El varias veces al día y me lo bebo muchas otras más. No sé porque suelen preguntarme tanto acerca de mis creencias, tal vez sea porque les parezco – a primera vista y por las demás vistas- o porque les recuerdo a alguien relacionado con algún culto de adoradores del diablo, en quien por cierto no creo, aunque si en los muchos que pululan este mundo, lástima sí que les limaron o quitaron los cachos, si no nos entenderíamos mucho mejor. O tal vez sea porque me encanta vestirme de negro y aunque en este acto de mi evolución este vestido de blanco, les aseguro que en otra vida fui negro y a las pruebas me remito en esta leyenda que me ocupa.

H2O
Cuando me tomo un par de minutos para detener el mundo y meditar, muchas veces suelo pensar acerca del agua, de lo que es, de su vital importancia como elemento y me pregunto ¿Quien la creo?, ¿Quién la imagino? Soy de los que se desnudan, caminan y se bañan bajo la lluvia, hasta que empiezan a caer rayos porque eso de bañarse con rayos es perjudicial para la salud. No hay mayor bendición, ni mayor comunión que aquellas que se piden y reciben bajo la lluvia y si allí no está la absoluta presencia del Creador entonces les sugiero que lo sigan buscando por allí, por los lados del cielo a ver si lo encuentran, lo que les deseo de todo corazón.
Dicen por allí aquellos que sostienen la teoría de la evolución, con la cual estoy de acuerdo en su mayor parte, aunque la mayoría de la humanidad este en devolución, por no decir en retrovolucion porque la verdad les digo, basta con hojear un periódico para enterarse de que no hemos evolucionado mucho, lo que si hemos hecho es refinar la maza y la piedra, haciéndolas más certeras, eficaces y letales. Como les decía, los evolucionistas como Carl Sagan sostienen que nuestro origen está en el mar. De allí emergieron las criaturas que después evolucionaron hasta esta entidad bípeda que habla y piensa, lo que debería ser al contrario, pensar y después, si es necesario, hablar. Como entidad, como ser divino, o sea a imagen y semejanza de, estamos compuestos de un 80% de agua siendo la composición de nuestra sangre casi igual al del agua de los océanos, la cual alguna vez futura con algunas modificaciones y añadiduras y descontaminada correrá por nuestras venas y arterias, como la sangre, llevando oxigeno y nutrientes a los lugares más apartados de nuestro organismo.
Poco después que Mama y Papa nos abren la primera puerta de entrada nos alojamos en un saco lleno de agua, claro está que con algunos nutrientes y otros aditamentos químicos el cual se conoce como fluido o liquido amniótico. En ese saco llamado Placenta, además de pasar por todas las etapas de la evolución, flotamos durante nueve meses o menos, depende de la prisa que tengamos de atravesar el túnel o de algún incidente o accidente que haga que la segunda puerta de entrada se abra antes de tiempo, a menos que por alguna complicación se tenga que abrir otra por medio de una incisión llamada Cesárea, procedimiento que data de la época del esplendor Romano, de allí su nombre. Lo extraño de todo esto es que después de haber pasado esa novena de meses en un ambiente acuático dentro de Mama y después de haber atravesado el túnel y ver la luz vamos perdiendo paulatinamente esa capacidad de respirar bajo el agua, otra falla que debió haberse considerado, claro está, si aquellos encargados de este experimento llamado “hagámoslos como nosotros”, hubiesen hecho –valga la rebusnancia- un experimento control, para así ir tomando nota de cómo iba evolucionando el sujeto y si se le debían hacer algunas modificaciones y o ajustes, o sea, cambiarle, eliminarle o adaptarle algunas piezas a la imagen o a la semejanza, o quizás cambiarle la dieta. ¿Qué donde fallo el experimento?, esa mis amados es una buena pregunta. Para mi es una simple cuestión de mezcla, uno de esos engendros llamados Chiviburros del Maestro Otrova Gomas y también de seguimiento, porque por lo que veo nos dejaron por nuestra cuenta.

“El hombre es el único animal que escupe el agua que bebe.”
Decía un escritor Brasilero, autor de aquel éxito llamado Pantanal.

II
De todos los recursos considero que el agua es el más importante de todos los elementos ya que de ella dependemos todos los seres y las entidades que pueblan esta hermosa y codiciada esfera. La mayor superficie del planeta está ocupada por el agua de los océanos y los mares, salobre e imbebible y que por medio de plantas desalinizadoras se hace apta para el consumo humano, proceso muchas veces costoso y altamente contaminante ya que la mayoría de estas plantas queman combustibles fósiles para su funcionamiento lo cual contribuye grandemente con la contaminación del planeta y el así llamado efecto invernadero por la continua emisión de gases.
Hubo una época en que el agua se podía tomar directamente de los ríos y de los lagos y de manantiales que brotaban del suelo o de pozos profundos abiertos o no por la mano del hombre. Todos nosotros tomamos agua directamente de la manguera. No existían pruebas bacteriológicas ni análisis químicos y mucho menos procesos de ozonificación y rayos UV para hacerla más “pura”. Hoy en día la que recibimos por la tubería debe ser filtrada y aquella apta para consumo humano debemos comprarla embotellada y confiando que su grado de pureza sea alto gracias a los procesos y tratamientos mencionados anteriormente. En USA y en muchos países el agua que se consume es aquella embotellada…en plástico, esto debido, primero, a que la mayoría de las fuentes de ese elemento se hayan contaminadas o en proceso de serlo por culpa de los desechos industriales producidos por los mismos conglomerados industriales que nos venden el agua y luego, por el escaso tratamiento sanitario de las así llamadas aguas servidas y la poca atención que sobre el aspecto muestran aquellos encargados de los gobiernos a nivel mundial y menos el de sus habitantes que han contribuido grandemente en su proceso de contaminación. Solo basta echarles un ojo a los ríos, lagos y mares y ver como la contaminación los ha convertido en cloacas que irremediablemente terminan en los océanos. En unas cuantas décadas –si no hacemos algo- todas las fuentes de agua del planeta estarán contaminadas y el negocio del agua embotellada será mucho más rentable ya que ella deberá pasar por muchos tratamientos sanitarios sin olvidar que el precio será elevado sin dejar de mencionar las guerras del agua. La verdad es que esto es altamente preocupante y debe ser considerado por la ONU y otras agencias como alta prioridad.
En Caracas existe un rio que la atraviesa a lo largo de su geografía. En una hermosa época era sitio de reunión y de recreo de los habitantes, quienes en el se bañaban. En mis 47 años de vida no recuerdo de haberlo visto como era antes de ser lo que es hoy, un desagüe de malolientes aguas servidas, conocidas también como aguas negras y de toda clase de desperdicios orgánicos y sólidos. El jefe de gobierno de aquel país prometió algo que la verdad me lleno de mucha alegría y esperanza. Algo que yo como Presidente también hubiese querido lograr. Se trata de un proyecto de recuperación y purificación de las aguas del mencionado rio, al grado de hacerlas aptas para que el público se bañe de nuevo en sus aguas y también, por qué no, para el consumo humano. Pero la lástima que me da es que la nada descabellada idea del presidente anunciada unos cuantos años atrás haya sido puesta en manos de ineptos, de mediocres y arrodillados personeros del gobierno encargados del Ministerio del “Ambiente” sin ningún amor por el país y menos por el planeta, quienes no se merecieron o merecen los puestos que tienen. Ojala se hubiesen destinado unos cuantos millones de los más de 700 mil millones de dólares que se han esfumado en los últimos años a este hermoso y vital proyecto que hubiese sido pionero y espejo para el resto de los habitantes del mundo (cuando hablo de pionero lo hago con referencia a otros aspectos, los cuales dejo a futuro) y créanme que con todo ese caudal de dinero el proyecto no hubiese costado mucho y hubiese resuelto las cinco décadas de fallas en el suministro del así llamado vital liquido, pero esos recursos debían usarse en cosas mas útiles y necesarias como por ejemplo cazas de ataque, submarinos para patrullar el cordón café con leche que bordea parte de las costas de aquel hermoso país, helicópteros artillados, fusiles AK’s y pare de contar.

Ojala alguna vez me pueda bañar en el Guaire, sería como volver al Paraíso, ¿verdad?

III
Recibo causalmente y mientras escribo este texto un email titulado “El desastre del agua”. Habla sobre la cantidad de millones (28.000.000.000) de botellas de plástico que acaban como desperdicio cada año en este planeta. Si tenemos en cuenta que por cada una se paga un promedio de $1.50 imagínense la magnitud del negocio del agua. Ojala esas botellas que uno compra se pudiesen rehusar llenándolas de agua purificada en ciertos sitios pagando una pequeñísima fracción de su costo actual por aquello del proceso. Ojala esas botellas desperdiciadas por allí se llenasen de agua y se enviasen de regalo a ciertas regiones de África, donde los negros tienen décadas masacrándose y desapareciéndose entre ellos por sus creencias y diferencias, tal vez lo que quieren aquellos, aquellos otros que les azuzan para luego cambiarles los armamentos por diamantes como en un principio lo hicieron con espejos. En sitios como Sudan y Somalia sus habitantes se mueren de hambre y de sed. Recuerdo que cuando era muy joven le tocaba el turno a una región de África llamada Biafra. Las imágenes y las miradas de aquellos seres que murieron por miles de inanición se quedaron para siempre en mi mente.
La presentación que recibo incluye la cantidad de petróleo que es necesario quemar para producir las botellas de plástico y las consecuencias y riesgos para la salud –una vez embotellada- y aquellas derivadas de su inapropiado manejo.
Aun más increíble y lamentable es la cantidad de dinero que genera el negocio del agua embotellada. No es posible que unos cuantos se sigan lucrando con la sed de los demás.
Es imperativo que la ONU incluya dentro de los 30 artículos que conforman La Declaración Universal de los Derechos Humanos el derecho que tiene toda persona de tener suministro de agua limpia y potable y el aplicar sanciones a todos aquellos países y grupos industriales inescrupulosos que han venido acabando con el preciado recurso a lo largo de los últimos siglos y que últimamente han hecho del agua un negocio.
¡Que crimen! Tener que pagar por nuestro regalo, por aquello que es de todos. Pagar para calmar nuestra sed. Pagar por la lluvia, pagar por beberse a Dios.”

FREEH2O!R

Namaste
Que Dios los bendiga siempre y gracias por Imaginarnos
Desde alguna parte, del 24 al 31 de Mayo de 2009
Lindoro Abraham

No hay comentarios: